Boudou procesado y a tiro del juico oral

DYN11.JPGEl magistrado consideró que Boudou adquirió a través del fondo The Old Fund la empresa Ciccone. La medida alcanza a otras cinco personas, entre ellos a Nicolás Ciccone y su yerno. Lijo eligió las figuras de “cohecho” y “negociaciones incompatibles“para el procesamiento. Si Casación confirma las imputaciones -tiene plazo legal hasta este jueves-, Boudou y los demás acusados quedarán en condiciones de ser enviados a juicio oral, si así lo dispone el juez Lijo. En abril, el fiscal ante la Cámara de Casación Penal Javier De Luca, usualmente cercano en sus ideas al Gobierno, dictaminó que no había razones para revisar el procesamiento firme que pesa sobre el vicepresidente. Si los jueces de Casación que analizan el caso comparten su opinión, Boudou estaría más cerca de sentarse en el banquillo. La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal -integrada por los jueces Mariano Borinsky, Juan Carlos Gemignani y Gustavo Hornos- resolvió declarar inadmisible el recurso de casación por unanimidad.
La defensa de Ciccone pretendía el apartamiento del juez que investiga la causa en base a una serie de notas periodísticas donde se señalaba que había una relación entre el abogado comercial de la familia Ciccone, Marcelo Ruiz, y el abogado Alfredo Lijo, hermano del responsable del expediente por el salvataje supuestamente anómalo de la imprenta. Tras la publicación de esas notas, las defensas de Ciccone y del vicepresidente pidieron la recusación de Lijo. Y fue en ese momento en que los integrantes de la empresa Ciccone -que hasta ese momento eran considerados testigos e incluso habían sido admitidos como querellantes- pasaron a ser imputados en la causa. Según la defensa de Nicolás Tadeo Ciccone, Lijo habría decidido esa jugada para evitar ser apartado de la causa, y por lo tanto se violaron sus garantías constitucionales. Nicolás Ciccone, dueño de la calcográfica, y Reinwick fueron procesados porque, a entender del juez, le cedieron el 70 por ciento de las acciones de la compañía a Boudou a cambio del levantamiento de la quiebra de la empresa, la aprobación de un plan de pagos de la AFIP y la futura contratación de la imprenta por parte del Estado. Para el juez está probado que Vandenbroele fue un testaferro que actuó por órdenes de Boudou y Núñez Carmona. Aunque no hay pruebas de que el vicepresidente conociera a Vandenbroele, Lijo entiende que la relación quedó establecida a partir de la existencia de socios en común en algunas sociedades, el negocio del cobro de la comisión a la provincia de Formosa por la renegociación de la deuda, cruces telefónicos y los pasajes aéreos que pagó The Old Fund para allegados al vicepresidente. Para el magistrado, The Old Fund fue adquirida sólo con la finalidad de cobrar más de siete millones de pesos que pagó Formosa por un asesoramiento para la renegociación de la deuda provincial, cuando Boudou era ministro de Economía. Sobre el financiamiento de Moneta, consideró que el aporte de dinero comenzó después de que The Old Fund comprara Ciccone. Por lo tanto, cree que la atribución del dinero a Moneta tiene inconsistencias. El juez señaló que los Ciccone confiaban en que The Old Fund tenía el respaldo de Boudou.
Si Casación confirma los procesamientos, quedarán en condiciones de ser enviados a juicio oral y público. Sin embargo, esa es una decisión que debe tomar el juez Lijo porque la Cámara Federal le ordenó investigar a otras personas. Lijo deberá resolver si divide la causa y la envía a juicio en tandas o si espera a terminar la investigación sobre el resto de las personas y luego eleva a todos los acusados juntos.
Casación tiene plazo para resolver si confirma los procesamientos hasta este jueves, ya que vencen los 20 días hábiles que el Código otorga desde que realizó la audiencia oral con todas las partes de la causa. Ese plazo no es taxativo y depende de cada tribunal y de cada causa si es respetado. El juez Lijo dio por acreditado que Boudou utilizó su cargo de ministro de Economía en 2010 para influenciar en el levantamiento de la quiebra de la ex Ciccone Calcográfica, que atravesaba una mala situación económica, y quedarse con el 70 por ciento de las acciones de la empresa a través de “The Old Fund”.
El actual número dos de la Presidenta se convirtió en el primer vicepresidente en funciones en ser procesado: otro hito más al relato kirchnerista.