UNC: crisis en Artes; elige decana de emergencia

2015-06-22_ESGRIMA_webLa Facultad de Artes fue creada durante el mandato de Carolina Scotto en noviembre de 2011. Su escisión de la vieja Facultad de Filosofía y Humanidades era un viejo reclamo, la asamblea universitaria aprobó el proyecto impulsado por la ex rectora por amplia mayoría. En ese momento, fue designada como decana normalizadora Ana Yukelson, que había sido la encargada de recorrer el espinel universitario en busca de los apoyos necesarios. Luego de la euforia por el logro de esa demanda histórica, tuvo que hacerse cargo de las complejidades de gestionar una nueva unidad académica.
La decana normalizadora revalidó sus títulos en el año 2012 siendo electa por 12 votos a favor y 6 votos en blanco. Acompañada por Dardo Alzogaray como vicedecano, encararó la gestión fundante de la Facultad de Artes.
La puesta en funcionamiento de la nueva facultad atravesó momentos difíciles, sobre todo desde lo presupuestario ya que los gastos de funcionamiento de la estructura administrativa necesaria para una institución nueva no son fáciles de conseguir, ni distribuir. Además, Yukelson tuvo que administrar las diversas tensiones políticas del complejo entramado interno. Pese a algunos temblores, lo pudo conseguir.
Este castillo de naipes parece estar sufriendo algunos movimientos sísmicos. Sorpresivamente, la decana abdicó de ir por un nuevo mandato como le permite el estatuto universitario. Esta decisión desató un conflicto de facciones en una de las unidades académicas que, desde afuera, es vista como un bastión del rector Francisco Tamarit.
Las razones de Yukelson para renunciar a la continuidad son diversas. Muchos señalan razones personales como principal motivación, pero también existirían algunas causas políticas. La identificación de un sector de su grupo con el ultrakirchnerismo no habría sido fácil de llevar para la decana que no proviene de ese sector.
Esta incomodidad habría eclosionado con las discusiones generadas en la UNC a partir del caso Nisman. Yukelson es una activa participante de la comunidad israelita de Córdoba con fuertes vinculaciones con la DAIA. Como tal, no comulgó con el relato que los sectores más ideologizados del oficialismo universitario exhibieron en ese momento. Si bien el rector intentó mantener la cautela y la moderación, algunos representantes del tamaritismo, como la ex decana de FAMAF Esther Gallina y la agrupación ultrak La Bisagra, reprodujeron el discurso más refractario al agrupamiento comunitario con el que la actual decana se siente identificada. Esto habría sido determinante, también, para tomar la definición de dar un paso al costado.
A esta situación se sumó la reciente derrota que tuvo la agrupación estudiantil oficialista en la Facultad de Artes. La Bisagra, que prometía colocar cuatro representantes en el Consejo Directivo, fue vencida sorpresivamente por el Movimiento SUR, grupo muy crítico del kirchnerismo universitario.
Por otro lado, la ausencia de Yukelson en la conducción política del sector mayoritario de la facultad provocó disensos en el sector docente debido al conflicto de intereses entre las diversas escuelas que conviven en Artes.
Luego de rechazos y vetos cruzados entre referentes docentes de Artes, la bendecida por el oficialismo es la arquitecta Myriam Kitroser, quien desempeña sus tareas docentes en la escuela de música. La candidata acompañó a Yukelson como vicedecana durante el período de normalización y actualmente se desempeña como subsecretaria de relaciones exteriores en la facultad.
Paradójicamente, Kitroser sería apoyada por los mismos sectores ultrak que la vetaron en el año 2012 como candidata a vicedecana colocando en su lugar al muy orgánico Dardo Alzogaray. En la situación de emergencia electoral por la que transcurren, estos grupos habrían privilegiado su presencia en la estructura de gobierno a la pureza partidaria de la eventual decana. Por otro lado, existirían algunos reparos de parte de los docentes de otros departamentos ya que su compañero de fórmula, Gustavo Alcaraz, también proviene del de música, aunque formalmente da clases en el de cine y televisión.
Con todos estos conflictos cruzados, la Facultad de Artes de la UNC encarará mañana su primer recambio de autoridades. El panorama aun parece incierto y puede haber alguna sorpresa de último momento.