¿Querés cancha? ¡Ahí está!

2015-07-19_ARMANDO_WEB[dc]E[/dc]ra miércoles 8 del corriente, cerca de las 22 horas, cuando en la red social twitter, la cuenta oficial del Club Atlético Belgrano anunció la remodelación del estadio de Alberdi, con el particular hastage (llámese planchuela en términos de cibernauta 2.0) #Despertemosalgigante. Claro, muchas redacciones tuvieron que cambiar la noticia del día o las producciones vinculadas al “Pirata” para darle trascendencia a un tema que siempre fue espinoso o tabú para muchas dirigencias. Pero al final fue presentado el proyecto y parece que se va a dar nomás, a pesar de todas las dilaciones existentes en los últimos tiempos, la gestión del presidente Armando Pérez aparentemente quiere coronar su proceso con la joya más añorada del hincha: tener su estadio, llamado “Julio César Villagra”, acorde a las pretensiones de Primera División.

Cancha en deuda
Y claro, para los opositores, el tema de la reconstrucción o ampliación era el caballito de batalla en tiempos discursivos de proselitismo. Tocando en el rincón más profundo del corazón del hincha. Es que a raíz de su convocatoria creciente, desde que retornó a la máxima categoría del fútbol argentino, Belgrano jugó más del 80 por ciento de los partidos en el Estadio Mario Kempes. La media de socios desde hace algunos años supera los 27 mil, y el “Gigante de Alberdi” apenas tiene aforo para poco más de 18 mil. 20 mil con toda la fuerza. Y una yapa más, si queremos incomodidad y poca confortabilidad. Hasta parece obsoleto ya, con algunas cuestiones básicas no resueltas y tienen que ver con el aspecto edilicio: sin estacionamientos, calles estrechas, problemas en los baños, sin la mejor visibilidad desde algunos rincones de las tribunas, etcétera, etcétera. El Kempes es ajeno al sentimiento del hincha de Belgrano, sin embargo, por la fuerza lo tuvo que adoptar como propio, a pesar de compartirlo todos los fines de semanas con Talleres.
Entonces, Santiago Montoya, presidente del Grupo Bapro, que también conduce y representa a “Encuentro Pirata”, aprovechaba para presentar maquetas, power point, rembrandts, con un proyecto ambicioso: 32 mil personas o más en Alberdi. El Concejal Marcelo Rodio, de “Peronismo que viene”, también había iniciado conversaciones y debates para que el equipo vuelva a utilizar su localía natural. Sin dudas, la ampliación del “Gigante” era el punto más débil para atacar al mandato de Pérez que, después de una década, en materia deportiva transita su mejor momento en la historia, con clasificación a la Copa Sudamericana por segunda vez y tras levantar la quiebra de la institución. Pero faltaba la cancha. Y no es poca cosa.

A invertir
“Despertemos al Gigante”, fue anunciado en conferencia de prensa, en el mismo césped de la cancha. Con exposiciones y toda la explicación. Con aportes de empresas que participarían en el proyecto y apelando también al bolsillo del socio, mediante donaciones. Está claro que para construir un estadio acorde a las pretensiones del hincha y de Primera División, estamos hablando de un escenario para albergar a 32 mil espectadores, y entonces, la erogación no bajará de 200 millones de pesos.
Entonces, de manera inteligente, Pérez destacó que para la primera etapa de la construcción, se necesitarán 60 millones de pesos. Inversión que será destinada para ampliar la tribuna lateral o frontal que da a espaldas a la calle Hualfín, con una bandeja más por encima y que podría llegar hasta la popular de los “Piratas”.
¿Cómo se va a financiar? El presidente siempre se encargó de manifestar que no va a hipotecar las arcas de la entidad para lograrlo, apelando a la captación de recursos genuinos. Empresa más que complicada.
Entonces, los cerebros y los esfuerzos intelectuales se enfocaron en la ingeniería financiera. Porque el primer tramo de la refacción duraría entre un año y medio o dos. Hoy Belgrano tiene 27 mil socios. Pero de acuerdo a estimaciones y estadísticas, en Córdoba y alrededores deben existir más de 800 mil hinchas del “Pirata”. Con los socios, no alcanzaría.

Aporte del hincha
Para avanzar, se apelará al aporte voluntario del adherente, que podrá realizarse en una cuenta bancaria o mediante débito automático. Con el agregado de que el club aportará la misma cantidad por hincha que se sume a la iniciativa. Es decir, si un socio dona 100 pesos por mes, Belgrano lo acompañara para duplicar ese monto.
También se presentó la tarjeta de crédito Belgrano de Bancor. Este convenio le permitirá a la institución hacerse de fondos por cada transacción que realicen los usuarios. Como sumando puntos al estilo las millas aéreas que proponen otros bancos con sus plásticos
A su vez, fue presentado Río Uruguay-Belgrano Seguros, que también reportará un significativo aporte.
Pérez no estuvo presente ese día, alegando razones de fuerza mayor. Sí participaron varios integrantes del plantel profesional, cuerpo técnico, socios caracterizados y algunos personajes de la farándula, como los humoristas Mario Devalis y el “flaco” Fernando Pailos. Una estrategia que utilizó el club cuando fomentó la inscripción de socios para llegar a 40 mil, con varias glorias de la entidad, famosos deportistas y de la sociedad en general, que instaban a una masiva adhesión. No se cumplió el objetivo final, aunque la cifra orilló los 30 mil.

¿Y la oposición?
Por ahora, Montoya no dio señales. Ni críticas ni valoraciones positivas. No está confirmado cuando inician las obras, pero “Despertemos al Gigante” ya está en marcha.
En ese sentido, los que se denominan oposición o alternativa de conducción no podrán alardear del todo del amor del “Julio César Villagra” remodelado como promesa de campaña. Y tampoco podrán atacar al hombre de los cosméticos por ese blanco que tanto lo incomodaba. El sueño de un coliseo en Alberdi se encuentra en su punto de partida. Gran treta de Pérez en el momento oportuno: el club clasificado a una Copa internacional, quinto en la tabla de posiciones, con superavit, con Lucas Zelarayan como activo más importante para vender a los mercados europeos y, de fondo, con la posibilidad de reformar el estatuto y apuntar a un tercer mandato. ¿Habrá ambición de re-reelección?