Vitrina de candidatos para definir rivales

ramón mestre 2 001Los candidatos a intendente tuvieron anoche su primera oportunidad de exhibir sus propuestas en el Concejo Profesional de Ciencias Económicas (CPCE). El domingo, los aspirantes a ocupar el Palacio 6 de Julio volverán a verse las caras en el debate organizado por la UNC y ofrecerán nuevamente su menú de promesas.
Sin entrar en los pormenores de cada plataforma de campaña, vale hacer una pequeña serie de apuntes sobre los aspectos políticos que pueden sucederse cuando concluya esta pequeña doble jornada de debates.
Amén de la pluralidad de ofertas – trece candidatos en total-, sólo un puñado amanece con chances reales de alcanzar la máxima magistratura municipal o, al menos, una concejalía.
En el pelotón de arriba Ramón Javier Mestre se apresta a defender uno de los principales bastiones electorales con los que cuenta el radicalismo a nivel nacional. La pobre elección de Ernesto Sanz y la hegemonía del PJ en las gobernaciones (exceptuando a Mendoza bajo el mando de la UCR y la CABA, PRO) le dan a la empresa de electoral del actual intendente un cariz único.
Salvando este detalle partidario, Mestre tendrá una parada difícil: expone sus 4 años de gobierno. Su gestión fue el blanco de la docena de contendientes que tuvo en frente. Fundamentalmente los dos ex intendentes -Luis Juez y Daniel Giacomino- hicieron foco sobre su administración.
Mestre corre con el mayor riesgo. Todo el arco opositor saca provecho de los flancos más sensibles para impactar sobre el jefe comunal. De todas maneras, puede considerarse también un hándicap ser oficialismo: representa su principal acreencia.
Anoche Mestre se mostró enfático y retomó el discurso del 2011: la tesis de la Municipalidad quebrada que recibió. Repasó los errores de las últimas tres administraciones que lo precedieron e hizo hincapié en su propuesta de campaña: refrendar su gestión. Su tono efusivo, se diferenció del resto de los contendientes. Fue el único de los candidatos que sufrió una interrupción en su discurso, pero también recibió los mayores aplausos.
Con su verborragia, Juez hizo eje en tres puntos: 1) sus -cuestionables- logros de gestión (si suponemos que engordar la planta municipal en 4.500 empleados puede ser uno de ellos), 2) sus propuesta renovadas con know how olguista (la jornada extendida en el municipio que intentó aplicar en la gestión de Germán Kammerath y fracasó) y 3) disparó con su particular estilo contra Mestre.
El tándem Juez-Olga Riutort mira de cerca a las encuestas. La impensada sociedad generó un impacto mayúsculo en la política doméstica, pero su eficacia aún no está garantiza. Sólo las urnas dirán si tuvo o no éxito. Por el momento busca polarizar directamente con Mestre pero hay otros contendientes que pretenden el mismo privilegio.
El debut de Tomás Méndez en la política parece traerle dolores de cabeza al tándem olgo-juecista. Anoche se sacó el rol de comunicador denunciante, para mostrarse como candidato y exponer sus propuestas.
Por su parte la estrategia de Esteban Dómina es nítida. Mantiene su caballerosidad propositiva, sin dejar de deslizar críticas a Mestre, conocedor de la gestión por su desempeño en el Concejo. Además saca a relucir la chapa de candidato del oficialismo provincial. La relación Panal-Palacio 6 de Julio es uno de los puntos que destaca. Habrá que ver si puede refrendar el resultado que logró el peronismo en las últimas dos elecciones.
Con chances de lograr al menos una concejalía se encuentran Daniel Giacomino y Javier Musso, por el FIT. El candidato del FPV centró su intervención en los resultados de su gestión: la Crese y la no incorporación de empleados al municipio. Por su parte el trotskismo sueña con alcanzar por primera vez una banca en el Concejo.
El debate de ayer y el del domingo serán las únicas dos vitrinas en las que comulgarán todos los candidatos. El de la UNC seguramente por su difusión en un canal de aire (Canal 10) gozará de mayor repercusión, además de contar con una mayor dinámica, que no necesariamente significa salir del formato netamente expositivo.
Los ecos de los dos debates posiblemente puedan alterar la sensación térmica que miden las encuestas. Es sabido en la historia del marketing político la importancia de la imagen que dejan los candidatos sobre el electorado en este tipo de intervenciones. El lunes los analistas de opinión volverán a medir la intención de voto de cada uno de los candidatos y, a partir de allí, reforzarán o modificarán su estrategia de campaña para ver cuál es su norte y cuáles sus rivales a vencer.