Dómina espera plus Schiaretti para sprint final

Por Juan Pablo Carranza
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slideEl peronismo cordobés tiene en frente su tercera parada electoral del año. La elección municipal amanecía como el último ítem en la lista de prioridades de la sociedad José Manuel de la Sota-Juan Schiaretti, que debía primero enfrentar a la Triple Alianza para retener la Provincia y luego, un mes después, embarcarse en el sueño presidencial del gobernador.
Cumplidos los dos objetivos: UPC estará al frente del Panal por cuatro años más y el PJ le tributó a De la Sota un triunfo en su provincia más allá del resultado nacional que conquistó su socio adversario, Sergio Massa, la disputa por el Palacio 6 de Julio copa la agenda del peronismo capitalino.
Lógicamente estos dos episodios electorales suponen cierto desgaste, tanto para la dirigencia como para la militancia. No obstante, el peronismo parece estar aprovechando la inercia de las campañas anteriores y le imprime un ritmo constante a la candidatura de Esteban “Tito” Dómina. Montarse sobre una estructura ya aceitada es también una ventaja.
Faltan 25 días para los comicios, Dómina junto su compañero de fórmula, Adrián Brito y la primera candidata a concejal, Natalia de la Sota, se reparten las tareas de la empresa proselitista. Mientras el edil en uso de licencia recorre las seccionales, la hija del gobernador es la encargada de organizar la campaña y el despliegue territorial. El aporte del ministro de Trabajo está exclusivamente ligado su rol de dirigente gremial.
Pero le falta un anabólico más: la presencia de Juan Schiaretti. El gobernador electo, actualmente de viaje junto a su esposa, regresará a Córdoba en los últimos días de agosto e instantáneamente prometió sumarse a la campaña de Dómina. Un plus importante para la recta final de cara al 13 de septiembre.
De hecho en la estética publicitaria la figura del diputado nacional acompaña a Dómina y Brito. La cartelería callejera y digital ya muestra a Schiaretti al lado del candidato del peronismo, que por primera vez en cuatro elecciones cuenta con un hombre de matriz justicialista en el vértice de la boleta para la Intendencia.
La participación de Schiaretti tiene un objetivo: trabajar sobre el eje provincia-municipio. Es decir ofrecer una buena relación con el Panal y además el modelo provincial para ciudad. Un recurso que siempre utilizó el PJ provincial para intentar hacerse con el Palacio 6 de Julio en otras ocasiones.
Más allá de la ausencia temporaria de Schiaretti, el sector afín a su conducción conserva el ímpetu. Antes de partir, Alejandra Vigo comandó a todos los sectores de la Capital a honrar esta tarea.
Los números que cosechó el PJ en la Capital en las últimas dos elecciones, aunque quedó segundo en este distrito, son positivos. Pero la traslación de votos no es lineal y Dómina lo sabe. Ni De la Sota –doblemente activo en esta campaña por él y su hija- ni Schiaretti pueden atribuirse la capacidad de replicar sus resultados de agosto y julio el 13 de septiembre.
La abundante oferta de aspirantes a intendentes se traduce en una posible dispersión del voto. Allí una diferencia con el escenario provincial. Además la presencia de la inesperada dupla Juez-Riutort le agrega otro condimento a la elección municipal. Es cierto que la lo sociedad urdida por el senador nacional y la concejala de Fuerza de la Gente puede significar una operación de suma cero por su incompatibilidad. Los votos que adicione la fórmula por un lado puede restarlo por otro.
Sin embargo, es innegable que parte del electorado fiel a la ex secretaria General de la Gobernación abreva en el peronismo. Sólo basta ver el segundo puesto que obtuvo Riutort en el 2011 y compararlo con la elección UPC de ese mismo año.
En este sentido, las siempre volátiles encuestas no son auspiciosos con la candidatura de Dómina. Como ya se dijo desde estas páginas, el objetivo de máxima del PJ sería recuperar la municipalidad, un sueño esquivo desde 1973. De no ser posible, como dice en un célebre juego de mesa, evitar que el tándem olgo-juecista se haga con el municipio puede ser la tarea señalada.
Aún resta mucho por recorrer hasta el segundo domingo de septiembre. Hoy varios candidatos se medirán en un debate en el CPCE y el domingo estarán todos presentes en el de la UNC. Instancias -sobre todo está última- que puede alterar en parte el escenario que esbozan los sondeos de opinión. Habrá que ver qué estrategia despliega cada candidato.
La recta final de la campaña será otro punto a tener en cuenta. La potencia con que se concluya podrá incidir sobre las urnas. Por esta razón la presencia de Schiaretti es importante para el último sprint. La imagen positiva del gobernador electo y la relación entre El Panal y el Palacio 6 de Julio, son dos ejes que pueden nutrir la candidatura de Dómina.