Paran troles; posible extensión al sistema

DPP_0036[dc]L[/dc]a Unión de Tranviarios y Automotor anunció por enésima vez un paro en lo que va del año. Esta vez en la división trolebuses, que depende de la Tamse residual, la única parte de la empresa estatal que la gestión de Ramón Mestre no pudo traspasar a manos privadas. El motivo de la medida de fuerza es el despido de 8 mujeres contratadas que habían excedido el período de prueba. Por esta razón el gremio reclama su pase a planta permanente y anunció un paro desde la 0 hora de hoy por 24 horas o hasta logar una respuesta de la Municipalidad.
“El gremio inspeccionó el 6 de febrero la planta de Tamse y se constató que había 8 contratos precarios. Solicitamos que mantengan su fuente de trabajo y que no sean despedidas, por más que tengan indemnización. No vamos a abandonar el Convenio Colectivo de Trabajo”, amenazó Ricardo Salerno, secretario general de UTA.
Al cierre de esta edición, Salerno había recibido una llamada desde la municipalidad para que diera marcha atrás con el reclamo. Funcionarios radicales se encontraban reunidos en el Palacio 6 de Julio para darle una solución al problema. Pero el secretario general mantuvo su intransigencia: “No vamos a dar marcha atrás con la medida de fuerza al menos que incorporen a las 8 compañeras”.
Desde el gremio afirman que preveían este desenlace. “Tuvimos dos instancias de conciliación obligatoria con el poder concedente –es decir el Municipio- en el Ministerio de Trabajo. Al principio fueron 15 días que luego se extendieron por 10 más y no tuvimos una solución. Hoy –por ayer- se vence el plazo y no hemos llegado a un acuerdo”, expresó quién destronó a Alfredo “Cuchillo” Peñaloza de la Secretaría General del gremio, pero que últimamente ha recobrado cierto poder.
Sin embrago, esta medida de fuerza no puede ser entendida en soledad, en todo caso, como una punta de lanza de la próxima reunión que mantendrá la UTA con las empresas prestatarias mañana. “Esperamos también tener respuestas el miércoles”, apuntó Salerno, dejando abierta la puerta para que la medida de fuerza se extienda a todo el sistema. En definitiva, la medida de fuerza de hoy podría interpretarse como un anticipo de un posible conflicto mayor: un inicio de las hostilidades.
Mañana el sindicato, las empresas prestatarias (Autobuses Santa Fe, ERSA, Coniferal y Tamse) y el poder concedente (la Municipalidad) mantendrán una audiencia para solucionar los reclamos laborales que plantean los dirigidos por Salerno.
Posiblemente el escenario más difícil sea el que tiene en frente autobuses Santa Fe. A la empresa de color amarillo, los trabajadores le reclaman, amén del mejoramiento de las condiciones laborales y de higiene y seguridad, el depósito de la cuota de la obra social. Este es su principal demanda, que motivó un mini paro de seis horas el martes de la semana pasada. También este en la mira el problema de las frecuencias.
Pero el trasfondo de los reclamos está empapado con la interna que atraviesa el gremio. Peñaloza perdió la conducción de la UTA a manos de Salerno. Pero esta victoria lejos de generar estabilidad al interior del sindicato provocó fisuras.
En los últimos días “Cuchillo” se quedó con la mayoría en el cuerpo de delegados en ERSA y Autobuses Santa Fe. Un revés considerable para el nuevo secretario general, que mantiene las expectativas de la oposición de retomar la conducción.