Sin acuerdo opositor, el oficialismo queda con más posibilidades

Por Rosendo Fraga
para nuevamayoria.com

2015-06-09_massa SCIOLI macriA horas del vencimiento del plazo para las alianzas, Macri parece haber rechazado la propuesta de que Massa sea su candidato a la Gobernación bonaerense. Fue Francisco de Narváez quien hizo pública esta posición al anunciar que renunciaba a dicha candidatura para realizar el último intento de un acuerdo Macri-Massa porque, en caso contrario, ganaría el Kirchnerismo. Pero el Jefe de Gobierno porteño parece decidido a rechazar el acuerdo, pensando que finalmente, en la segunda vuelta, la polarización lo beneficiará (algo que no es seguro, dado que el oficialismo nacional también se ha beneficiado de la polarización, como se ha hecho evidente). El acuerdo Macri Presidente-Massa Gobernador resolvía además el problema electoral central del PRO: la falta de estructura y de un candidato ganador en la provincia de Buenos Aires, donde está el 40% de los votos efectivos. Todavía un sector de la UCR trabaja en la alternativa de que Massa sea su candidato para gobernador bonaerense en las PASO del 9 de agosto, compitiendo con la candidata del PRO (Vidal). De esta forma, en Buenos Aires competirían Sanz Presidente-Massa Gobernador y Macri Presidente-Vidal Gobernadora. En este caso seguramente Macri se impondría a Sanz y Massa a Vidal. Pero las rotundas afirmaciones del Jefe de Gobierno porteño y sus voceros contra cualquier acuerdo con Massa hacen improbable que puedan prosperar este tipo de gestiones. Por su parte, el ex intendente de Tigre anunciará su decisión mañana martes 9 respecto a si continúa pese a todo como candidato, como se lo pide su aliado y competidor al mismo tiempo (De la Sota), o si se limita a ir por la Gobernación bonaerense sin candidato a Presidente, buscando generalizar el corte de boleta y sin que pueda descartarse alguna otra alternativa.
Sin acuerdo opositor, el oficialismo queda con más posibilidades de ganar las elecciones presidenciales tanto en las PASO de agosto como en octubre. Cuatro meses atrás, los encuestadores hablaban de un “triple empate” entre Scioli, Massa y Macri, con aproximadamente un cuarto de los votos cada uno. A ello se agregaron las elecciones locales de abril, en las cuales el oficialismo nacional fue derrotado en cuatro de las cinco. Era un escenario en el cual el oficialismo tenía muy pocas posibilidades de ganar. Pero la polarización en perjuicio de Massa generó el retorno al Kirchnerismo de varios intendentes. Además, las dos elecciones locales de mayo (Salta para Gobernador y las PASO de Chaco), mostraron al FPV ganando por más de 20 puntos sobre la oposición unida. Durante mayo, la Presidenta se puso al frente de la campaña, alineó a los 14 gobernadores oficialistas y luego a los aliados; el Congreso del PJ le delegó la función de designar los candidatos; ella designó 2 para Presidente (Scioli y Randazzo) y mantuvo sólo 3 para Gobernador (Fernández, Domínguez y Espinoza) e impuso a sus candidatos presidenciales; ella designará sus vicepresidentes, mantendrán al Ministro de Economía y la Casa Rosada determinará las listas para el Congreso nacional y el Parlasur. Es así como en mayo, el oficialismo se recompuso como alternativa competitiva para ganar las elecciones. El encuentro de la Presidenta con el Papa a comienzos de junio culminó así un proceso en el cual ella también recuperó la centralidad en la política.
Las elecciones provinciales de junio no permiten hoy un pronóstico claro a favor del oficialismo y la oposición. El próximo domingo se vota para gobernador en Santa Fe y Río Negro. En la primera provincia no está definido el triunfo entre el candidato socialista (Lifshitz) y el del PRO (Del Sel), con un candidato del FPV (Perotti) que ha resistido la polarización y de quien Reutemann, pese a estar aliado con el PRO, ha dicho que es un buen candidato. En Río Negro, el gobernador Weretilneck compite con el senador Pichetto, del oficialismo nacional. Una semana después se eligen gobernadores en Mendoza y Tierra del Fuego. En la primera es probable el triunfo opositor, con una fórmula radical apoyada por todo el espectro opositor provincial y nacional. En la provincia más pequeña y más nueva del país no hay un alineamiento claro con la política nacional. Pero el 22 de junio es la fecha límite para las candidaturas, las que serán el tema central de la política interna a partir del jueves 11 de junio. La Presidenta determinará entonces qué lugar ocupará ella en las listas, barajándose que sea primera candidata para legisladora del Mercosur o primera candidata a diputada nacional por la provincia de Buenos Aires o, eventualmente, ambas cosas al mismo tiempo.
Mientras tanto, el Kirchnerismo trabaja sistemáticamente para aumentar su control sobre la justicia, previendo que puede ser su punto débil después del 10 de diciembre. Esta semana la Cámara de Diputados de la Nación dará sanción definitiva a media docena de proyectos para la aplicación del nuevo Código Penal, que incluyen la ampliación de las funciones de la Procuradora (Gils Carbó), que está alineada con el Kirchnerismo y tiene estabilidad en su cargo, y la designación de jueces subrogantes sólo por el Consejo de la Magistratura -donde el Kirchnerismo tiene mayoría- por un período de seis años. La Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados ha ratificado que investigará a toda la Corte por el delito de “falsedad ideológica” en la reelección de Lorenzetti y la subcomisión que investiga la salud de Fayt ya citó a dos peritos neurólogos para que den testimonio. El Senado designa 40 jueces, fiscales y defensores oficiales, en su mayoría alineados con el oficialismo. Un senador opositor firmante del compromiso de no nombrar integrantes de la Corte este año (Rodríguez Saá) ha dicho que hace falta un acuerdo con el oficialismo para completar el máximo tribunal. Frente a esta ofensiva, la Corte realiza una demostración de fuerza el miércoles 10 de junio, habiendo convocado a jueces y funcionarios judiciales para que asistan a un acto en el que estarán sus cuatro integrantes en pleno. En cuanto al paro general de las tres centrales sindicales opositoras, al igual que los acuerdos salariales cerrados por encima del 30%, muestran que el sindicalismo es uno de los pocos ámbitos donde el Kirchnerismo ha perdido poder.
En conclusión: a horas del cierre del plazo para las alianzas, Macri parece haber cerrado la puerta a un acuerdo con Massa para que baje a la candidatura a gobernador bonaerense; el Kirchnerismo es el primer beneficiario político de esta decisión, ya que crece que la declinación de Massa le permitirá captar sus votos de origen peronista; las cuatro elecciones de gobernador que se realizan en junio no muestran una perspectiva clara de que jugarán a favor del oficialismo o de la oposición; por último, la ofensiva del Kirchnerismo para afianzar su influencia en la justicia se intensifica y la Corte intenta realizar una demostración de fuerza para contenerla.