Méndez ya blanquea su sciolismo

2015-09-17_MENDEZ_web[dc]E[/dc]l miércoles pasado, Daniel Scioli mantuvo un encuentro con Tomás Méndez. El equipo de prensa se apresuró a difundir el contenido y la foto alusiva. La movida procuraba quitar margen al ex conductor y formalizar su apoyo en las elecciones nacionales.
Inmediatamente, el concejal electo relativizó el voltaje político del cónclave. Explicó desde su cuenta de facebook que solo se trató de una reunión de trabajo en relación a sus proyectos de lucha contra el consumo de drogas. Aclaró que su sector político era independiente y que no se había definido en la disputa presidencial.
Sin embargo, Méndez comenzó a transparentar el acercamiento en el día de ayer. Lo hizo en declaraciones al programa Cara y Cruz que se emite por el la radio universitaria. Este deslizamiento era previsible teniendo en cuenta que era impensable que el sciolismo se conformara con una foto institucional luego de haber aportado recursos más que considerables a la campaña de quien termino en segundo lugar en los comicios municipales.
Si bien desde ambos espacios se informó que habían tratado la posibilidad de que el estado nacional pueda financiar los centros de contención para adictos que el líder del movimiento ADN propuso durante su campaña, las declaraciones empiezan a exhibir la mecánica que tendrá el ensamble entre los dos dirigentes.
Las primeras insinuaciones de Méndez intentaron preservar el tono neutral. “Ojala podamos trabajar en conjunto con la administración que venga “dijo el ex conductor. Luego, cargó contra la administración provincial en la misma línea del kirchnerismo: “Córdoba estuvo aislada por peleas políticas de cuarta y no es necesario estar en la misma dirección política que el Gobierno nacional”.
Seguidamente las declaraciones fueron tomando calor. Ante la consulta sobre la retribución que obtendría por la foto en un eventual gobierno del bonaerense. Méndez ironizó “Si Scioli es presidente se la cobro con los centros de contención”. Pero en otro tramo sorprendió afirmando en tomo serio: “Estamos buscando terrenos porque en la próxima visita de Scioli queremos tener el terreno y comprometerlo con los seis centros o uno grande en la periferia”. Evidentemente, las conversaciones fueron mucho más que un mero intercambio de proyectos.
De las propias palabras del concejal electo se desprende que acordaron volver a encontrarse en la próxima parada cordobesa de la campaña electoral del gobernador bonaerense. “Estos programas hablan de que ni los municipios ni las provincias deben administrar estos centros de contención, sino que son las propias ONG y fundaciones que quedan a cargo pero el estado Nacional se debe hacer cargo de los recursos humanos que se necesiten” prosiguió. El formato de financiamiento directo a aliados políticos sin pasar por las instancias formales de gobierno es una marca de agua del kirchnerismo y la posibilidad de tener acciones de asistencia social directa seduce al ex conductor televisivo. “Queremos tener el terreno antes de la próxima visita de Scioli” fue la sugerente frase del concejal.
Para bajar el perfil del encuentro, Méndez había asegurado que estaba dispuesto a presentar su proyecto a todos los candidatos a presidente tal como lo había hecho con el bonaerense. Pero ayer los atacó abiertamente. “Macri está jugado con Mestre, porque ató su futuro al intendente de la Ciudad de Córdoba, y Massa en la provincia de Buenos Aires no sé si está muy alejado de la droga, lamentablemente hay que decirlo” embistió. Es claro que resulta improbable un encuentro con estos dirigentes luego de esas declaraciones.
Quizás este sea el rol que los estrategas de Scioli le reservan a Méndez. Si su exhibición pública como outsider del sistema no le permite brindar un apoyo explícito al FPV, su función podría ser poner su corrosiva capacidad de crítica dirigida hacia los competidores del gobernador bonaerense. En cualquier caso, lo que surge claramente es que el nivel de compromiso del concejal electo con el candidato presidencial es mayor al imaginado y, tal vez, más importante del que puede admitir.