Born: de Montoneros a Menem

Blank white book w/path-La idea de contar el secuestro de los Born surgió a partir de una investigación sobre financiamiento de la política. ¿Cómo llegó de su proyecto inicial al libro?

-Yo quería hacer un libro sobre financiamiento de la política por medio de la investigación de cómo influye sobre las políticas públicas el dinero que está detrás de las campañas. Entonces uno de los casos emblemáticos que me encontré es el de los millones de dólares del pago al rescate de los Born que recibe Menem para su campaña en 1989, ya desde que quiere ser candidato en la interna contra Cafiero, porque era el candidato que prometía el indulto a los guerrilleros. Con el fruto de ese botín, la cúpula de Montoneros hizo el aporte que le garantizaría la libertad. Eso me impactó y cuando supe que había sido el pago de rescate más grande de la historia (US$ 260 millones de dólares de hoy) y de los nueve meses que duró el secuestro, me cautivó.

-¿Cómo fue la preparación del operativo?

-La planificación del operativo es interesante e históricamente relevante porque por el tiempo que lleva muestra que el secuestro había empezado a planearse mucho antes que la decisión de volver a la clandestinidad, que se anuncia en septiembre de 1974. Por las “cárceles del pueblo”, como las llamaban ellos, que fueron construidas especialmente para la Operación Mellizas, que es como la habían denominado. Hay una gran cantidad de evidencias en la que se ve que antes de anunciar su regreso a la clandestinidad ya estaba en planes el secuestro, porque estaban totalmente desfinanciados. Por eso eligen dar un golpe tan grande y por eso lo preparan tanto.

-¿Por qué el objetivo fueron los hermanos Born?

-Primero porque eran los únicos a los que se les podía pedir esa cantidad de dinero, en ese momento eran el grupo económico con mayor capacidad financiera. Pero además, por una recomendación de seguridad, los dos hermanos viajaban juntos de la mansión que tenían en Beccar al microcentro y entonces Montoneros vió que de un solo golpe podían pedir un rescate doble. Después vino la justificación ideológica, que el grupo Bunge & Born había sido uno de los principales opositores al IAPI en tiempos de Perón y que había sido uno de los conspiradores de la Revolución Libertadora.

-Pese a que el armado fue preparado durante varios meses, en el libro se ve que, en parte, desconocían qué harían con el dinero y cómo lo trasladarían. ¿Cómo se explica eso?

-Estaba mucho mejor planificado el secuestro, eso lo tenían muy bien trabajado, tanto la emboscada como las medidas de seguridad y cómo evitar ser descubiertos por las fuerzas de seguridad. Pero para el manejo financiero estaban menos preparados porque no tenían capacidad operativa para ubicar tanto dinero. Firmenich cierra un acuerdo para depositar en Cuba parte del rescate pero eso era una contradicción: el secuestro era para no depender financieramente de ningún país y depositarlo en Cuba los volvía dependientes. Por esa misma necesidad de dónde poner la plata terminan dándole otros millones de dólares al banquero David Graiver, que también era una operación muy riesgosa. Eran conscientes del riesgo que era apostar a un banquero como Graiver pero lo tuvieron que hacer. Habían planificado mucho mejor el secuestro. Parte del dinero llega finalmente a la campaña de Menem en 1989.

-¿Y el resto?

-Una primera parte del dinero ayuda a crear la estructura de Montoneros en Argentina para sostener los operativos y pagar los salarios equivalentes a los de un obrero industrial que recibían los militantes que se pasaban a la clandestinidad. Mucho también lo perdieron porque varias casas operativas en las que guardaban el dinero iban cayendo. Otra parte fue a Cuba en una cantidad que es difícil precisar porque tampoco ellos fueron claros, y también una porción del rescate financió el exilio en Cuba, la contraofensiva, y ahí empezaron discusiones fuertes en la cúpula montonera, sobre todo con Galimberti, que pedía que se diera más a los que resistían en Argentina en la clandestinidad.

-Galimberti fue una figura polémica en esos años.

-Sí, era el secretario militar de la Columna Norte de Montoneros y es uno de los que realizan el secuestro propiamente dicho junto a Fernando Vaca Narvaja. No fue el único que negoció con el indulto, Vaca Narvaja y Perdía también lo hicieron, aunque después fue Galimberti el que quedó más vinculado públicamente porque se asoció con Menem e incluso con Jorge Born, uno de los dos hermanos secuestrados.

-¿Existe alguna conexión entre eso y el poder que revistió el grupo B&B en la política económica desde el ‘89?

-Menem había decidido entregarle el Ministerio de Economía al principal grupo económico de ese momento y coincidió con la parábola de que habían sido los que Montoneros había señalado como conspiradores contra Perón. En la empresa, asociarse de esa manera a un gobierno peronista fue decisión de Jorge Born y provocó que a sus cincuenta y siete años lo sacaran de la compañía como consecuencia de una serie de traiciones internas de la empresa pero también por su sociedad con Galimberti y Menem. Se armó una pelea tan grande que hasta incluso le sacaron el nombre Born a la empresa, que hoy se llama Bunge Limited y se desprendieron de muchas industrias, hasta quedar reducido a lo que es hoy, una empresa sin la dimensión que tenía en aquél entonces.

Publicado en Elestadista.com