Scioli, obligado a perforar techo FpV en Córdoba

villa-mara-crdoba-el-c_423549Tres veces Daniel Scioli comprobó este año la hostilidad del electorado cordobés para con el kirchnerismo. El presidenciable K procuró desprenderse del capítulo municipal (el más amargo de todos), pero el trío de episodios electorales fallidos del FpV dejó una conclusión inapelable: el modelo no seduce en tierras mediterráneas.
Scioli diagrama personalmente su agenda para Córdoba. Ya sin margen de error. Le es imprescindible superar los 14 puntos que cosechó en las PASO si quiere ahorrarse las secuelas de un ballotage siempre imprevisible. Sabe que está obligado a perforar el techo que ostenta el kirchnerismo en la provincia.
Alcanzar los 20 puntos sería el objetivo de máxima del sciolismo, que aspira a raspar un puñado de votos de UPC en octubre.
El gobernador de Buenos Aires entiende que no puede dar un paso en falso. Aún los puntos de su agenda no tienen el visto bueno definitivo. Sus asesores aseguran que, a menos de cuatro días para su desembarco, las correcciones en el borrador de la rutina que tiene prevista para el próximo viernes se suceden continuamente.
Los operadores naranjas que se encargaron de administrar su empresa proselitista demostraron impericia o mala fortuna y no quieren correr nuevos riesgos. Por eso calculan cada punto del recorrido minuciosamente.
Por esta razón, Scioli actuará de manera teledirigida. No quiere un baño de peronismo. Es decir un acto de militancia. Necesita recorrer la provincia y tocar los hilos que le redunden en votos el 25 de octubre.
Anoche tenían prioridad tres eventos: 1) una reunión con empresarios locales; 2) una visita fugaz a Carlos Paz y 3) un encuentro con Tomás Méndez. Parece sólo una cuestión de tiempo que el concejal electo por el movimiento ADN oficialice su incorporación a las tropas naranjas de Villa la Ñata. Por ahora los gestos entre uno y otro se suceden sin confesión explícita.
En un segundo plano quedó participar junto a Diego Bossio de la entrega de un plan de viviendas el próximo viernes. Quizás mostrarse en compañía con el titular de Anses no sea precisamente una buena publicidad para Scioli, que ya anticipó que procurará resolver el conflicto con La Caja de Jubilaciones en caso de alcanzar la Presidencia.
Scioli busca penetrar el cerco con que el custodia José Manuel de la Sota el caudal que logró el 9 de agosto. Las fisuras a esta malla metálica llegan vía los heridos peronistas que no comulgan con la intención del actual gobernador de apostar a la candidatura de Sergio Massa en octubre.
Hoy por la mañana, Nicolás Milazzo una de las espadas naranjas encargadas del armado local, desembarcará nuevamente en Córdoba para seguir en la búsqueda de adhesiones de filiación peronista. Hasta ahora logró el respaldo del Círculo Celeste y Blanco y los sectores del olguismo ven con simpatía una oportunidad de volver al PJ vía Scioli.
Mientras tanto el gobernador bonaerense pretende también sembrar su candidatura en el interior y busca reuniones personales con contingentes de intendentes, ya sean peronistas, kirchneristas o radicales. Sobre las espaldas de Eduardo Accastello y Fabián Francioni descansa coordinar esta tarea. La troika de encargados de campaña se completa con Martín Gill.
Lo seguro es que la agenda de Scioli será intensa. Muchos dirigentes querrán lograr una foto con el presidenciable K. Resta ver quiénes serán los favorecidos.