Randazzo se baja del tren a la Rosada

Por Marcos Duarte
mduarte@diarioalfil.com.ar

DYN15.JPG[dc]E[/dc]l anuncio de la candidatura de Carlos Zannini a vicepresidente de Daniel Scioli fue un impacto en la línea de flotación del Ministro del Interior y Transporte. El mensaje fue claro: no hay lugar para otro precandidato presidencial por el kirchnerismo.
Las aspiraciones de Florencio Randazzo se sostenían en algunas hipótesis que, hasta el martes, parecían sólidas. Por un lado, pretendía ser el candidato que concentrara al sector más ideologizado del Frente para la Victoria. Sus desmesuras contra el gobernador de la provincia de Buenos Aires, festejadas inoportunamente por los pensadores oficialistas de Carta Abierta, constituyeron el paroxismo de esta estrategia “purista”.
Obviamente, la lectura del randazzismo no estaba basada solo en cuestiones ideológicas. El ministro buscó, con éxito inicial, ser el acicate del cristinismo en la espalda de Scioli. Recibió todo tipo de gestos de parte de la Presidenta en los momentos más álgidos de la relación con el exmotonauta. Numerosas transmisiones por cadena nacional estuvieron dirigidas a instalarlo como sucesor y custodio del “proyecto”.
Esta “era dorada” de Randazzo hizo pensar a muchos que el plan presidencial incluía la previsión de una competencia en las primarias que limara el caudal electoral del gobernador, y al mismo contuviera a los paladares negros del kirchnerismo emocional. De hecho, el principal contacto del Ministro de Transporte en los cenáculos más encumbrados del poder era, paradójicamente, Carlos “el Chino” Zannini.
Es por esto último que la confirmación del inefable Zannini como compañero de fórmula de Scioli tuvo el impacto de una bomba en los campamentos randazzistas. Significaba, ni más ni menos, que las especulaciones habían llegado a su fin. La presidenta decidió acoplarse al candidato más potente electoralmente y dejar el tacticaje pseudoideológioco en el olvido.
Inmediatamente, se desató una avalancha de declaraciones avalando la designación por parte de los referentes más destacados del Frente para la Victoria. Esta corrida exhibió el aislamiento en el que cayó, repentinamente, la candidatura de Randazzo. Desde dirigentes de La Cámpora hasta destacados miembros de Carta Abierta, pasando por todos los referentes territoriales kirchneristas se pronunciaron festejando la proclamación del Secretario Legal y Técnico de la presidencia como candidato a la vicepresidencia.
En las semanas previas ya se había insinuado una escalada de apoyos a Scioli. . Los gobernadores peronistas habían apurado su fichaje en las huestes del gobernador. Este operativo clamor a escala federal obligó a Randazzo a ser enfático para sostenerse en esas arenas movedizas. “No voy a ser candidato a gobernador. Creo que estoy en otra etapa de mi vida” dijo hace una semana y luego agregó, que de no ser precandidato en las PASO, iba a ser “un simple militante sin cargo público”.
Durante el día de ayer, luego de la confirmación de la candidatura de Zannini, se precipitaron los acontecimientos. Randazzo fue citado de urgencia a la Casa Rosada donde se reunió con la presidenta y la cúpula del poder kirchnerista. El ministro salió sin hacer declaraciones y los rumores brotaron inmediatamente.
La hipótesis más firme apuntaba a una candidatura de Randazzo a la gobernación bonaerense. Incluso se habló del camporista Wado de Pedro como eventual compañero de fórmula. Sin embargo, esta teoría afrontaba algunas complicaciones: a ese cargo aspiran varios ex pre candidatos presidenciales que respondieron al pedido de “humildad” hecho por Cristina Kirchner hace algunos días. Pesos pesados del Frente para la Victoria como Aníbal Fernández y Julián Domínguez están en campaña hace tiempo en territorio bonaerense y no son piezas fáciles de acomodar.
Las más variadas versiones circulaban anoche por el espinel político. Las posibilidades oscilaban entre un primer lugar en la lista de diputados nacionales hasta la postulación al gaseoso cargo de parlamentario del Mercosur. Lo único cierto es que Florencio Randazzo no está más en el vagón de los que aspiran a la banda presidencial.