Mestre formaliza concursos (desafía a oposición)

MunicipalidadSorprendía a propios y extraños que el Concejo Deliberante no fuera un auténtico campo de batalla ante la inminencia de las elecciones municipales del 13 de septiembre. Varios integrantes del honorable cuerpo están anotados en la carrera por ocupar el principal despacho del Palacio 6 de Julio; por caso Esteban Dómina, referente del PJ, y Olga Riutort, primero candidata por Fuerza de la Gente, luego compañera de fórmula de Luis Juez.
La lista se extiende si citamos a los involucrados de lleno en los menesteres proselitistas como ocurre con el hermano del senador, Daniel Juez; o Alejandra Vigo, esposa del principal sostén de la campaña justicialista, Juan Schiaretti.
Las estalactitas que pendían del edificio ubicado en Pasaje Comercio comenzaron a desprenderse el martes, tras la presentación conjunta de concejales que responden a la dupla electoral que causó revuelo tras oficializar una sociedad otrora impensada. En resumidas cuentas, intimaron al intendente Ramón Mestre “al cese del uso indebido de la publicidad oficial” a través de una misiva.
En la jornada de ayer, Mestre buscó matar dos pájaros de un tiro: recuperar la iniciativa política en el Concejo Deliberante; y, fundamentalmente, poner un cepo a la oposición, hipercrítica por su política de administración de personal en presunta contradicción por ingresos de personal sin los concursos que pregona.
En la nueva jugada en clave electoral, el exintendente Juez debería darse por aludido porque la administración radical buscó una clara diferenciación puesto que en materia de ingresos a dedo el senador batió records adicionando al Estado municipal 4.500 agentes, y otro millar en la empresa estatal de transporte.
Por otro lado, Mestre intenta morigerar las denuncias que el fundador del Frente Cívico y Riutort riegan sobre el gasto de personal no transparentado, al que añaden las clásicas contrataciones sin regirse en las reglas de juego que imponen la Carta Orgánica municipal. El número que expone la coalición opositora cierra en 1.458 nuevos agentes.
Para poner freno, la administración radical envió al Concejo un paquete de ordenanzas que pretenden formalizar la política en materia de recursos humanos desplegadas desde hace poco menos de cuatro años, que tienen por eje fundamental los ingresos por concursos públicos y abiertos como exige la Orgánica del municipio. Mestre pone a prueba a los alfiles de los candidatos en el recinto y espera su acompañamiento. Al fin y al cabo, oficialismo y opositores pugnan porque se terminen las contrataciones a pedido.
La directora de Capacitación, Laura Sesma, negó que la iniciativa esté vestida de intencionalidad política. En conferencia de prensa, la modificación del Estatuto de Personal, que antecede al periodo democrático abierto en 1983, requiere de análisis pertinentes y la puesta en consideración de la Subsecretaría de Recursos Humanos del municipio, razones que explicarían la dilación.

Proyectos
La primera iniciativa busca la creación del Instituto de Formación y Selección de Servidores Públicos. Se trata de una entidad autárquica con autonomía administrativa y presupuesto propio. “Este proyecto de ordenanza nos garantiza la continuidad institucional de las políticas implementadas, independientemente de los gobiernos municipales venideros”, amplió Sesma, indicando a su vez que la propuesta tiene por base la profesionalización del Estado.
El segundo proyecto convierte en ordenanza el decreto de concursos públicos. De esta manera, Mestre busca transparentar la selección de personal y sancionar a aquellos funcionarios que se “salten” el mecanismo.
En tanto, el tercer documento prevé la modificación de ordenanza 7.244 del Estatuto de Personal. En líneas generales, se acota en artículo 8 que admitía la contratación de nuevos empleados para tareas excepcionales sin mayores requerimientos. Ahora también deberá pasar el filtro de los concursos. La lista de mérito será el único instrumento que no podrá soslayarse al momento de cubrir vacantes.