Massistas buscan retener votos de UNA

KD9L2541Tras los comicios del domingo pasado, los comités de campaña comenzaron ayer a analizar en frío los resultados de cada uno de los precandidatos, intentando empezar a delinear las estrategias de campaña a las que apostarán de cara a la determinante primera vuelta, que se llevará a cabo el próximo 25 de octubre.
Para aquellos que participaron de verdaderas primarias, compitiendo por su candidatura dentro de una coalición con otros contendientes, el primer objetivo a cumplir se trataría de mantener el caudal de votos obtenido por su espacio.
De los seis candidatos que competirán en octubre, tanto Mauricio Macri, Sergio Massa y Nicolás Del Caño tendrían por delante el desafío de seducir y convencer a los votantes de sus contendientes: Ernesto Sanz y Elisa Carrió, José Manuel de la Sota, y Jorge Altamira, respectivamente.
En el caso de Massa, cuya candidatura obtuvo el 14,23 por ciento de los votos nacionales, deberá esforzarse para cautivar a la mayor cantidad de votantes posibles de los más de 1,4 millones que optaron por el cordobés De la Sota en todo el país y así intentar mantener como piso el 20,63 por ciento de votos que Unidos por una Nueva Alternativa (UNA) obtuvo el domingo.
De esos votos delasotistas, la porción más apetecible se encuentra en Córdoba. En su provincia natal, el actual gobernador obtuvo casi la mitad (45,07 por ciento) de sus votos totales, que representan un total de más de 632 mil votos.
Para fortuna del tigrense, su boleta presidencial estará en los cuartos oscuros de octubre adherida a listas legislativas repletas de delasotistas. En el caso de la de diputados, De la Sota colocó siete de los nueve titulares y Massa solo dos (Carlos Garetto en el 4º puesto y Rubén Borello en el 9º). En cuanto a los senadores, ambos candidatos (Carlos Caserio y Amelia Lopez) son leales soldados del justicialismo cordobés y están en condiciones de protagonizar el regreso del PJ Córdoba a la Cámara Alta.
Los resultados de las PASO permiten proyectar un Congreso donde las férreas mayorías que controlaron las cámaras durante la década kirchnerista podrían desdibujarse, tanto por pérdida de diputados del Frente para la Victoria como por realineamientos internos en los bloques de ambas cámaras.
En ese escenario, contar con un nutrido bloque de legisladores nacionales podría convertir a De la Sota en una eventual llave que le permita aprobar determinados proyectos al próximo presidente, con las correspondientes consideraciones de una futura gestión nacional para con el PJ cordobés y sus conductores.

Otra vuelta,
otra campaña
A pesar de la posible voluntad de De la Sota, los renovadores cordobeses no se permitirían descansar las expectativas en sus necesidades, e intentarán colaborar con el objetivo con acción propia. Para ellos, consideran necesario repensar la campaña que llevarán a cabo hasta el 25 de octubre.
Durante los meses previos a las PASO, las campañas massista y delasotista se bifurcaron, a pesar de compartir las listas legislativas y de los encuentros públicos entre sus dos mayores exponentes. Así, fueron prácticamente inexistentes las actividades proselitistas que reunieron a De la Sota con Garetto y Borello, o a Massa con los candidatos de Unión por Córdoba.
Ahora, con una única boleta que militar, los dirigentes que conforman los comités de campaña se reunirían en los próximos días para acordar una estrategia común y definir las acciones que compartirán en los próximos dos meses y medio.
En simultáneo, los cordobeses en el Frente Renovador intentarían potencial el rol de Garetto en la campaña. Dado que el ruralista encabeza los equipos técnicos de Massa referidos al agro, hasta el momento tuvo mayor participación acompañando al tigrense que promoviendo su propia candidatura a diputado. Esa metodología no satisfizo a todos los massistas y algunos dirigentes estarían decididos a insistir para que Garetto levante su perfil en Córdoba.
Además, con los resultados del domingo, Garetto estaría a las puertas de la Cámara Baja. Sin embargo, si la lista de UNA perdiese votos hasta octubre, su banca entraría en zona de riesgo, compitiendo con un segundo escaño para el Frente para la Victoria.