Peleas por la oposición: Juez vs. Méndez y Olga vs. Dómina

Luis Olga
Cada uno de los miembros de la fórmula parece haber elegido al rival que más se acerca a su perfil. La posibilidad de drenar caudal electoral en varias direcciones al mismo tiempo aterra a los estrategas del frente entre el Frente Cívico y la Fuerza de la Gente.

Los operadores de la entente olgo-juecista preveían que el lanzamiento de la fórmula conjunta provocaría inmediatamente un escenario de polarización. Los primeros indicios hacen pensar que ese pronóstico no se ha verificado.
En esta semana, la mayoría de los observadores de la política cordobesa coincidían en que el sorpresivo binomio Juez-Riutort movió el tablero político municipal pero que el esquema multipolar resistió el sismo. El abanico de candidatos opositores reaccionó rápidamente y cada uno de ellos insinuó su propia estrategia para mantener su porción del electorado.
La hoja de ruta inicial tenía como punto de partida un fuerte enfrentamiento con el intendente Ramón Mestre. Esto solo se insinuó en los primeros días posteriores al cierre de listas y no produjo la reacción esperada en el jefe comunal. El oficialismo radical se limitó a tirar por elevación al dueto opositor asociándolo con las gestiones municipales en las que ambos participaron. No hubo referencias directas ni cruces de imputaciones.
Por otro lado, los demás candidatos salieron a cuestionar duro a la sociedad política olgo-juecista. El pelotón de postulantes opositores atacó al unísono, cada uno desde su esquina ideológica, imputando incoherencia, oportunismo y afán electoralista a la extraña combinación entre dos ex archienemigos como Juez y Riutort.
Ante este imprevisto, los miembros de la coalición Frente Cívico-Fuerza de la Gente parecen haber variado su táctica originaria. Los nuevos compañeros de ruta empiezan a mover su mira hacia los espacios que pretenden disputarles la posición de alternativa al mestrismo.
En este sentido, cada uno de los miembros de la fórmula parece haber elegido al rival que más se acerca a su perfil. La posibilidad de drenar caudal electoral en varias direcciones al mismo tiempo aterra a los estrategas del frente entre el Frente Cívico y la Fuerza de la Gente.
En esta lógica, Luis Juez apuntó contra su émulo, el ex conductor Tomás Méndez. Previamente, el candidato del Movimiento ADN había cuestionado duramente al ex intendente asociándolo a las prácticas de la tan vilipendiada “vieja política”.
La respuesta no tardó en llegar. Fiel a su estilo, Juez acusó a Méndez de estar financiado por sus dos contrincantes preferidos. “Tenemos en claro que existe una estrategia del gobierno provincial para levantarlo a Tomás Méndez, para ver si a partir de ahí pueden hacer algún daño, Mestre está fogoneándolo a De la Sota para que eso ocurra”, sostuvo el senador nacional en declaraciones al diario Hoy Día Córdoba.
Las teorías conspirativas son la especialidad del líder del Frente Cívico. En realidad, esta carambola de operaciones que le imputa a Méndez responde a la necesidad de obturar la fuga de votos que podría tener hacia este último. Ambos comparten una porción del electorado que es sensible a las denuncias resonantes.
Por su parte, Olga Riutort orientó sus cañones hacia Unión por Córdoba. En el bunker de Esteban Dómina, la abdicación de la concejala al primer término de la fórmula fue recibida con cierta alegría. Los peronistas capitalinos consideran que la insólita sociedad con Juez provocara un regreso de sectores justicialistas a la fórmula oficial.
Ante esto, la concejala salió al cruce del candidato del peronismo oficial. “Vos no podés vender una lata de tomates si adentro no hay tomate. Dómina es muy buen tipo, pero es un hombre intelectual, para conducir un gabinete o una fundación, pero no conoce un barrio porque nunca lo caminó, no es su naturaleza, aunque le pongan la plata del mundo, como se la van a poner”, disparó Riutort en la entrevista que compartió Juez.
De esta manera, la fórmula olgo-juecista pretende volver al escenario deseado. La polémica es el terreno donde mejor se mueven, aunque tuvieron que cambiar de rivales. Mientras intentan marcar la cancha más conveniente no dejan de asegurar que la elección está absolutamente polarizada. En realidad, estas declaraciones revelan sus deseos.