Enroque corto

Saillén versus Moyano

p02-1El peronismo es, al menos en su origen, el partido de “descamisados” y “grasitas”, como decía Eva Perón. También en esas zagas se encuentra aquella consigna verbalizada por Perón de que “para un peronista no hay nada mejor que otro peronista”. Por suerte, este consignismo de la épica fundacional del peronismo ya está superado. Pero algunos van mucho más allá de la superación, al punto de elaborar prácticas abiertamente contradictorias con esa reivindicación de su origen plebeyo. Posiblemente el moyanismo abreva en estas novedosas herejías o, si se prefiere, la política práctica lo direcciona a llevarse por delante todo lo que se opone a él. En Córdoba tiene por delante a un dirigente que se ha animado a decirle “no”, alineando su sindicato en la vereda de enfrente del moyanismo, que electoralmente en Córdoba se expresa en el candidato de Podemos, Eduardo Accastello. Por estos días, las redes sociales dan cuenta de una campaña moyanista en contra de Mauricio Saillén, aunque en la figura de su hijo, Franco Gabriel, tercero en la lista legislativa del intendente de Villa María. Si se quiere, es una forma más evolucionada de apriete del rudo modus operandi de los camioneros. Pero esto no salva a la “filosofía”  moyanista, reprochable por su estilo lateral de embestir contra el secretario general del Surrbac. ¿Qué es lo que el moyanismo hace circular por las redes? Un incidente de nada menos que hace un año en la avenida Hipólito Irigoyen, una cuadra antes de llegar a Plaza España. La remake en versión digital fue un episodio protagonizado por un móvil policial que demoró a Franco Saillén por llevar un arma en la guantera del vehículo, cuyo cargador estaba en el otro extremo del vehículo: en el baúl. Irreprochable, salvo para la animosidad de sus inquisidores en el incidente que quedó aclarado casi de inmediato. Por supuesto, el hijo del sindicalista se ha salvado de las rudas formas del sindicalismo moyanista –fue amenazado de muerte- y de las inclemencias policiales, pero no del vandalismo informático.

Interbloque virtual ex juecistas K

El bloque del Frente Cívico fue noticia la semana pasada cuando la juecista ultra Fernanda Leiva fue ungida como nueva presidente, luego de que Liliana Montero renunciara a ese cargo. También Julio Agosti tomó la vicepresidencia que dejó Santiago Clavijo. Las modificaciones obedecieron a que un grupo de legisladores, Montero y Clavijo entre ellos, migraron al kirchnerismo para apoyar la candidatura a gobernador de Eduardo Accastello. Sin embargo, no renunciaron al bloque del Frente Cívico, aunque ya comenzaron a jugar en equipo con los kirchneristas de la bancada Frente para la Victoria. Así se lo contó al periodista un legislador peronista que disfruta de la diáspora del juecismo.

Periodista: ¿Me quiere decir que formaron un interbloque?

Legislador peronista: No. Sería incorrecto decir eso porque no se fueron del bloque del Frente Cívico. Aunque, si usted quiere, podríamos considerar que asoma un interbloque virtual.

P.: ¿Cómo sería eso?

L.P.: Pues bien. Resulta que Liliana Montero, Santiago Clavijo y Graciela Sánchez…

P.: Los migrantes…

L.P.: Sí. Ellos presentaron un proyecto de ley para que se establezca la obligatoriedad de los debates entre los candidatos a gobernador, a vicegobernador y a primeros legisladores de distrito único.

P.: ¿Y?

L.P.: La noticia, si me permite, es que lo firmaron también Héctor Muñoz y Marta Juárez, dos integrantes de la bancada del Frente para la Victoria.

P.: Empezó el trabajo en equipo.

L.P.: Así es.

Con el Momo hay que curarse en salud

El periodista se cruzó con el Delasotista Previsor en las inmediaciones de la sede justicialista del Bv. San Juan. Consensuaron un café veloz para intercambiar percepciones sobre las agitadas aguas de la política nacional y local.

Periodista: ¿Cómo anda?

Delasotista Previsor: Agitadísimo entre la campaña nacional y provincial.

P.: Entendía que el schiarettismo sostenía la local y ustedes se enfocaban en lo nacional.

D.P.: Se equivoca, estamos todos en todas. Además las cosas se cruzan y no hay forma de escindirlas.

P.: Interesante enfoque. ¿Tiene ejemplos de eso que describe?

D.P.: Le doy solo uno ¿Se acuerda el primer borrador de lista de legisladores provinciales que anduvo dando vueltas?

P.: Si. La publicamos.

D.P.: Recuerdo. ¿Chequeó si hubo cambios con respecto a la definitiva?

P.: Ahora que me dice sí.

D.P.: A ver si tiene buena memoria.

P.: Había un riocuartense en el borrador que no figuró en la definitiva.

D.P.: Así es. Lucas Giorgi.

P.: ¿Qué pasó con el compañero del Imperio del Sur?

D.P.: Con él nada. Buen muchacho. El problema era el que lo ponía.

P.: Ahí me mató.

D.P.: Era representante del partido FE, el sello del Momo Venegas.

P.: ¡Acaba de cerrar un acuerdo con el PRO a nivel nacional!

D.P.: Exacto. Estuvimos bien. Con el Momo hay que curarse en salud, si hubiéramos confiado hoy tenemos un submarino en nuestra lista legislativa.

P.: Les reconozco el ojo.

D.P.: Algo aprendimos en estos años.

Norteamericanos escracharon a Gómez

protesta sheratonAyer apareció una graciosa foto del MST, que ante la venida del embajador de Estados Unidos, militó la coherencia, sí, pero también el histrionismo.

Luego de salir de compras de Falabella, el candidato a gobernador Raúl Gómez posó en le Nuevocentro Shopping delante de un militante que personificaba al Tío Sam, que a su vez para el imaginario de izquierda representa la ferocidad del capitalismo.

¿Si hay candidatos que van a Tinelli, porque Gómez no podría hacer esto? – reflexionó lúcida una dirigente del MST tomando un coffee en Mac Donald’s con el periodista.