Dómina busca brecha por contrapunto entre Méndez y Juez

p7El cuarto puesto no se corre del horizonte que del peronismo capitalino. En los bastiones de Unión por Córdoba, son pocos quienes creen que su candidato Esteba “Tito” Dómina tiene chances concretas de escalar al podio en los últimos 10 días de campaña. Los comentarios que siguen huelen a reproche y sentencian que “el aparato puede aportar entre tres y cuatro puntos”. No más.
En ese marco, algunos dirigentes cuestionan al concejal por no explotar su perfil técnico, esa aura académica que le imprime verosimilitud y confiabilidad a lo que dice. De hecho, su éxito como concejal proviene de la minuciosidad de sus presentaciones, la mayoría de las veces bien fundadas. La presunta decisión de Dómina de no patear el tablero con propuestas que permitieran diferenciarlo del resto de los candidatos es otra de las críticas circulantes.
Aquel sería el punto en contra que no le habría permitido perforar el aporte de la estructura partidaria, según arguyen fuentes peronistas. Los dardos se disparan contra Dómina precisamente porque el PJ habría puesto toda la carne en el asador.
El gobernador José Manuel de la Sota sorprendió en las labores territoriales propias de toda campaña, reservadas la mayoría de las veces para los alfiles de los candidatos, improbables para el referente de la fuerza partidaria.
Lo cierto es que todo parecería indicar, de no mediar un repunte inusitado en los próximos días de Dómina, que el peronismo no lograría seducir al votante capitalino, pese a las obras que Juan Schiaretti se encarga de recordar en los spots de campaña de su candidato patrocinado. Se confirmarían los máximos temores que De la Sota deslizó públicamente alguna vez: por más esfuerzos vertidos difícil es ganarse la simpatía de los cordobeses (su apoyo en las urnas), a diferencia de la penetración que ostentan en el interior provincial.
Los mismos operadores del PJ que exponen la situación interna no auguran un cambio de marcha. Aunque sí anticipan que Dómina buscará sacar partido del potencial derrumbamiento en las encuestas de la dupla compuesta por Luis Juez y Olga Riutort. Son varias las voces que aseguran que Tomás Méndez, de Movimiento ADN de Córdoba, mantiene una desventaja de tan sólo tres puntos con el oficialismo representado por Ramón Mestre.
En la jornada de ayer, Méndez lanzó acusaciones severas contra el exintendente, quien momentos después prometió dirimirlas en la Justicia tras los comicios. Ambos quedaron enredados en una espiral de entredichos que el senador quería evitar a toda costa.
Primero, para ser fiel a su nuevo estilo descafeinado. Segundo, para evitar acreditar con dichos y hechos los resultados de sondeos de opinión que se encargó de relativizar para instalar la idea que su fórmula le pisaba los talones a Mestre.
Desde el peronismo olfatean que la pelea entre denunciadores desfavorece aún más a Juez. Salva a Méndez el beneficio de la duda que tiene el votante, pero sobre todo que no tiene una gestión pasible de juzgamiento. En esas hipótesis preliminares podría enmarcarse los esfuerzos del gobernador para respaldar a Dómina.
Detrás de estos esfuerzos por colectar el voto del desencanto de aquellos que se inclinaban por las opciones antes mencionadas, que serán complementados con el mandatario provincial electo al regreso de sus vacaciones, se esconde la necesidad de subirse al podio para lograr un moderado conformismo.