Antes de elecciones: designan 80 agentes en Tribunal de Cuentas

Por Gabriel Osman
gosman@diarioalfil.com.ar

slide[dc]E[/dc]l ex candidato a legislador departamental por Capital del peronismo en los comicios del 5 de julio, Eduardo Barrionuevo, designó 80 empleados sin función en el Tribunal de Cuentas de la Provincia, en un aparente intento por apuntalar su candidatura en los comicios de ese día, pero igual no pudo acceder a la banca en disputa, que quedó en manos del radical Javier Bee Sellares.
El Tribunal de Cuentas es un organismo de control de los gastos de la Provincia. Tiene una planta de personal módica, si se quiere, debido a que la mayoría de los cargos los ocupan técnicos idóneos en la tarea de fiscalización administrativa. Por esto, una dotación de de 80 agentes nuevos equivale a una repoblación de esas oficinas.
Adicionalmente, si Barrionuevo, hoy presidente del Tribunal de Cuentas, hubiera querido designar nuevos empleados para mejorar la calidad de trabajo del organismo, lo lógico es que hubiera tomado esta medida al iniciarse su mandato, allá por diciembre de 2011, y no cuando le quedaban apenas 5 meses en el cargo. La otra alternativa es que lo suyo haya sido un auténtico papel sacrificial en beneficio de su sucesor en el cargo.
Esto es muy dudoso, por lo menos. Más teniendo en cuenta que Barrionuevo no ha disimulado este año sus ambiciones políticas. Primero fue candidato a intendente de la ciudad, y se resistió ante el insistente pedido de su jefe político, José Manuel de la Sota, de que decline su postulación para ir con listas únicas y fortalecer las chances del peronismo. Fue, en escala, la misma lógica que se siguió con el intendente de San Francisco, Martín Llaryora, que renunció a ser candidato a gobernador y aceptó acompañar de vice a Juan Schiaretti.
La operación a marcha forzada por las urgencias del calendario electoral, llevó a Schiaretti a “sacrificar” a su esposa, Alejandra Vigo, que dejó su postulación a candidata a legisladora departamental y se la ofrendó a Barrionuevo, quien finalmente y a regañadientes aceptó suplirla en la boleta electoral.
La información sobre las designaciones que circula con insistencia fue verificada en despachos oficiales, en donde después de mucha reticencia fue aceptada como cierta. Pero también corregida: no se trata de solo 80 contratados nuevos, sino que Barrionuevo renovó también contrato a 20 jerárquicos.
Sobre los 80 contratados hay también otras precisiones. La mitad son personas de Capital y el resto del Departamento Unión. Se trata de un lugar remoto, a más de 200 kilómetros de la Capital, asiento del Tribunal de Cuentas. Puede conjeturarse que en esos parajes actúen referentes importantes del peronismo que le hayan dado cobertura política a la decisión de Barrionuevo, y compartido los beneficios. De esos lares se sabe que el peronismo de Bell Ville tuvo hace días una encrucijada al intentar retener la Municipalidad, que finalmente perdió con claridad a manos de la UCR.
El Tribunal de Cuentas de la Provincia tiene facultades para tomar la decisión que tomó pero es claro que la cantidad de estos nombramientos supone que una medida de este tipo debe ser sometida a consideración de las autoridades provinciales. Aparentemente, esto no sucedió.
Si bien en el Estado, en todas sus jurisdicciones, es natural esta pulsión a agrandar las plantillas de empleados, no es habitual que estas medidas se tomen en vísperas electorales, por hacerlas notablemente sospechosas. Y también inconducentes para los propósitos que en este caso tendrían: un aparato rentado para trabajar por una candidatura.
Hay un antecedente “ilustre” que debería ser un verdadero ejemplo para disuadir actitudes como la de Barrionuevo: Luis Juez. El ex intendente llegó en 2003 a la Municipalidad con una estructura raquítica que nunca pudo mejorar ni aún designando alrededor de 4.500 empleados. Lejos de mejorarle las posibilidades electorales, este nombramiento masivo de empleados terminó sepultándolo políticamente desde 2009 en adelante, cuando su ex socio político y sucesor en el municipio, Daniel Giacomino, terminó difundiendo estos números para el escándalo.