A confesión de parte.…

Por Gabriel Osman
gosman@diarioalfil.com.ar

[dc]E[/dc]l jueves 17 de septiembre diario Alfil publicó que el Tribunal de Cuentas de la Provincia, presidido por Eduardo Barrionuevo, había designado 80 contratados en los días previos a los comicios del 5 de julio, en los que él compitió y perdió como legislador departamental.
Barrionuevo envió ayer a este diario una nota por él firmada para, a manera de descargo, refutar los términos de la información de Alfil. El derecho a réplica no es una obligación para los editores, pero es una práctica habitual.
Así fue que Alfil aceptó publicar la nota. Grande fue la sorpresa cuando el presidente del Tribunal no negó la designación de las 80 personas y solo se limitó a precisar que no eran “ñoquis”. Fue más allá aun: admitió tácitamente que las designaciones habían tenido lugar pero que éstas eran parte de “un plan estratégico de modernización institucional”.
Es una explicación casi infantil para cualquiera que conoce la superpoblación de agentes del Estado, en cualquiera de sus jurisdicciones, y una autoinculpación del tribuno que recibimos con sensaciones encontradas. Por un lado, lamentamos el dispendio con el que los funcionarios dilapidan recursos públicos; por el otro, con beneplácito porque es confirmatoria de lo publicado por este diario.