Sopresiva reunión De la Sota-Macri mueve el tablero nacional

Por Marcos Duarte
mduarte@diarioalfil.com.ar

de la sota[dc]L[/dc]uego de las primarias abiertas del mes de agosto, De la Sota se ha convertido en una referencia obligada de la política nacional. Cuando muchos apostaban a un retiro de la primera línea de batalla, el cordobés incrementó su protagonismo en la pelea por la Casa Rosada.
En la noche del lunes confirmó su rol de principal espada política de su ex adversario interno Sergio Massa. El tigrense hizo su entrada al acto donde presentó sus metas de gestión flanqueado por el gobernador y anunció que compartirá con él las decisiones centrales en el caso de ser electo como sucesor de Cristina Kirchner.
Además, el candidato presidencial de UNA incorporó a su arsenal programático medidas que identifican la gestión provincial delasotista como la rebaja impositiva del 30%, el plan primer paso y el pago del 82% móvil a los jubilados nacionales. Este reconocimiento grafica la creciente influencia del cordobés en el elenco de Massa.
Por estas razones causaron sorpresa las declaraciones de De la Sota apenas concluida la presentación del programa elaborado por los equipos técnicos de UNA. : “Hoy estuve tomando un café con Mauricio Macri, charlando de los problemas de la Argentina. La gente necesita que le resolvamos los problemas que tiene y el diálogo es parte de eso” declaró con naturalidad el gobernador a la prensa en la puerta del Hotel Broadway de la ciudad de Buenos Aires.
La revelación de De la Sota hizo temblar el ya agitado escenario de la disputa por el sillón de Rivadavia. El cónclave, que según lo relatado también tuvo lugar el lunes, se realizó en el momento de mayor conflicto entre el massismo y el macrismo.
Luego del affaire Niembro, sectores del PRO denunciaron un acuerdo entre el candidato de UNA y el kirchnerismo que constaría en fortalecer al tigrense para permitir un triunfo en primera vuelta de Daniel Scioli. El propio Massa cruzó a los voceros del jefe de gobierno porteño declarando que “si Macri se cae porque se robó 20 palos no es mi culpa”. El espadeo entre referentes de ambos sectores se mantuvo durante los últimos días con declaraciones de alto voltaje.
En plena escaramuza, De la Sota reveló el encuentro cambiando la tónica del debate. Afirmó que se avergüenza cuando en el debate entre candidatos “todo pasa por insultar al otro” y manifestó que “en los últimos años, los políticos se han dedicado sólo a mostrar lo malo que son los otros, en vez de lo buenos que son ellos”. Acto seguido justificó su diálogo con el jefe de gobierno porteño argumentando que hacen falta acuerdos entre los dirigentes políticos más allá de las diferencias.
Con este cambio de frente, el cordobés procuró cumplir con dos objetivos tácticos. Por un lado, el reconocimiento de la charla entre la mano derecha de Sergio Massa y el candidato del PRO despeja dudas con respecto a la posibilidad de un acuerdo entre UNA y el gobierno nacional. La hipótesis del macrismo queda desmentida ya que, en el caso de que tuviera visos de realidad, el contacto no hubiera tenido ningún sentido.
Por otro, el cordobés deja el camino abierto para un eventual acuerdo entre sectores de la oposición de cara a la segunda vuelta presidencial. En el comando de Massa están convencidos que el último mes fue pura ganancia y se imponen un plazo de veinte días para dar el sorpasso y quedar posicionados como principales rivales del candidato del Frente para la Victoria. En el caso de lograr esta meta, el massismo requerirá enhebrar acuerdos con todos los sectores de la oposición y necesitan mantener un nivel aceptable de interlocución.
En el caso de no lograr colarse en segunda vuelta, los referentes de UNA, y en particular el gobernador cordobés, pretenden seguir siendo actores protagónicos del recambio presidencial cotizar su capital político. En este caso, también necesitaran un clima propicio para la negociación.
La hipótesis que no seduce de ningún modo a De la Sota es un triunfo del oficialismo en primera vuelta. En ese sentido, repitió sus imputaciones hacia el postulante del FPV “Scioli no representa ningún cambio. La verdad que Daniel no sería un buen presidente. Porque no es líder dentro del partido político que lo propone. Y hemos tenido mala experiencia en casos similares” embistió recordando la experiencia de Fernando de la Rúa.
Y concluyó con una pregunta abierta que esconde su convicción sobre una continuidad del oficialismo nacional: “Si Scioli gana… ¿Dónde va a estar el poder? ¿En la Casa Rosada o en el lugar donde viva Cristina Kirchner?”. Ese escenario es el que pretende conjurar.