Ultima apuesta de Macri: confía en que “el cambio” suba a Aguad

DYN22.JPGMauricio Macri pasó ayer por Córdoba para apoyar la candidatura de Oscar Aguad y, de paso, alimentó la guerra de expectativas para la elección de gobernador del 5 de julio.
“La fórmula está muy bien posicionada”, arriesgó Macri, sin cuantificar sus expectativas. Por cierto, rige desde ayer la prohibición de difundir resultados de encuestas preelectorales por los medios de comunicación.
“En la provincia pasa lo mismo que en el resto del país, quieren el cambio”, dijo.
Macri insistió con que la gente quiere un “cambio”. “El cambio implica que quien gobierne no tiene una patente para hacer lo que se le ocurre, no es el dueño del Estado, hoy el partido que gobierna se ha confundido con el Estado, hacen lo que quieren y no informan”.
“El cambio es poner el estado al servicio de la gente, informar, expedientes digitales, que el ciudadano pueda saber qué se hace con sus impuestos. Acá hay que festejar 10 kilómetros de ruta, en un país normal serían obras que se hacen permanentemente. Nuestro gobierno plantea hacer 600 kilómetros de autovía por año, no puede ser hicimos una en 30 años, no puede ser”, señaló el candidato presidencial del PRO.
“Estamos muy contentos por todo el trabajo realizado aquí a partir de esta propuesta de cambio que tenemos para Córdoba y por la buena relación que Oscar y la ‘Coneja’ están construyendo con la gente”, dijo.
“El escenario político está mostrando con mucha nitidez que aquí hay dos propuestas, una con Scioli y Zannini, de seguir así, tal cual estamos, y que quieren seguir manejando el poder como lo han hecho en los últimos 12 años”, agregó.
“Y la otra es la nuestra, la que tenemos en Cambiemos con la UCR y la Coalición Cívica. No nos resignamos a vivir así y sabemos que la Argentina está para mucho más”, agregó

Aguad
Por su parte, Aguad sostuvo que “en Córdoba la gente quiere un cambio”.
“Yo hago lo mismo que Mauricio: visito hogares y de cada diez, ocho quieren un cambio, es impresionante. Ya son 16 años, pasaron cuatro mundiales, cambiamos de siglo y es mucho, la gente quiere un cambio”, graficó.
Aguad, como antes Macri, opinó sobre las encuestas, aunque también de un modo impreciso.
Para el radical, las encuestas que adelantan el triunfo de Juan Schiaretti son las que paga, precisamente, el oficialismo.
“Habría que dictar una ley que no se puede difundir una encuesta sin decir quién la paga. La encuesta que vale es que le da el encuestador al que se la paga, no la que se difunde”, dijo.
Justamente, ayer por los celulares radicales circulaba una encuesta, según la cual la ventaja de Schiaretti sobre Aguad es de apenas un puñado de puntos; además, el fantasma del kirchnerista Eduardo Accastello aparece muy lejos en el tercer lugar. Los datos iban acompañados por una arenga a seguir trabajando en el tramo final de la campaña.
Desde el búnker de Unión por Córdoba, en tanto, aseguran que la diferencia entre ambos candidatos es de dos dígitos, lo que les estaría dando a Schiaretti y Martín Llaryora una ventaja muy cómoda hasta el 5 de julio.
Para enturbiar todavía más la cuestión, según los kirchneristas Accastello es el segundo y está muy cerca de Schiaretti.
En una campaña electoral la primera víctima son las encuestas, que ya dejaron de ser un elemento de precisión y sí de intento de manipulación de la opinión pública.