Córdoba recibe cachetazos

Por Gabriela Origlia

container industriaLas exportaciones cordobesas todavía no registran de lleno el impacto de la recesión y la devaluación brasileñas y de la desaceleración del crecimiento en China. Lo peor todavía está por verse ya que del total de exportaciones industriales de la provincia, el 80% va a Brasil, con picos en autos y componentes de vehículos.
Los gremios de esos sectores ya empezaron a plantear su preocupación. Desde la UOM advirtieron que hay suspensiones y despidos “encubiertos” y el Smata trata de mantener la cautela frente a las políticas de las automotrices, aunque admite que la cantidad de días no trabajados aumenta mes a mes.
El golpe desde Brasil viene por una doble vía. No sólo se devalúa el Real y profundiza los problemas de competitividad locales, sino que cae el nivel afectando la demanda y el comercio intra industrial. A diferencia de la devaluación del ’99, esta vez Brasil da tiempo a la Argentina para acomodarse, sin embargo la inacción continúa.
Según datos del Ieral, con las últimas devaluaciones del real, los salarios industriales formales argentinos en dólares y sin corregir por productividad están 140% por encima de los brasileños. Para los industriales metalúrgicos la situación es similar a la del 2001.
Desde la cámara que los agrupa, su presidenta, Isabel Martínez, afirma que los costos del sector están al menos 30% por encima de los brasileños mientras que la capacidad ociosa ronda el 50%. El almuerzo del próximo jueves en el que los industriales recordarán el Día de la Industria no abundará en buenas noticias.
El de la maquinaria agrícola es otro segmento fuertemente impactado. No sólo no reacciona el mercado interno (el campo, a la espera de un cambio de política, restringe al máximo las inversiones) sino que por el atraso del tipo de cambio no tienen precios para exportar. Los empresarios están a la expectativa de la nueva gestión, aunque saben que las soluciones no serán inmediatas.
China no sólo es significativa para la colocación de la soja cordobesa; es un mercado interesante para los lácteos. Su desaceleración es un ingrediente más que se suma a la crisis que atraviesa la zona tambera provincial, que insiste que las medidas nacionales están lejos de poder resolver los problemas que la propia política nacional fue creando.
La diversificación de los mercados es una tarea pendiente, para Argentina y para Córdoba. Hoy, seguramente, no habría alcanzado para mejorar la situación porque los problemas macro se multiplicaron. El atraso cambiario deja descolocados a la mayoría de los exportadores, no importa el destino que tengan sus productos.
¿No hay otro camino que la devaluación? Para varios sectores (como el de las economías regionales) seguramente no. La eliminación o baja de impuestos o retenciones no serían suficientes para recuperar competitividad; en otros segmentos posiblemente esas medidas basten.
A poco menos de dos meses de la elección presidencial, hay pocas señales del rumbo que tomarán en este sentido los candidatos con más chances de suceder a Cristina Fernández. Los empresarios, inversores y ciudadanos están sin GPS para orientar sus decisiones.