Ambientalistas amenazan de muerte a científico en UNC

0 ilustra causa monsanto[dc]L[/dc]a violenta escalada de protestas que grupos ambientalistas y de izquierda vienen desarrollando en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) tuvo un nuevo capítulo el pasado viernes, cuando una conferencia organizada por la Facultad de Ciencias Agropecuarias (FCA) debió ser cancelada por amenazas contra el disertante.
En el marco de una gira de presentación de su libro “Comer sin miedo”, el investigador y divulgador español José Miguel Mulet llegó a Córdoba para participar de una conferencia que se llevaría a cabo en la Sala de las Américas, auditorio mayor de la UNC.
En su libro, Mulet intenta deconstruir los prejuicios, según como él los categoriza, existentes en relación a los alimentos producidos con materia prima transgénica y aplicación de agroquímicos.
De acuerdo al investigador de la Universidad Politécnica de Valencia, la “mala fama” de los transgénicos y agroquímicos se debe a una construcción discursiva realizada por los grupos ambientalistas con el apoyo de los medios de comunicación, a causa del mayor interés que generan en el público las historias sobre enfermedades y muerte.
En cuanto a los alimentos orgánicos, Mulet relativiza las bondades que tendrían en relación a otros productos, basándose en la menor cantidad de controles de higiene y seguridad que suele existir en su producción. Además, compara los niveles de uso de algunos productos químicos en la producción agropecuaria, con su respectiva utilización en situaciones domésticas urbanas; así, según su ejemplo, las madres utilizarían sustancias como la permetrina, contra la pediculosis, en dosis hasta 60 veces mayores a las autorizadas para aplicar en el agro.
Sus posturas despiertan tanto interés en el público en general como rechazo por parte de grupos ambientalistas, que se declaran en contra del uso de todo tipo de agroquímicos y de productos transgénicos.
Sin embargo, el nivel de intolerancia hacia sus planteos alcanzó niveles insospechados. Mulet debió suspender la presentación programada en el Pabellón Argentina de la UNC a causa de mensajes agresivos que recibió a través de redes sociales.
“(…) durante los últimos días he recibido diferentes amenazas de carácter grave en redes sociales, relacionadas con la presente charla y dado que, a pesar de los esfuerzos de Maizar y de la UNC, no se podía garantizar la seguridad ni la integridad, tanto mía como del resto de organizadores y fuerza de seguridad, hemos decidido que la opción más segura era dejar esta charla para cuando el ambiente se normalice” expresó Mulet en una carta que fue leída al público presente al anunciar la cancelación de la actividad, momentos antes de que un grupo de activistas empezase a increpar al resto de los asistentes.
Además, enfatizó “no tengo vocación de mártir y quiero ver crecer a mi hija”, dando a entender la gravedad de las amenazas vertidas.
Tal cual expresa el conferencista en su misiva, la UNC no fue capaz de garantizar el normal desenvolvimiento de esta conferencia. La seriedad de este hecho se agrava exponencialmente al tratarse ya no de una actividad de carácter político-institucional, como sucedió el año pasado con las sesiones del Consejo Superior en relación al convenio con Monsanto, si no exclusivamente académica.
Esto mismo fue destacado por Mulet, al expresar “siento que de toda la semana de gira, el único acto que hayamos suspendido sea en una institución académica como una universidad, que es un centro de conocimiento y el lugar más apropiado para el intercambio de ideas de forma pacífica y racional”.
En la misma línea de razonamiento, decanos y autoridades de distintas facultades mantuvieron conversaciones durante el fin de semana, alarmados por el avance de los fanáticos ambientalistas y de la izquierda más combativa, dado el grave antecedente que configura lo ocurrido el viernes.
Hace medio año, el temor de los universitarios se centraba en el poder de obstaculización institucional que mostraban estos sectores, y en ello basan sus principales reclamos al rector Francisco Tamarit.
De acuerdo a lo expresado por referentes de la UNC, nunca habrían imaginado que a solo seis meses, una actividad de índole académico-científico debería cancelarse por amenazas de muerte. Según expresaron, Tamarit debería abordar la cuestión de fondo y garantizar la libertad de expresión e integridad física de docentes e investigadores, como requisito mínimo para el funcionamiento de la Universidad.
Sin embargo, ésta sería una dura tarea para el Rector, dado que entre los grupos que llevaron adelante las protestas, tanto el martes en el Consejo Superior como el viernes en la frustrada conferencia, se encuentra uno de sus aliados: la agrupación estudiantil Sudestada, que conduce el Centro de Estudiantes de Ciencias Agropecuarias bajo el nombre de Movimiento de Base de Agronomía (MBA).
En la Asamblea donde fue elegido Rector de la UNC, esta agrupación de la izquierda independiente le otorgó los votos que necesitó para concretar su triunfo en la segunda vuelta de la elección. Para Tamarit, quien ha dedicado los dos primeros años de su mandato exclusivamente a intentar ampliar y consolidar su estructura política, condenar la violencia de esta agrupación puede resultar demasiado caro.
Además, a menos de un mes de la elección estudiantil, estos conflictos sobre temas ambientales habrían complicado también el diálogo entre Sudestada y la agrupación kirchnerista del Rector, La Bisagra. En el Consejo Directivo de Ciencias Médicas, la agrupación tamaritista avaló con sus votos la reprimenda vertida sobre el equipo de médicos que trabajó en Monte Maíz, actitud que habría causado mucho desencanto en la izquierda independiente.
“De ‘Comer sin Miedo’ pasaremos a ‘Dialogar sin Miedo’”, ironiza Mulet en su carta, en una reflexión que bien podría representar el temor de muchos universitarios, tras lo acontecido durante la semana pasada. Sin embargo, la mayoría de ellos no está dispuesto a entregar banderas que consideran indiscutibles, aún si para defenderlas deben contradecir las ambiciones electorales del Rector.