La suerte de Macri, clave para el futuro del bloque opositor

DYN23.JPGEl PRO podría ser el mediador de la “interna” del futuro bloque legislativo Juntos por Córdoba que ya protagonizan los radicales y los juecistas. Los macristas quieren a ambos socios juntos. Pero la fortaleza de la voluntad de los hombres de Mauricio Macri dependerá, fundamentalmente, del resultado de la elección presidencial del 25 de octubre.
La suerte de Mauricio Macri en la elección presidencial será un termómetro para medir el peso del PRO en las decisiones políticas en la alianza Juntos por Córdoba. Así como influirá en los espacios que Mestre le asignará en el gabinete municipal, también lo hará en las decisiones del bloque legislativo.
La discusión, solapada desde la noche del 5 de julio, se reabrió la semana pasada luego de que Luis Juez dijera en una entrevista radial que los legisladores del Frente Cívico se mantendrían en el espacio formado con la Unión Cívica Radical y con el PRO.
Desde el mestrismo no hubo definiciones oficiales, pero trascendió que el intendente reelecto rechazaría la idea. Juez es el dirigente que más ha combatido y denunciado a Mestre, e incluso hizo lobby con Macri para que el candidato a gobernador de la alianza sea Oscar Aguad: luego, el destino electoral quiso que el plan dañino del jefe del Frente Cívico saliera al revés de lo que deseaba.
El domingo pasado, el diario Puntal de Río Cuarto publicó una entrevista en la cual el intendente Ramón Mestre evitó manifestarse concluyentemente sobre la situación.
“Soy muy respetuoso de las instancias partidarias y seguramente el Comité Provincia tomará la decisión más conveniente para la Unión Cívica Radical”, dijo Mestre.
El Comité Central de la Provincia está bajo el control del mestrismo, por lo que afirmar que será este organismo partidario el que resuelva es más o menos como eludir una respuesta.
“En el marco de lo que significa una representatividad homogénea y de lo que los vecinos y los ciudadanos de la provincia están necesitando, está claro que hace falta una oposición fuerte, que haga una defensa importante de lo que tiene que ver con una alternativa, pero, fundamentalmente llevar adelante una tarea de control en el marco de la democracia”, agregó.
La campaña presidencial, además, acelera y exige el trabajo conjunto de los aliados de Cambiemos, donde comparten espacio macristas, radicales y juecistas, por lo que para Macri sería una mala noticia que se desate un novelón entre todos ellos.