¿Me investigás? No voy

COPA_America_Centenario_2016_emblem_fc_cmyk[dc]C[/dc]ada acción de la Conmebol lleva intriga e incertidumbre. Es que los escándalos del FIFAgate tiene sus resabios todavía, cuyas consecuencias siguen latiendo en el costado del nuevo continente, en donde los dirigentes de América Central, Norte y Caribe y de Sudamérica se mantienen en silencio, hasta que la investigación del FBI tome mayor profundidad. Sin embargo, mientras pueda tener “la sartén por el mango” buscarán no agradarle a los del norte. Puntualmente, sin decirlo en voz alta, los dirigentes de la Conmebol no ven con buenos ojos que el torneo de los 100 años del organismo se dispute en Estados Unidos, precisamente país que los está investigando. Entonces, otra vez suspenso, después de celebrar una fiesta como en Chile 2015 en julio pasado.
Muchos ya estaban buscando gestionar la visa, permiso legal para extranjeros que ingresan a Estados Unidos. La tentadora idea de disputar un torneo con los 10 equipos de Sudamérica más 6 de la Concacaf marcó un atractivo, algo distinto de lo habitual, para tener un festejo especial para el centenario del ente máximo continental.
Pero pasó que justo un año antes, mientras ya estaban los participantes confirmados, los 10 de Conmebol (Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay, Bolivia, Chile, Perú, Colombia, Ecuador y Venezuela) y los restantes de Centro América (México, Estados Unidos, Jamaica, Panamá, Costa Rica más Trinidad y Tobago) para completar los 16 (cuatro zonas de cuatro equipos), las denuncias por corrupción ponen duda, no el torneo pero sí la sede.
Es que será más recordada por los problemas de escritorio que por los festejos en la cancha. El torneo acordado en 2014 está confirmado en el calendario de la FIFA para el año próximo, pero todo hace pensar que su sede no será los Estados Unidos, como estaba previsto. Está programado desde el 3 de junio al 23 del mismo mes, en sedes a lo largo y ancho del país norteamericano.
“Es casi seguro que no”, respondieron fuentes de la Federación de Fútbol de los Estados Unidos. El martes pasado, el comité ejecutivo de la Conmebol, con el argentino Luis Segura (titular de AFA y presidente de Argentinos Juniors) como flamante tesorero, habló del asunto. A los dirigentes sudamericanos no les hace ninguna gracia tener que viajar al país que destapó el escándalo de supuestas coimas y lavado de dinero en el fútbol. Algún directivo percibe que hasta que las investigaciones en la justicia de Nueva York no terminen, nadie vinculado con el fútbol estará 100% seguro en Estados Unidos. Es decir, cualquier directivo puede caer mientras se desarrolla la Copa, justo en la “boca del lobo”.
El 18 de este mes, además, deberá declarar Alejandro Burzaco, el ex CEO de Torneos, que goza de prisión domiciliaria en Nueva York. La información que aporte el empresario argentino puede ser vital para el futuro de la investigación. ¿Empezará a mandar al frente a todos?
Ante la posibilidad de que los Estados Unidos no sea sede del torneo, Colombia y Ecuador aparecen como potenciales reemplazos. Además de integrar el comité ejecutivo de la FIFA, el colombiano Luis Bedoya es el miembro más antiguo de la Conmebol. Le sigue el ecuatoriano Luis Chiriboga. Y los países del norte de Sudamérica gozan de presupuesto y confianza institucional para llevar adelante la organización de semejante campeonato histórico. E incluso en conjunto.
“Las negociaciones con la Concacaf siguen en pie para realizar la Copa América del Centenario; aún no hay definición”, señaló una alta fuente de la Conmebol. Y agregó: “Es la intención de la Conmebol hacer esta gran fiesta con América toda unida. Pero, repito, es la intención”.

Conmebol define
Antes de partir a Asunción, Segura había adelantado que la Conmebol intentaría negociar un sideral aumento en los derechos televisivos para la Copa América del Centenario: las federaciones nacionales se plantaron porque quieren más dinero. Los contratos firmados establecen que la dueña de esos derechos es la empresa Datisa, conformada por Torneos y Full Play, de la Argentina, y Traffic, de Brasil. Según trascendió, las negociaciones entre las partes ya empezaron. Se espera que la Conmebol tome una decisión definitiva el 10 de septiembre, en la próxima reunión del comité ejecutivo.
De acuerdo con la acusación del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, Datisa pagó US$ 112,5 millones por los derechos televisivos de la Copa del Centenario (además de otros US$ 30 millones de supuestas coimas). El torneo apareció en el calendario de la FIFA el 25 de septiembre del año pasado.
Vale aclarar que mientras estalló el escándalo, el organismo sudamericano ya tenía cedidos los derechos de TV de las próximas cuatro copas América (2016, 2019 y 2022) a la empresa de los hermanos Jenkins. Con más de 120 millones de pesos desviados para futuras coimas, según se investiga.

Napout se expide
“¿La Copa América de Estados Unidos? Debemos esperar que se den algunas cosas, revisar algunas cosas”, adelantó el paraguayo Juan Ángel Napout, presidente de la Conmebol. “La queremos hacer. Los 100 años son importantes y hay que festejarlos. Figura la Copa en el calendario oficial de la FIFA y esto tiene un valor muy alto. Hemos hablado con la gente de la Concacaf y vamos a seguir deliberando para llevarla a cabo”. En la misma línea se expresó Luis Chiriboga, presidente de la Federación Ecuatoriana: “La decisión de la Conmebol es que la Copa del Centenario se lleve adelante y se respete el convenio que hay con la Concacaf. La Conmebol no cambia de criterio; que se organice como está establecido”.
En el marco de la investigación que el Departamento de Justicia de Estados Unidos está llevando adelante por fraude electrónico, blanqueo de dinero y extorsión y que implica a nueve altos dirigentes del fútbol mundial, entre ellos a cuatro dirigentes sudamericanos. Napout calificó como “graves” las detenciones de siete de ellos. Todo esto cuando la basura desbordó la alfombra, justo en reunión de comité cuando Joseph Blatter fue reelegido en su cuarto período como presidente de FIFA.
Siete dirigentes fueron apresados en el hotel Baur au Lac de la ciudad suiza, entre ellos el uruguayo Eugenio Figueredo, ex presidente de la Conmebol y vicepresidente primero de la FIFA; José María Marín, vicepresidente de la Confederación Brasileña de Fútbol e integrante del Comité de Clubes de la FIFA, y Rafael Esquivel, presidente de la Federación Venezolana de Fútbol e integrante de la Comisión Disciplinaria de la FIFA. Incluso el extinto Julio Humberto Grondona, vicepresidente del ente madre mundial del futbol, figuraba sospechado. Al igual que el tesorero de AFA y ex Conmebol José Luis Meizner (Quilmes), quien formó parte del “grondonismo” y hoy se lo ve ajeno a cualquier lugar de influencia.
También se encuentra imputado el paraguayo Nicolás Leoz, ex presidente de la Conmebol. Es decir, Sudamérica forma parte de manera activa en los escándalos.
Las supuestas coimas para que sean organizados los mundiales de Sudáfrica 2010, y los arreglos en función de dictaminar a Rusia y Qatar como sedes de los demás mundiales de 2018 y 2022 respectivamente, van a tener consecuencias. Conmebol y sobre todo Concacaf se encuentran implicadas a más no poder. Entonces, que la fiesta de los 100 años de vida se celebre justo en la casa del país del FBI que los investiga a todos, no parece ser lo más sensato para aquellos dirigentes que puedan ser custodiados de cerca. Por ahora, a demorar el trámite del visado, porque el pasaporte y hasta el DNI nos permite viajar a Ecuador y Colombia, por suerte.