PJ busca un lugar en el podio: gira de Schiaretti por Capital

Por Juan Pablo Carranza
jpcarranza@diarioalfil.com.ar

_MG_4896A seis días del cierre de la campaña municipal, el PJ capitalino pone toda la carne en el asador para objetar las proyecciones que señalan las siempre cambiantes encuestas. Fiarse de los números que arrojan los sondeos de opinión no es ninguna garantía, pero desconocerlos por completo tampoco.
Desde Unión por Córdoba no ignoran lo que dicen los encuestadores y apuestan a contrarrestar estos malos augurios intensificando la campaña por el Palacio 6 de Julio. Por esta razón concentran sus esfuerzos en el sprint final de la candidatura de Esteban “Tito” Dómina. El énfasis en esta última recta para el crédito del oficialismo provincial vendrá de la mano de Juan Schiaretti.
El actual edil recibirá en lo que queda del recorrido proselitista el apoyo personal del gobernador electo. La idea es transferir la buena imagen que goza el diputado nacional a Dómina. De hecho gran parte de la cartelería cuanta con su figura.
Durante el fin de semana Dómina y los candidatos a concejales recorran las seccionales capitalinas –entre hoy y mañana los operadores terminarán de diagramar el recorrido, pero se supone que se concentrará en las barriadas más populosas- acompañados de Schiaretti y su mujer, Alejandra Vigo. El gobernador, José Manuel de la Sota se sumará en cada oportunidad que lo permita su agenda.
Será un raid intenso que apunta a fidelizar el voto peronista puro. Aquel que se inclinó en el 5 de julio y el 9 de agosto por Schiaretti y De la Sota, respectivamente. Esta sociedad es la responsable de la hegemonía provincial de Unión por Córdoba. Es decir que ellos son los depositarios naturales de ese capital electoral. Testarlo siempre es una tarea complicada.
Además hace 4 elecciones que el peronismo no lleva a un candidato propio encabezando la boleta. Esta antología de extrapartidarios puede haber incidido en el ánimo de la militancia capitalina, que debió enfrentar este año dos intensos episodios electorales.
Sobre el ritmo de las provinciales y las primarias se montó la empresa de Dómina. Pero no tiene control automática como las otras dos. Necesita de una artesanía mayor. Hace unas semanas José Manuel de la Sota se puso al frente de la campaña y salió a recorrer la Capital.
Tras un intenso plenario en el comando de campaña, que en ocasiones tuvo tintes de reproches, el gobernador arengó a la grey justicialista para que mantenga el ritmo de militancia que logró en los dos tramos anteriores. Ahora será el turno de Schiaretti de subirse a este barco.
Dómina aún puede sacar provecho de ambos. Por eso una de sus principales banderas de campaña es la relación provincia-municipio. Sobre este eje talla mucho el candidato del oficialismo provincial. Sabe que es un hándicap que el resto de sus adversarios no tiene.
Los porcentajes que cosechó el peronismo, tanto en las provinciales como en las PASO, es la barra con la que pretenden medir el desempeño de Dómina. Una tarea titánica. Ya no están en los vértices de las boletas ni Schiaretti, ni De la Sota. Y además el escenario tiene otras características.
La sobreoferta de candidatos es un dato que preocupa a todas las fuerzas. La aparición de Tomás Méndez y el batacazo de Luis Juez al competir nuevamente por la Municipalidad, luego de una impensada alianza con Olga Riutort, fragmentan la elección.
El PJ sabe que no puede hacer un mal papel y apela a todos sus recursos para revertir los señalamientos que consignan una desvaída performance. Busca, de mínima, meterse en el podio. Otro resultado seguramente tendrá consecuencias dentro de la estructura capitalina.