Tras aceptar “tope Kicillof”, docentes van por premio consuelo

En la tarde de hoy, se volverá a reunir la comisión paritaria de docentes universitarios para continuar las negociaciones.
En la tarde de hoy, se volverá a reunir la comisión paritaria de docentes universitarios para continuar las negociaciones.

[dc]E[/dc]n el año de mayor inflexibilidad en las discusiones salariales por parte del gobierno nacional, las centrales sindicales de docentes universitarios no han logrado acercarse siquiera a los porcentajes reclamados originalmente. Esta tarde, en una nueva jornada de negociación, buscarían garantizar la permanencia de lo acordado durante el año pasado en el marco del acuerdo del Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) de su sector.
Las negociaciones salariales de este año estuvieron signadas, sin mayor distinción entre sectores ni actividades, por el límite impuesto por el ministro de Economía Axel Kicillof, con la venia de la presidente Cristina Fernández de Kirchner. La postura sostenida por el gobierno nacional fue exitosa en casi todos los casos, salvo contadas excepciones, como fue el de los bancarios.
Los docentes universitarios del país, representados por seis centrales sindicales distintas, reclamaban un aumento del salario correspondiente a un porcentaje entre el 35% y el 40%, de acuerdo a la cercanía o distancia que cada central mantiene con el kirchnerismo. En el caso de los docentes de la UNC, el gremio tamaritista ADIUC, nucleada a nivel nacional en CONADU, solo reclamaba un 35% de aumento; por su parte ADUNCor, afiliada a la CONADU Histórica, pedía un mínimo del 40%.
Ninguna de ellas logró su cometido, dado que los representantes del gobierno no aceptaron mejorar la oferta de un aumento del 27,4%, escalonado en dos partes: 17,4% en junio y 10% en agosto. La diferencia, sin embargo, reside en la actitud hacia el acuerdo que estableció cada una.
Mientras CONADU y su filial ADIUC aceptaron el aumento e incluso lo celebraron a través de sus oficinas de prensa, la CONADU Histórica denunció haber sido excluida de la negociación final con motivo de su oposición a tan bajo porcentaje, en un hecho que, de comprobarse, podría traer consecuencias legales para el Estado.
Pero además de renunciar a casi un cuarto de sus pretensiones en materia salarial, las centrales gremiales tuvieron otras concesiones en la negociación. Esto se debe a que los docentes universitarios habían conquistado el año pasado un interesante complemento salarial remunerativo y bonificable a través de un artículo del CCT. El mayor obstáculo de los gremios se ubicó en que dicho Convenio no ha sido aún promulgado, y por lo tanto sus disposiciones no rigen obligatoriamente.
Dicha aumento, consistente en un total de 25% a ser incrementado en cinco cuotas de 5% cada uno, se justificaba en la necesidad de jerarquizar la labor docente y debía sumarse a lo que los paritarios acordasen cada año en paritarias entre 2014 y 2019.
Aparentemente, el proyecto nacional y popular no estaría considerando dicha jerarquización como una necesidad indispensable, ya que al comenzar la negociación paritaria de este año, el gobierno estipuló como condición necesaria para la promulgación del CCT una considerable modificación del artículo 42, donde se establecía dicho aumento.
Así, las centrales docentes se vieron obligadas a renunciar al logro que habían obtenido el año pasado, y acordar en cambio que el complemento salarial se rediscutiría en una posterior paritaria, tanto en su monto como en sus plazos. Esta discusión será la central de la reunión de esta tarde.
Según informaron desde ADIUC, su ambición sería poder alcanzar, con la inclusión del complemento por Jerarquización, un aumento global del 30%, lo que exhibe que las pretensiones de los representantes sindicales habrían disminuido cuantiosamente. En caso de no conseguir mantener los porcentajes acordados originalmente en el CCT, la caída del aumento obtenido con respecto a lo pretendido alcanzaría hasta un 15%, un tercio del total.