Zamora a la caza de retazos radicales

DYN52.JPG[dc]E[/dc]l kirchnerismo hizo a Córdoba su cabeza de playa para su campaña presidencial esta semana. El estreno de la fórmula de FpV Daniel Scioli-Carlos Zannini fue el acto estelar de esta empresa en el coto de José Manuel de la Sota, uno de los adversarios de la Casa Rosada. El peso de semejante despliegue demuestra a las claras que las intenciones del oficialismo nacionales trascienden la competencia por la Gobernación de Eduardo Accastello.
El grueso de las columnas las seguirán encabezando los principales actores del kirchnerismo. La semana próxima volverá Scioli a la provincia y se especula con la posibilidad de que la presidenta Cristina Fernández desembarque en Río Tercero.
Pero más allá del bautismo de fuego de Carlos Zannini en su provincia natal, la Casa Rosada diagramó otras inserciones menores para complementar su avanzada. Con la intención de permear sobre el electorado cordobés, el kirchnerismo envió a otros emisarios a territorio enemigo para captar a las viudas de las otras fuerzas no peronistas, principalmente el radicalismo.
En este sentido, la visita de Leopoldo Moreau, quien también participó del acto en Forja, cuenta con otra lectura. Sólo basta ver las mieles que logró su devoción al kirchnerismo para colocar a una candidata propia en la lista por distrito único que acompaña la candidatura de Accastello. El radical vino a refrendar esta alianza.
Pero la jugada no termina ahí. Hoy el presidente provisorio del Senado, Gerardo Zamora, dará una conferencia titulada “Relato de una experiencia: desde la UCR al proyecto nacional”. La charla autobiográfica obviamente excede lo académico. La embajada tiene el fin de buscar nuevos socios para el kirchnerismo.
Vale recordar que Zamora fue uno de los primeros gobernadores radicales en declarar su fe kirchnerista allá por el 2005. De la mano de Julio César Cleto Cobos, el exmandatario de Santiago del Estero es quizá uno de los últimos ejemplares de aquella extinta empresa que impulsó Néstor Kirchner para garantizar su gobernabilidad: la transversalidad.
A luz de su actual puesto en el Senado, el santiagueño logró hacer cotizar su fe kirchnerista y se convirtió en el tercero en la línea sucesoria de Cristina Fernández. Una recompensa que llegó luego de que las acciones de José Alperovich bajaran en el mercado de valores K. Por su ascendencia sobre la Casa Rosada su arribo a Córdoba le un cariz especial.
En su derrotero como kirchnerista, Zamora fue uno de los primeros embajadores K en desembarcar en Córdoba para sumar nuevas voluntades al gobierno nacional en sus albores. Años atrás encabezó reuniones con diferentes dirigentes radicales cuando, luego de la crisis partidaria post 2011, algunos referentes del partido de Alem migraron hacia otras latitudes políticas por falta de contención interna.
En aquella oportunidad, el santiagueño logró convocar a dirigentes de distintas regiones de la provincia. Entre los contertulios que alguna vez se reunieron con el hombre de los pagos donde mejor se toca la chacarera se cuenta a: Antonio Benigno Rins, ahora candidato a legislador por la Triple Alianza; Marcelino Gatica, exintendente de Jesús María con pasado juecista; Hugo Madonna, exintendente de San Francisco y Daniel Peretti, también intendente de Porteña.
En esta oportunidad se sabe que Daniel Giacomino y Juan Manuel Pereyra estarán sentados en primera fila del auditorio del Hotel Interplaza para escuchar las palabras de Zamora. Su participación de espacio Forja los señala con antecedentes correligionarios. De todas formas la empresa no parece ser de gran escala y el senador saldrá solamente a la caza de algunos retazos.