Ex scottistas vuelven al ruedo y pretenden espacios en las listas K

2015-04-15_TRIBU_webEl llamado “grupo universitario” siempre tuvo una presencia importante en la agitada vida interna del kirchnerismo local. Tuvo su momento de gloria durante el fugaz estrellato de la ex rectora Carolina Scotto, en ese momento los referentes que la acompañaban llegaron a imaginar que, finalmente, el progresismo nacido en los claustros iba a encontrar su lugar en el Olimpo de la política grande de Córdoba.
La hora más oscura de este sector de la intelectualidad sobrevino con la sorpresiva, e inconsulta, renuncia de Scotto a la diputación nacional que lograra en las elecciones de 2013.
Los integrantes de este sector sintieron la orfandad en la que los colocó la abdicación de su principal referente y tuvieron que soportar estoicamente los justificados reproches del resto de los miembros de la constelación de mini-tribus que conforman el Frente para la Victoria en nuestra provincia.
Luego de esos momentos aciagos, el sector universitario k parece empezar a transitar un proceso de reorganización. Sus principales referentes convocaron una reunión para discutir su posicionamiento en el entramado cristinista local. Con Carolina Scotto fuera de circulación, el grupo no cuenta con figuras que puedan aspirar a ocupar espacios esgrimiendo su peso específico o su penetración social. En esta situación no hay otra opción que tomar definiciones políticas y pelear por recompensas proporcionales.
Un dato que no pasó desapercibido fue el sitio de la convocatoria. En lugar de realizar la reunión en las instalaciones de la Universidad Nacional de Córdoba optaron por las instalaciones de la Universidad Tecnológica Nacional. Todo parece indicar que el rector Francisco Tamarit ha optado este año por no albergar actos proselitistas en las dependencias a su cargo. Su plan de acercamiento a sectores del peronismo provincial y la necesidad de no herir susceptibilidades de potenciales aliados en este año electoral son razones de peso para que Tamarit no quiera oficiar de anfitrión para cónclaves kirchneristas.
En esta nueva etapa, el scottismo residual ha decidido transitar la vía pragmática. Dejaron atrás sus viejas reticencias para con Eduardo Accastello y planean redactar una declaración expresa apoyando su candidatura a gobernador. En el actual contexto, el clima de unidad reina en el Frente para la Victoria cordobés, el intendente de Villa María es el único dirigente con estructura propia y capacidad de tracción electoral y por estos atributos logra sortear fácilmente cualquier impugnación de los sectores más ideologizados del kirchnerismo. Los otrora rigurosos universitarios, hoy le perdonan incluso su buena relación con José Manuel de la Sota y que haya incorporado a su coalición a sectores claramente enfrentados con el gobierno nacional como el partido Es Posible que orientan los hermanos Rodriguez Saa.
A cambio de estas concesiones en el plano de las convicciones, los ex leales de Scotto pretenden estar representados en los lugares expectables de la lista de legisladores provinciales. El nombre bendecido para ocupar ese lugar sería el de Marcos Ibañez, quien fuera mano derecha de la ex rectora tanto en su gestión al frente de la UNC como en su breve paso por la Cámara de Diputados de la Nación.
En el plano nacional, los universitarios k pueden darse el lujo, por ahora, de seguir revistando dentro de los sectores autodenominados “puros” del Frente para la Victoria. En este sentido, Florencio Randazzo sería el pre candidato preferido por este grupo. Enfrentar a un candidato considerado “pro establishment” como Daniel Scioli sirve para mantener algo de la identidad de los sectores provenientes del progresismo y quizás ocupar alguna de las plazas en una eventual lista de diputados nacionales que lo acompañe en Córdoba.
En la disputa municipal las cosas no parecen estar tan claras. El grupo no tiene predilección por ninguno de los pre candidatos kirchneristas lanzados. Nunca tuvieron empatía con Daniel Giacomino y los otros aspirantes por el espacio no parecen tener el suficiente potencial electoral como para seducir a los universitarios. Incluso algunos de los integrantes del sector miran con buenos ojos ofrecer un apoyo solapado a Olga Riutort. Esta opción satisfaría su histórico anti-radicalismo y, en el mejor de los casos, podría habilitarlos para colocar algún adherente dentro de esa estructura.
La estrategia de reposicionamiento de la mini tribu universitaria del Frente para la Victoria cordobés parece tener una hoja de ruta diseñada. El horizonte es el plazo de cierre de listas, donde quedará expuesto el grado de éxito que consigan quienes emergieron a la política extra-áulica de la mano de Carolina Scotto.