PJ Capital ensaya un nuevo trato para lista de concejales

Por Juan Pablo Carranza
jpcarranza@diarioalfil.com.ar

jose manuel de la sota 3[dc]E[/dc]n sus 16 años de gestión, el peronismo supo alternar su comandancia política sin inconvenientes. La conjunción de poder institucional y partidario fue siempre respetada por los dos líderes que dispusieron de la Gobernación respectivamente. La sociedad entre José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti nunca tuvo inconvenientes de consideración y ambos supieron limar asperezas para garantizar la continuidad del peronismo al frente del poder.
Los próximos 4 años de gobierno de Unión por Córdoba asoman como un período de transición para el peronismo. El trasvasamiento generacional –para usar una palabra del léxico justicialista- ya tiene exponentes de peso que no disimulan sus aspiraciones de alcanzar El Panal u otros espacios de poder.
El PJ Capital se posiciona como el primer escenario donde comenzará a dirimirse esta sucesión anticipada. En política los espacios se disputan y se ocupan, y los dirigentes entienden que lograr un lugar expectable en estas elecciones puede convertirse en un trampolín para posicionarse de aquí a cuatro años.
La Capital ha sido un bastión esquivo para el PJ desde 1999, cuando logró que un extrapartidario –Germán Kammerath- se hiciera con la Intendencia. Desde esa fecha, el justicialismo sólo ha sufrido derrotas y escisiones.
La elección de Esteban “Tito” Dómina para competir por la Intendencia calmó en parte las ansias del PJ capitalino de contar con un nombre propio en el vértice de la boleta, luego de enfrentar los últimos cuatro turnos electorales con nombres sin ADN peronista.
El interregno del actual concejal por el juecismo le restó cierta simpatía a su candidatura dentro del partido. La llave para cerrarla fue la presencia del apellido del gobernador en el binomio. Su hija, Natalia, aparecía como la prenda de unión del peronismo que palpitaba una interna capitalina en las vísperas de una elección provincial.
Este era un riesgo que Unión por Córdoba no estaba dispuesto a correr y optó por suspender la interna para las concejalías hasta después de las provinciales, evitando el posible daño que podría haberle causado las esquirlas de un enfrentamiento interno.
Previamente, la pretensión de Eduardo “Lalo” Barrionuevo de competir contra Dómina fue neutralizada. El schiarettismo tributó para este objetivo, bajando la aspiración de Alejandra Vigo en el tramo de legisladora departamental por la Capital, dejándosela al dirigente de la seccional 11.
De esta manera, el peronismo blindó su campaña provincial y dejó librada la suerte capitalina al resultado de la elección del domingo 5 de julio. El desempeño en la Capital fue seguido muy de cerca por los interesados en conquistar una concejalía, cuya discusión fue congelada por el partido.
Era un secreto a voces dentro del peronismo que una vez pasados los comicios la lista entera se pondría a disposición del partido en función del objetivo de máxima: ganar la Intendencia, o del de mínima: evitar que Olga Riutort lo logre.
En este sentido, la performance parece haber reconfigurado las condiciones del tratado que trazaba los lineamientos del PJ capitalino. En un primer momento se especulaba con que el sector delasotista podría ganar la pulseada e imponer una primacía por sobre el schiarettismo, tal como sucedió en la lista de legisladores. Pero ahora es otro el escenario.
En esta rediscusión de las listas, es posible que Natalia De la Sota opte por ceder el segundo lugar de la boleta a un schiarettista. No obstante, mantiene sus intenciones de ser concejala.
Se abriría entonces una incógnita en el binomio del PJ. La posibilidad de que la esposa del gobernador electo vuelva a presentarse como candidata viceintendente sonó en los pasillos de El Panal y el partido. Pero el schiarettismo no querría exponer dos veces a la próxima primera dama provincial.
Mientras tanto la candidatura de Dómina se mantiene firme. Ayer volvió a recibir el apoyo del gobernador y encabezaron juntos un plenario en el auditorio de Luz y Fuerza.
Esta semana, De la Sota retomará su agenda presidencial haciendo hincapié en Córdoba, obviamente el actual concejal lo acompañará en sus recorridos por las seccionales 5, 8 y 12.
El periodo del pos delasotismo (término que incluye también a Schiaretti) comienza a vislumbrase, aunque recién esté en su fase inicial. Ahora, De la Sota y Schiaretti definirán punto a punto las candidaturas a concejales.
La decisión de los máximos referentes del PJ es inapelable. Recién el 25 de julio, cuando se venzan los plazos electorales se sabrá con seguridad cuál fue el resultado definitivo de este New Deal peronista.