PRO tira la toalla en Río Tercero (tributo a Mestre)

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

ALBERTO MARTINO[dc]L[/dc]a ciudad cabera del Departamento Tercer Arriba estaba incluida en la nómina de municipalidades cordobesas con chances de ser gobernada por el macrismo. Juan Pablo Peirone se mantenía como una opción expectable en la cocina de las alianzas previa a las primarias de la localidad, situación que llevó al PRO a trabar un acuerdo con el juecismo, cuando aún el mestrismo se resistía a integrar la Triple Alianza para pelear por la gobernación provincial.
En aquella oportunidad, los alfiles locales de Mauricio Macri intentaron acelerar la unión para las ligas mayores, quizás intentando persuadir a los correligionarios con una pequeña muestra de las ambiciones cultivadas. Apostaron al favorito Peirone, mientras la UCR se encaramó detrás de la candidatura del actual intendente de Río Tercero, Alberto Martino, quien ganó la interna a Luis Brower de Koning y a Marcelo Prado.
El baño de realidad llegó en la campaña por las primarias locales que salpicaron a Peirone con denuncias por lesiones leves a una secretaria de la clínica donde se desempeña el candidato que proviene de las huestes juecistas. La presentación judicial fue archivada, pero no el daño a la imagen del aspirante a suceder a Martino. Hubo más. Hace pocos días, Peirone trató de salvarse pero embarró a los operadores del PRO, imputándoles las presiones a autoridades partidarias de Es Posible para que bajaran la candidatura de Alejandro Schwander.
Los armadores de la estrategia local del PRO vienen con la expectativa a la baja para la elección más importante que se celebrará el próximo domingo. Aseguran que están cinco puntos abajo. Posiblemente un poco más. La explicación formal que ofrecen lo macristas ante el presunto deslucimiento de un candidato que se promocionaba como el próximo intendente de los riotercerenses, no es otra que la campaña sucia que dicen que la oposición habría pergeñado en su contra.
Ahora bien, los macristas parece que observan la mitad del vaso lleno. La traición de Luis Juez al pacto pensado como estrategia infalible para mover de su silla al peronismo en el Ejecutivo provincial, colocó en una situación incómoda al partido fundado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Hoy se encuentran apoyando la fórmula Ramón Mestre- Felipe Lábaque y masticando por lo bajo la deserción a la postulación por la senaduría nacional del también candidato a intendente en compañía de Olga Riutort.
Como es imposible defender lo indefendible, el expresidente de Boca Juniors se conformó con ratificar su apoyo a la fórmula capitalina a través de una entrevista radial y lamentar la separación de Juez en términos fingidamente fraternales. Incluso, los radicales se quedaron esperando la visita del presidenciable para fortalecer las acciones proselitistas y marcar en vivo y directo la desvinculación con el creador del Frente Cívico de Córdoba.
Un triunfo en Río Tercero del candidato que comparten macristas y juecistas hubiera sido una chanza electoral de interesante observación, por más que los hombres del partido amarillo adviertan que en cada municipalidad o comuna podrían trabarse las alianzas con libre albedrio. El liderazgo en las encuestas del candidato radical no desagrada a los macristas, quienes aprovecharán la situación para compensar a Mestre.
Quizás por esto se explique el escaso interés que mostraron los dirigentes del partido recoleto en la elección de Río Tercero. Conviene recordar que cada pugna electoral en la provincia se constituía en un desfile de figuras del PRO no sólo locales, en varias oportunidades de la primera línea nacional. Fuentes del espacio aseguran que no habrá enviados especiales en claro intento de levantar el perfil del candidato. Sólo el comodín macrista, Héctor “La Coneja” Baldassi tiene la misión de sostener la vidriera.