Desafío de ADN: convencer que Méndez puede gestionar

2015-08-13_MENDEZ_web[dc]N[/dc]o han sido días fáciles para el novel candidato municipal, Tomás Méndez. Era previsible. La mayoría de las encuestas posicionarían al periodista en un segundo puesto. Las más optimistas, afirman que la distancia que lo separaría de Ramón Mestre es peligrosa: se habla de 1,8 a 3 puntos, según el informe estadístico que se observe.
Si se trasladará o no esta tendencia a las urnas el domingo 13 de septiembre, es imposible saberlo faltando menos de dos semanas para la compulsa. La lógica invita a pensar que el espacio Movimiento ADN atraviesa por los típicos dolores del crecimiento. Sus pares del arco opositor tomaron nota y comenzaron a dedicarle párrafos al novato.
Comenzaron de manera tímida. Parafraseando, la mayoría de los candidatos con alguna expectativa electoral le avisaron a Méndez que gobernar no es lo mismo que hacer un programa de televisión. Allí no quedó zanjado el asunto.
Días después, la situación del periodista que decidió saltar a la política cobró un tinte judicial por partida doble. El juez federal Ricardo Bustos Fierro intervino para que el Poder Judicial de la Provincia tome una denuncia e investigue al jefe de Policía, César Suárez, y a Méndez. Se los sindica como autores de delitos de cohecho y tráfico de influencias.
Posterior a la elección municipal, el ex trabajador de los SRT deberá fundamentar las acusaciones que lanzó a Luis Juez en el Show de la Mañana (Canal 12). Cabe recordar que Méndez aseguró que el exintendente devolvió favores a un empresario con un cargo en el municipio. Se trata de Roberto Moyano, dueño del boliche Rapoza, quien terminó detenido narcotráfico y trata de personas.
La intensa presencia publicitaria de un candidato recién iniciado se convirtió en otro punto flaco. Al no brindar explicaciones convincentes sobre el origen de los fondos, la incógnita se fue instalando y girando sobre su eje, pese a que es un tema que no sólo lo afecta a él, sino a todo el espectro político.
De las cenas y la contribución solidaria a la cuenta del Banco Nación, la línea se fue corriendo hacia Marcelo Pascual, potente empresario de la construcción y candidato a vice de Méndez. Claro, el candidato aseguró que no podrá hacer negocios con sus contratistas de llegar al municipio. Lo cierto es que el acento buscó desplazar las versiones que afirman que es el sciolismo quien financiaría la propaganda de Movimiento ADN.
“Estamos muy cerca de hacer historia. Se nota. Por eso nos atacan”, publica el espacio en las redes sociales. Más allá de los contrapuntos que ofician de bautismo al postulante municipal en su debut, preocupa a los suyos una crítica que comenzó a instalarse. Asomaba tímidamente en los debates. La gestión del Estado y la producción periodística son dos actividades legítimas, pero lamentablemente no aportan equivalencias.
En la mesa chica de Méndez preocupa cómo echar por tierra el “prejuicio” en los nueve días de campaña que restan. Cómo instalar que su referente tiene las competencias para gobernar la Municipalidad -que por cierto es un mundo aparte por su complejidad y características- ésa es la pregunta que pica fuerte entre los colaboradores de Movimiento ADN.
A las claras, el problema no se resuelve con la exhibición de los equipos como hiciera apenas Méndez blanqueó su pretensión seria de disputar el gobierno capitalino. Conviene recordar que el trabajador de prensa se rodeó de hombres que provienen de distintas extracciones partidarias, e incluso hicieron su experiencia en el siempre controvertido Palacio 6 de Julio.
La estrategia inicial cumplía su objetivo. A la luz de los nuevos embates, los asesores de Méndez están convencidos que es momento de reparar en las capacidades puntuales de su candidato. Ése sería el objetivo de trabajo para los días siguientes, según dejaron trascender.