Grecia: Tsipras dimite y llama a elecciones anticipadas

GREECE-EU-POLITICS-DEBT[dc]A[/dc]lexis Tsipras, quien asumió en enero último, hizo su anuncio en un mensaje televisado al pueblo griego, cuna de la civilización occidental, a horas de haber recibido un primer tramo del préstamo europeo, por 13 mil millones de euros, y en medio de una rebelión dentro de su partido de izquierda Syriza, cuya mayoría se pronunció en contra del rescate financiero acordado con los acreedores externos. El adelanto de las elecciones y su salida del poder se viene barajando desde que la aprobación del tercer rescate financiero en el Parlamento, que evidenció una fuerte división en el partido gobernante, con 44 diputados de Syriza que rechazaron los acuerdos de ajustes hechos por el gobierno con la troika, pero sobre todo después de que los griegos habían rechazado las condiciones propuestas por Europa en un referendo convocado por él mismo.
Tsipras tuvo que acceder a nuevos y doloroso recortes del sector público, incluyendo profundas reformas al sistema de pensiones, a cambio del rescate y la continuidad de Grecia dentro de la eurozona. El paquete global de rescate tiene valor aproximado de 86.000 millones de euros (unos US$93.500 millones) en tres años. En ese sentido, recordó que al comienzo de las negociaciones, los acreedores proponían un período de negociación de cinco meses y la implementación de medidas duras como “la eliminación de las ayudas sociales”, pero finalmente su gobierno logró un acuerdo de tres años.
“Mi mandato del 25 de enero ha vencido. Ahora el pueblo debe pronunciarse. Ustedes con su voto decidirán si negociamos bien o no”, destacó Tsipras y llamó a los griegos a decidir el futuro de la economía helena, quién va a dirigirlos en el futuro y a negociar la reestructuración de la deuda, así como quién “puede tomar las medidas progresistas que necesitan”. “Tengo la conciencia tranquila y estoy orgulloso de la batalla que he dado. Sé que no logramos todo lo que prometimos al pueblo griego pero hemos salvado al país. Hemos dado el mensaje a Europa de que tenemos que acabar con la austeridad”, subrayó.
Según fuentes gubernamentales, la fecha propuesta por Tsipras para celebrar los comicios es el 20 de septiembre, exactamente 30 días después de su convocatoria —el mínimo posible, según la Constitución— y ocho meses después de la llegada al poder de Syriza en coalición con la derecha soberanista y antirrescate de Griegos Independientes (ANEL). Hasta esa fecha, se prevé que nombrará un gobierno temporal presidido por Vassiliki Thanou-Christophilou, presidenta del Tribunal Supremo y mayor autoridad jurídica del país. Será, por tanto, y por apenas unos meses, la primera primera ministra en la Historia de Grecia. El presidente del país, Prokopis Pavlopoulos, tiene que consultar a los demás partidos si pueden formar Gobierno -ya que la Constitución obliga al haber pasado menos de 12 meses desde las últimas elecciones- aunque con el reparto actual de fuerzas es improbable que alguien pueda hacerlo.
“La certeza es que ha surgido la necesidad de elecciones”, dijo el ministro de Energía y Medio Ambiente Panos Skourletis a la televisión estatal horas antes el jueves.
Dijo que hay dos razones por realizar elecciones anticipadas. La primera es que decenas de legisladores del partido de izquierda Syriza, de Tsipras, votaron contra el gobierno en relación al acuerdo de rescate. El gobierno “ha perdido su mayoría (en el Parlamento) y uno puede evitar esto”, dijo Skourletis.
La otra razón es que Syriza es parte de un gobierno que tiene que poner en práctica un programa que difiere frente a la agenda política para la que fue elegido. Tsipras y Syriza llegaron al poder en enero prometiendo desechar tales recortes de gastos y aumentos de impuestos.
Con la temprana convocatoria electoral, Syriza evita también que se reorganice la alicaída oposición e, incluso, la posibilidad de que los descontentos de Syriza, liderados por el exministro Panayotis Lafazanis, formen un partido, como ya anunció la semana pasada este disidente. También que los primeros efectos reales, e impopulares, de los ajustes se dejen sentir en una población exhausta por cinco intensos años de crisis.
La decisión de Tsipras no ha sorprendido. Al contrario, el adelanto ha ido ganando peso a medida que se ampliaba la brecha en Syriza hasta perder la mayoría parlamentaria el viernes pasado, cuando un tercio de sus diputados votó en contra del rescate. En algunos momentos pareció que la crisis podía zanjarse vía congreso extraordinario del partido o, como apuntaron fuentes del Ejecutivo la semana pasada, mediante un voto de confianza en el Parlamento. Fiel a su palabra, el líder de Syriza no movió ficha hasta el desembolso del primer tramo del rescate.
La agencia Reuters remarca que Tsipras aún conserva gran parte de su popularidad, por lo que pretende aprovechar esa ola para derrotar a la oposición externa e interna de su partido y consolidar su liderazgo de a cara a los tiempos que se avecinan.