De la Sota delega a Schiaretti campaña en Córdoba

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

0 ilustra de la sota y schiaretti al jenga[dc]L[/dc]a fría y lluviosa tarde de ayer estuvo bastante alejada de un albiazul día peronista. De todas formas, en el espacio elegido para el plenario del PJ aún reinaba el buen clima producto del quinto triunfo consecutivo de Unión por Córdoba en el plano provincial. Claro que las probabilidades son más ajustadas a la hora de exportar al plano nacional la buena performance de la fuerza encabezada, esta vez, por Juan Schiaretti.
El gobernador José Manuel de la Sota y su sucesor encabezaron la cumbre. Sus hombres, marcaron la tarjeta de asistencia. Como se esperaba. El pacto entre el presidenciable y el actual diputado nacional se mantuvo inalterable por casi dos décadas, soportando diferencias finas y gruesas, incluso brechas de cohabitación como la que vivirán hasta el 10 de diciembre, momento en que deberán realizar el traspaso del poder. En ese marco, nada indicaba que sucedería lo contrario.
Parte del acuerdo incluye la campaña nacional de De la Sota y el apoyo de Schiaretti como su espada en el interior provincial. El resultado de la elección local debe mantenerse o, mejor, superarse en las primarias del 9 de agosto donde el actual responsable del Ejecutivo provincial se medirá con Sergio Massa en el marco de espacio “Una Nueva Alternativa”.
La espina bífida que compone al peronismo local debe seguir operando como hasta el momento. Luego, el laissez faire, laissez passer podrá aplicarse sin culpa cuando Schiaretti tenga que vérselas con el día a día de su gestión provincial. Allí no molestarán los estratégicos acercamientos como el que pretende Schiaretti con el presidente electo, independientemente de su pertenencia político-partidaria.
Por el momento, desde el delasotismo quieren apagar los rumores fogueados desde el mismo riñón del kirchnerismo. Cabe recordar que el jefe de gabinete, Aníbal Fernández, relativizó las chances electorales de De la Sota y abonó el apoyo de Schiaretti a Daniel Scioli luego de las primarias.
Desde estas páginas se señaló que en cierta forma Schiaretti está condicionado no sólo por sus responsabilidades futuras y por el resultado electoral de agosto debido a que la lista de diputados por Córdoba quedará pegada al massismo si resulta ganador el candidato oriundo de Tigre. Pero fundamentalmente por la necesidad de reparar las relaciones con el poder central.
Y como muestra de esa relación simbiótica, fue Schiaretti quien se encargó de remarcar el trabajo conjunto en la cumbre que contó con toda la presencia del PJ de Capital y la Provincia. “Quien insulta a De la Sota, me insulta a mí. Somos una misma cosa, un mismo proyecto”, ratificó en el espacio Quórum. La aseveración no sólo busca relativizar las hipótesis sobre su estrategia política más allá del 9 de agosto, sino que marca el inicio de su función como jefe de la campaña nacional de De la Sota en Córdoba.
La responsabilidad de Schiaretti no será otra que mantener el voto del domingo 5 de julio o superarlo. En tanto, De la Sota se encargará de realizar una campaña testimonial en el territorio del que es oriundo. Como muestra, el mandatario provincial hizo ayer una recorrida por la seccional quinta.
El peso recaerá sobre los hombres de su socio político, también en Capital donde el peronismo no logra penetrar pese a los esfuerzos.

Protocolo
El plenario fue la excusa para agradecer a la dirigencia por el resultado de la pugna provincial, pero a la vez para exigir redoblar esfuerzos. La arenga fue ajustada al auditorio: “De la Sota ‘peronizó su discurso y pasó en limpio sus ejes de campaña”, resumió un dirigente de Capital el resto de la cumbre.