Méndez: el nuevo referente de la “anti política”

Por Marcos Duarte
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p06-1“El primer desafío es mantenernos unidos” fueron las primeras palabras de Tomás Méndez, estrenando su rol como líder de la oposición en el concejo deliberante de la Ciudad de Córdoba.
El candidato del Movimiento ADN logró el segundo lugar en las elecciones municipales de este domingo superando a los tradicionales contendientes de Ramón Mestre. Evidentemente, el sorpasso del ex periodista tuvo como principales víctimas a Luis Juez y Olga Riutort, quienes hasta ahora ocupaban el espacio de votantes más sensibles al discurso anti sistema.
“Los resultados, de confirmarse, nos van a dar un rol muy importante en el Concejo Deliberante y todos los órganos de la Municipalidad. Cualquier escenario político futuro deberá contemplar este fenómeno político que representa Tomás Méndez”, sostuvo Álvaro Ruiz Moreno, responsable legal de la formación que sirvió de plataforma al ex conductor.
La irrupción del ex periodista modificó la taxonomía política de la ciudad. Su liderazgo sin partido recuerda a los inicios de la experiencia juecista aunque registra algunas diferencias. El líder del Frente Cívico provenía del justicialismo y había ocupado gran parte de su vida en cumplir con el cursus honorum partidario. Méndez es un extraño a toda estructura, su relación con la política se construyó a partir de la denuncia. “Estamos segundos, arriba del peronismo y el juecismo, es importante eso. Es algo muy lindo lo que pasó en Córdoba, es mucha la cantidad de gente que ha confiado en este movimiento” dijo Mendez describiendo el nuevo escenario.
En este sentido es que se presentan las mayores incógnitas con respecto al futuro de la oposición municipal. Como él mismo admitió, el primer desafío será mantener la unidad del espacio que conformó para enfrentar los comicios. El Movimiento ADN es una confluencia de dirigentes provenientes de casi todos los partidos del abanico político cordobés. Conviven kirchneristas como su candidato a viceintendente Marcelo Pascual con ex radicales com Álvaro Ruiz Moreno, ex socialistas como Eduardo García con el cuñado de Luis Juez, Claudio Sucheki.
Las experiencias de articulaciones transversales formadas por dirigentes de distinta proveniencia han arrojado resultados disimiles. Inicialmente, el Frente Cívico fue nutrido de forma similar aunque luego tuvo su proceso lógico de depuración e incluso algunas escisiones importantes como la que lideró Daniel Giacomino. Las disputas intestinas son lógicas en todos los grupos políticos pero los que no cuentan con una institucionalidad consolidada suelen sufrirlas más.
El bloque de concejales mendista será la vidriera privilegiada para observar la evolución del espacio. Además cumplir con el rol opositor que le asignaron los votantes, serán referencia obligada para elaborar planes alternativos. Por otro lado, estos dirigentes serán claves para la eventual conformación de una estructura razonablemente sólida que perdure en el tiempo.
Mantener durante los cuatro años de gestión mestrista la referencia política en la oposición tampoco parece ser una tarea sencilla. Luis Juez, Olga Riutort y Esteban Dómina saben que su futuro depende de recuperar posiciones y para eso tienen que recortar la cosecha electoral de Méndez. Para afrontar estos dos frentes paralelos es que el ex conductor televisivo necesita apoyarse en bases sólidas.
“Hay que afrontar ese desafío. Ramón no va a poder ni dormir la siesta, va a dejar de hacer negocios. Somos concejales, tenemos tribunos de cuenta, y vamos a hacer un control muy lindo de la Municipalidad. La gente que nos votó que se quede tranquila”, indicó en su debut como contracara del intendente electo.
El interrogante está abierto. Si quien arrancó como un outsider del sistema político logra adaptarse y conformar una coalición coherente que brinde confianza estaremos ante un serio aspirante al palacio 6 de julio. Si en cambio su perfil se profundiza y solo se convierte en un denunciador serial su destino es impredecible.

La primera encrucijada: el alineamiento nacional

twt p06-1“No tenemos referentes nacionales y por eso no queríamos confundir a la gente. Mestre lo involucró a Macri y si este pierde, qué pasa con la ciudad de Córdoba. Nuestro compromiso era con los cordobeses” dijo Tomás Méndez consultado sobre su posición en las próximas elecciones de octubre.
Luego, relativizó esta posición: “Cada uno dentro del espacio puede referenciarse con quien quiera. El movimiento se tiene que definir con el tiempo”, apuntó el concejal electo.
Sugestivamente, Alberto de Fazio, senador bonaerense y mano derecha de Daniel Scioli, felicitó a Tomás Méndez apenas conocidos los primeros números. La definición de los apoyos en las elecciones presidenciales parece ser el primer desafío que tendrá que enfrentar el Movimiento ADN.