Urtubey asegura: Scioli irá al gobierno y al poder

slide[dc]“S[/dc]cioli no compartirá el poder con Cristina”. Con esa frase contundente el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, salió a contrarrestar los dichos de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, quien afirmó que un posible mandato del gobernador de Buenos Aires cumpliría un rol “transición” para un nuevo desembarco de la presidenta en 2019.
En las vísperas de un nuevo aniversario del último triunfo electoral de Juan Domingo Perón, Urtubey descree de la posibilidad de la reversión “nac & pop” del apotegma justicialista que depositó al ex presidente hace 42 años al frente de la Casa Rosada por tercera vez.
“Cámpora al gobierno, Perón al poder”, la consigna que acompañó el regreso del líder del movimiento tras 18 años de exilio no tendrá su remake en el siglo XXI para el salteño. “Contraviene la lógica política no solo de la Argentina. No existe en el mundo espacio para que uno gobierne y otro conduzca”, sentenció quien fuera uno de los gobernadores predilectos de Néstor Kirchner en una entrevista en el programa Juntos de Cadena 3.
“Lo mejor que puede hacer un gobernante que ha terminado su mandato es justamente que sea el pueblo el que evalúe. La Historia termina evaluando las gestiones. Cuando se sostiene una voluntad de poder permanente termina complicando las cosas. Vemos como funcionan los países ordenados del mundo, donde alguien que deja su función de gobierno no vuelve a competir por ella y pasan a ser casi próceres”, concluyó Urtubey.
Los sectores peronistas que participan del gobierno tiemblen cada vez que le intentan inyectar estética K pura al gobernador bonaerense. Se encargan de desteñir y relativizar cualquier tonalidad que haga referencia a una prolongación bajo los mismos parámetros –de contenido y de forma – de la actual gestión nacional. “Continuidad con cambio”, es el eslogan.
No obstante, las palabras de Carlotto abonan la hipótesis fogoneada por el kirchnerismo paladar negro de que un eventual gobierno de Scioli estará tabicado por una guardia pretoriana K depositaria del poder de Cristina Fernández desde las sombras, habilitando su regreso en 4 años.
Mientas procura crecer en las encuestas, el gobernador bonaerense intenta hacer equilibrio en esta tensión entre la ortodoxia K y la moderación peronista, que se repite diariamente. En esta guerra fría de dardos cruzados, mientras los devotos de Cristina se empeñan en señalar que el candidato es el proyecto y el futuro “La Cámpora” (paradójico que ahora sea ese nombre el que intenta invertir los roles de la máxima apuntada más arriba), desde el peronismo abrevan en la moderación y la ambigüedad que tanto caracterizó al “león herbívoro”. Scioli, mutis por el foro.
“Voy a trabajar para que le peronismo gane las elecciones. Estoy acompañando a Scioli”, afirmó Urtubey. Quizás valga un extracto de una entrevista en La Nación apenas ganó las elecciones en su provincia en mayo de este año para graficar la lógica que del gobernador salteño: “Cuando tenga un candidato a presidente, que todavía no lo tengo, me va a empezar a parecer un gran dirigente; en septiembre, me va a parecer que es lo más cercano a los postulados del peronismo, y en octubre, cuando gane las elecciones, me va a parecer la reencarnación de Perón. Así somos nosotros. Si le va bien dentro de cuatro años militaremos su reelección, y si no le va bien, nos lo llevaremos puesto”. Clarísima lección de peronismo explícito.
La referencia es compartida por la liga de gobernadores que acompañan a Scioli. El PJ nacional entiende que el kirchnerismo emocional está agotado como herramienta electoral. Subrayar sobre la neo liturgia K no suma votos al candidato presidencial, que ahora está estancado en los 40 puntos y busca evitar el trauma del ballotage.
La estrategia para lograr nuevas adhesiones no corre entonces por cuenta de las organizaciones, sino en seducir al elector peronista distante de esta metodología. En Córdoba abunda ese segmento.
Sin José Manuel de la Sota en vértice de la boleta presidencial, el peronismo nacional procura hacer su aporte a la campaña de Scioli. La llegada de Urtubey, viene a preparar el terreno para el desembarco de Scioli mañana.
Ayer Urtubey, uno de los gobernadores de mayor expectavilidad, repasó el guión sciolista para la provincia. “Córdoba no puede tener una relación con la Nación parada con diferendos judiciales. Tiene que tener solución política. Hay que sentarse y discutir”, indicó.
El peronismo sabe que debe contribuir a la campaña del FpV si quiere lograr un triunfo en primera vuelta. Scioli necesita de todos los recursos en para penetrar sobre un territorio blindado