Con aval forzado de Tamarit, UNC se expresa contra jugada K

KD9L6147En una agitada sesión para el oficialismo universitario, los miembros del Consejo Superior se declararon en contra de un polémico proyecto que el kirchnerismo intenta aprobar en el Congreso de la Nación. A instancias de la bancada de la Franja Morada, la UNC se expidió por la mantención de la laicidad como una de las características ineludibles de la educación pública argentina.
En mayo del pasado año, el Congreso Nacional creó la “Comisión Bicameral Permanente del Digesto Jurídico Argentino”, con la ardua tarea de sistematizar el complejo (y antiguo) sistema de leyes del país. Nuestro prolífico sistema legislativo, que según el último Boletín Oficial acumula 27162 leyes, modifica y deroga constantemente normativas preexistentes desde, incluso, dos siglos atrás. Por ello, el Congreso conformó esta Comisión, conformada por cuatro diputados y cuatro senadores, para que dictamine sobre la vigencia o caducidad de cada una de las leyes aprobadas desde el siglo diecinueve.
En su último dictamen, la Comisión se expresó sobre las cuantiosas observaciones que distintos organismos y personalidades del derecho le hicieron a los respectivos compendios de leyes vigentes y no vigentes. Allí, una mayoría conformada por seis legisladores que forman parte del bloque del Frente para la Victoria se expresaron por la considerar no vigente la emblemática Ley 1420, aprobada en el año 1884 bajo la presidencia de Julio Argentino Roca, que estableció el insigne sistema público de educación, a través del cual se escolarizó a la mayoría de la población.
Sin embargo, el diputado radical Manuel Garrido se hizo eco de la observación presentada por los reconocidos juristas Marcelo Alegre y Roberto Gargarella, en el que reclaman la plena vigencia del artículo 8 de la Ley 1420. La observación, basada en el proyecto de investigación “Principio de autonomía, libertad de conciencia y libertad religiosa”, se explaya sobre la importancia de mantener vigente dicho artículo 8 como única disposición de todo el sistema legislativo que garantiza la laicidad en la educación pública.
Los fundamentos de dicha observación se basan en que ninguna de las dos leyes que sucesivamente reemplazaron a la 1420 incluyeron dicho principio en su texto. Se trata de la Ley Federal de Educación (24195) y la Ley de Educación Nacional (26206), propuestas respectivamente por los gobiernos de los expresidentes Carlos Menem y Néstor Kirchner, las que obviaron la laicidad como característica del sistema educativo. Al no existir una norma que lo reemplace puntualmente, Garrido sostiene, en consonancia con Alegre y Gargarella, la necesidad de mantener el mencionado artículo.
Con ese marco y en ausencia del rector Francisco Tamarit en el inicio de la sesión, los jóvenes morados lograron promover con éxito que la UNC se exprese a favor de la laicidad, principio fundacional del reformismo universitario, y en contra de la exclusión de la Ley 1420 del compendio de leyes vigentes.
A pesar de enfrentar un tímido esbozo de crítica por parte del secretario general de la Universidad, Alberto León, y del decano de Filosofía y Humanidades, Diego Tatián, los consiliarios de la Franja Morada contaron con el inesperado auxilio del consiliario de los egresados, Claudio Orosz. A pesar de su fervorosa filiación con el “proyecto nacional y popular”, Orosz suele moverse como un líbero en el Consejo Superior, y esta vez su respaldo benefició el proyecto de los morados.
Para cuando el Rector se hizo presente en el recinto, el consenso ya era unánime y tuvo que acompañar la propuesta. Además, gracias al aporte que el decano de Arquitectura, Ian Duttari, realizó en el último minuto, Tamarit deberá enviar la declaración a los miembros de la Comisión Bicameral, a los que el texto exhorta “a que se incluya explícitamente este principio en todas las leyes de educación”.