Síntomas massistas en Triple Alianza: fuga de intendentes

Por Daniel Zen
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Jesús María: Schiaretti y Frizza.
Jesús María: Schiaretti y Frizza.

Son esas fotos que en política hacen daño, esas que a los perjudicados les duelen. Juan Schiaretti, de campaña, fue a Jesús María y 24 horas después a Marcos Juárez. Se sentó en las respectivas sedes municipales y rápidamente sus comunicadores mandaron las imágenes que fueron a buscar: Schiaretti con el intendente Gabriel Frizza; Schiaretti con el intendente Pedro Dellarossa.
¿Qué hay con eso? Sucede que los mencionados jefes comunales fueron electos por la lista de la alianza Unión Cívica Radical–PRO y ahora le prometieron al candidato de Unión por Córdoba que trabajarán mancomunadamente si el 5 de julio gana.
La evocación siguiente es casi sincrónica: el declive del presidencial de Sergio Massa tiene esa tónica de fuga intendentes que otrora lo apoyaban en el gran Buenos Aires y ahora coquetean con el sciolismo.
Las fugas pueden ser noveles en esta campaña pero de ninguna manera sorprendentes. Es que en rigor de verdad, los dirigentes menos alineados a estructuras partidarias tradicionales acompañan hasta la puerta del cementerio, pero no entran. Y además, suelen ser muy… ¡cómo definirlos ideológica mente!: oficialistas. En definitiva, se parecen a la mayoría de los empresarios.

Jesús María
La saga de recientes martillazos a la lista que encabezan los diputados Oscar Aguad y Héctor Baldassi empezó el miércoles (claro, sin contar las del más oponente de los aliados: Luis Juez), cuando el ex gobernador peronista fue recibido por Gabriel Frizza en la ciudad del Festival Nacional de Doma y Folclore.
Frizza es un hombre de raíz radical, que alcanzó su relevancia zonal con la decadencia del gatiquismo y ya comandando su ciudad se convirtió en el primer intendente converso al macrismo de la provincia. Su pase habla de conveniencias. Debe considerar el hombre que la performance de Aguad será pobre: Schiaretti aprovecha porque tiene al afán de no ganar esta vez por un punto y así poder convertirse en líder per se del PJ cordobés.
“No tengo dudas dudas de que con Schiaretti gobernador haremos todas estas obras que Jesús María necesita”, dijo Frizza, sin piedad radical.
“Este intendente, quien con capacidad de gestión hizo progresar a la ciudad y fue ratificado con el voto popular. Ahora juntos debemos trabajar para el progreso de Jesús María”, le replicó entre pétalos de rosas y algodones perfumados el candidato provincial del PJ.
Schiaretti y Frizza se dijeron, sonrieron y se abrazaron como quien sella un consenso consciente del daño que genera en el adversario. Y el kit de promesas se enarboló: sistematización de los accesos por por Ruta 9 Norte, un edificio escolar, un polideportivo y un nuevo puente en la zona oeste de la localidad.

Marcos Juárez
Ayer jueves la jugada se replicó. Esta vez Schiaretti fue a fotografiarse con Pedro Dellarossa, jefe comunal de Marcos Juárez, hijo del desaparecido vecinalista Henry Dellarrosa. La historia reciente cuenta que Pedro Dellarrosa dejó la estructura fundada por su progenitor para ser electo. Optó por la alianza UCR-PRO y le ganó tanto al vecinalismo como a Unión por Córdoba.
Por eso toma significancia su ahora fuga pictográfica hacia el peronismo. Él mismo invitó al diputado nacional a presenciar la firma del convenio entre autoridades del ministerio de Infraestructura de la Provincia y el Municipio, para la realización de la avenida circunvalación Oeste de su mencionada ciudad.
El piropo fue casi declaración de amor: “La rúbrica del convenio no tiene fecha de inicio de los trabajos, pero la presencia de Juan Schiaretti en el lugar es garantía que la circunvalación será una realidad cuando él sea gobernador”.
En el radicalismo, cuentan, se miraron dos aguadistas en silencio después de conocer la noticia. Bajaron la cabeza y pensaron al unísono que en ninguno de estos casos le podían endilgar a Ramón Mestre que esté mandando a los radicales del interior a jugarle para atrás a Oscar.