Calleri propone, Pérez dispone

2015-04-19_PEREZ_CALLERI_web[dc]“A[/dc]tendiendo la necesidad deportiva de los clubes, decidí postergar la resiembra del campo de juego del Kempes”. Así, el titular de la Agencia Córdoba Deportes, Agustín Calleri, intentó hacer creer o maquillar que todo lo que pasa en el estadio mundialista y sus recovecos se define primero en su despacho. Por supuesto, nadie le creyó. Está cada vez más claro que siguen siendo los representantes de los clubes quienes terminan determinando el usufructo del máximo coliseo cordobés y no el ex tenista. Y desde el gobierno provincial terminaron acatando, no sin antes dejar expuesta a la capacidad de gestión del riocuartense. Un entramado que busca alguna armonía en tiempos electorales. Es la mejor síntesis de lo acaecido en Córdoba en estos últimos días, mientras tanto, el césped del Kempes parece digno de campo de un batalla.

Calleri impone
Ya se sabía por lo bajo la intención de refaccionar el verde césped del estadio, muy maltrecho como consecuencia del recital del “Rey de la bachata”, Romeo Santos. La muchedumbre, en su mayoría mujeres, evidentemente bailó más de la cuenta y, como saldo, el campo de juego parecía más propia a una multitud de un show de Metállica que de un melódico-romántico. Y claro, la pelota empezó a picar con más rebeldía que nunca en cada cotejo. Belgrano y Talleres lo sufrieron en la misma proporción en este período. Ni hablar del clásico entre “Piratas” e Instituto por Copa Argentina. Era vox pópuli la intención de resembrar al castigado terreno de juego, a pesar de que la agenda deportiva incluía compromisos en todo sentido. Ya se barajaban potenciales escenarios: La Boutique, el “Gigante” de Alberdi, albiazules por Alta Córdoba…
Hasta que una tarde soleada, los correos de todos los medios de comunicación recibieron la inminente noticia. No se podrá utilizar las instalaciones del Mario Kempes hasta el 6 de mayo. Con carácter formal: “La Agencia Córdoba Deportes informa que desde mañana y hasta el próximo 6 de mayo se realizarán trabajos de renovación, recuperación y resembrado en el césped del campo de juego del estadio Mario Alberto Kempes”.
Por tal motivo, hasta la fecha mencionada no podrán utilizarse las instalaciones del estadio para la realización de partidos de fútbol”. Clarito ¿No? Y para colmo, exponía detalles de la ingeniería a implementar, con toda la logística, que incluía hasta arena de las costas del río Paraná, para un mejor drenaje. “El resembrado del campo de juego corresponde hacerlo en esta fecha dadas las características que tendrá el nuevo piso. Los trabajos en el campo de juego consisten en airear el césped con una máquina de corte vertical, controlar malezas y plagas, sembrar la especie invernal adecuada (en cantidad y calidad) y tapar la semilla mediante la realización de un top-dressing (distribución en cobertura total del material) con arena fina del Paraná. El rectángulo de juego estará óptimo para jugar el primer partido en un césped uniforme en 3 ó 4 semanas, tiempo estimado de acuerdo a las características genéticas de la especie sembrada y al clima que nos acompañe durante el presente mes. El cumplimiento de estas condiciones, más la implementación del plan de manejo técnico diseñado para tal fin, harán que la carpeta presente las condiciones óptimas de uso hasta el final de la temporada en curso”. Tras leer esa misiva, no quedaban dudas.

Pérez manda
Pero ese mismo día, sin siquiera leer ese correo o la noticia, el presidente de Belgrano, Armando Pérez, se animó a confirmar, ni siquiera de manera desafiante, que su club no se iba a mudar a Alberdi, y que sería local de Crucero del Norte de Misiones donde siempre: en el Mario Kempes. “No existe ninguna posibilidad de jugar ese partido en otro escenario que no sea este estadio”, tiró a la pasada el hombre de los cosméticos, y se fue.
Talleres no se había pronunciado. Se habló de ser locales de Juventud Unida Universitario de San Luis en cancha de Instituto, ya que incluso solo para socios, la Boutique de barrio Jardín sería insuficiente. Otros tiraron la chance de postergar el partido. Y otros osados, dijeron que se iba a jugar en el mundialista, como siempre.
Sin embargo, cerca de la medianoche, después de que Belgrano le ganara a Quilmes 2 a 1, y que más temprano se anunciara el cierre de actividades en el coliseo por parte de la Agencia, la noticia de que los clubes seguirían oficiando de anfitriones ahí ya era cosa juzgada.
El solitario tweet de Calleri recién vio la luz a las 9 AM del otro día. Para colmo, Independiente y Alianza de Coronel Moldes también jugarán en el Kempes por Copa Argentina. O sea, habrá incluso más actividad que antes. ¿Qué se hará entonces, con la arena que venga en contenedores, ligeramente clasificada desde las orillas del Paraná?

Paz electoral
Es que Pérez fue inteligente y no es la primera vez que le sale. Evidentemente su pedido llegó a oídos del gobernador José Manuel De La Sota, que termina “cediendo” en pos de evitar alguna desgracia voluntaria, malintencionada o casual, en tiempos electorales. Con la barra de Talleres latente para golpear a la conducción de Fassi en cualquier momento, con un Instituto con hinchadas divididas (“Ranchos” vs. “Kapangas”) y gente que puede colapsar la capacidad de los estadios barriales, sería exponerse a un riesgo innecesario. Poco político. Entonces, el césped del Mario Kempes deberá esperar. Y la pelota seguirá picando mal, con una fisonomía despareja, sin poder jugar a ras del piso, al menos hasta que haya un panorama eleccionario más preciso.