Sciolismo deskirchneriza boleta en Córdoba

Por Juan Pablo Carranza
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slideHoy la agenda de campaña de Daniel Scioli tiene dos prioridades: 1) contrarrestar los efectos electorales de las inundaciones en provincia de Buenos Aires y 2) eludir las esquirlas que ya le salpican por las irregularidades en la elección de Tucumán. Inconvenientes mayúsculos a resolver si el candidato del FPV quiere evitar el trauma del ballotage. Una amenaza que por estos días amanece más cercana.
Retener su ascendencia en el NOA y recuperar los niveles históricos que obtuvo el peronismo en el principal distrito electoral del país desvelan a los operadores de Villa La Ñata. Allí reside el grueso de su capital electoral y no puede descuidarlo. Córdoba representa, entonces, inconveniente menor, pero no por ello relegada de la lista de pendientes.
Mientras concentra su atención en estas dos tareas, el sciolismo recibe en la sede del Banco Provincia de Buenos Aires en Capital Federal a dirigentes cordobeses que le acercan alquimias para revertir los pálidos números del 9 de agosto.
La antología de pálidos resultados cosechados en dos oportunidades en Córdoba, hace que los encargados de diagramar la estrategia naranja se muestren receptivos de las inquietudes que plantea el sector doméstico encolumnado detrás de Scioli y no del proyecto.
La ilusión de traspasar la barrera los 20 puntos auspiciada por Eduardo Accastello desde su candidatura a gobernador melló las expectativas naranjas, que se vieron nuevamente desairadas con los aún más desvaídos 14 puntos que logró en Córdoba la fórmula del FpV en las primarias.
Con este reciente historial, el sciolismo puro de Córdoba busca responsables y atribuye este techo electoral a una sola razón: la resistencia que genera en el electorado cordobés todo lo asociado con la consonante excluyente de la política nacional: la K. Además, los candidatos de Unidos y Organizados no mueven el amperímetro. Dirigentes con amplia llegada a Buenos Aires, pero sin sustento territorial, se encargan de remarcar los sectores descontentos con su hegemonía en las listas.
Para suplir esta falencia, plantean deskirchnerizar la boleta. Desprenderse del lastre “nac & pop” puede ser una opción para Scioli. Dos argumentos respaldan esta propuesta. En primer lugar, se trata de tarea que no genera costo alguno. Si se repiten las proyecciones de las primarias, el oficialismo no gozaría de la mayoría automática en Diputados. Eludir la lista de legisladores nacionales no traería nuevas complicaciones.
En segundo término, Scioli podría de esta manera encontrar una filtración para canalizar el voto del PJ provincial, celosamente custodiado por José Manuel de la Sota. Infructuosamente desde Villa La Ñata comandan embajadores para romper con este blindaje, que ya demostró en dos oportunidades su grado de efectividad.
La pregunta es si el gobernador podrá honrar el Pacto de Palermo y canalizar hacia Sergio Massa la porción mayoritaria de sus votos. En todo caso el corte de boleta sería una alternativa para que el peronismo provincial mantenga su compromiso con la estructura partidaria y pueda llegar a Scioli.
La propuesta que acercó el Circulo Celeste y Blanco a los encargados de supervisar la geografía cordobesa aún no recibió respuesta. Entre hoy y mañana desembarcará una comitiva para analizar la situación en la provincia. Apelar a la manualidad de la tijera no garantiza ningún resultado. Por ahora es sólo una ingeniería a estudiar.
Se trata de una propuesta que en principio acrecienta la innegable brecha en Córdoba entre los sectores afines al peronismo y aquellos que profesan fe absoluta en la Casa Rosada.

Elección nacional
La elección nacional es la única que preocupa a Scioli. Lo que pase el 13 de septiembre en los comicios municipales lo tiene sin cuidado. Lógicamente no quiere cargarse una previsible derrota en la segunda ciudad del país.
Las encuestas no son auspiciosas con Daniel Giacomino, el crédito K que espera ansiosamente la oxigenación de recursos de la Casa Rosada para impulsar su campaña. Por ahora se descarta que Scioli o uno de sus emisarios desciendan a Córdoba para intentar apuntalar la candidatura del diputado nacional.
No será hasta después de mediados de septiembre cuando el candidato a presidente del FPV vuelva a pisar territorio cordobés.