Presentaron Código de Convivencia “suizo” (debate promete ser amplio)

Por Daniel Zen
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OLYMPUS DIGITAL CAMERAEntró al Concejo Deliberante el proyecto más suizo del Ejecutivo municipal: Código de Convivencia Municipal se llama y reemplazará al código de Faltas. Hoy toma estado parlamentario y se tratará en las distintas comisiones (primero en Legislación General). Según el radicalismo, hay ánimo de consenso, a diferencia de las cuestiones vinculadas con desarrollos inmobiliarios de porte por ejemplo. Positivo.
Es preciso apuntar de arranque que, de una lectura rápida del voluptuoso expediente, surge con cierta claridad la intención del radicalismo versión mestrista de elaborar una normativa “modelo”, con pretensiones holísticas. Cientos de tipificaciones prácticas y sanciones que componen el cuerpo de la iniciativa, al ser contrastadas con la capacidad real de la comuna para controlar, terminan por dejar planteado algunos de los interrogantes republicanos más filosofados y menos resueltos: ¿El Poder Legislativo debe priorizar normas modelos o construir normas perfectibles pero aplicables? ¿Qué es mejor para el supuesto norte de la política moderna que sería el bien común?
Algunos colaboradores en la redacción del Código de Convivencia Municipal pusieron sus huellas digitales en la Carta Orgánica, con todo lo que eso implica y explica. El objetivo de “regular mejor las pautas de comportamiento y tolerancia social” tipificando nuevas inconductas y actualizando el monto de las multas, se hace claro y legible en mucho de lo que ya estaba regulado y complejo en varias cosas nóveles. Hasta multas para los deudores de pago de multas fue consignado.
Pero intentado bajar en concreto algunas cuestiones, se ofrece una enumeración de ítems objeto de sanciones del Estado municipal: obstrucción de corredores de emergencias, sanitarios y de servicios públicos; controles sobre la disposición inicial de los residuos domiciliarios; responsabilidad de los padres el acoso en la red de sus hijos (bullying); tratamiento de residuos no convencionales; índice de evaluación de multas; responsabilidad de los padres por actos cometidos por hijos menores; alcoholemia y consumo de drogas prohibidas durante el manejo; regulación y comercialización de artículos pirotécnicos; contaminación y degradación del medio ambiente; controles fitosanitarios.

Unidad de medida económica
La iniciativa construye una unidad de medida para cuantificar económicamente las sanciones. Así como los JUS en el Poder Judicial o los Argentinos Oro para el Código Aeronáutico Nacional, el proyecto de Código de Convivencia establece los UEM (Unidad Económica Municipal).
Cada UEM tiene un valor equivalente al 1% de la remuneración mensual asignada al cargo de Jefe de Departamento del Municipio. Actualmente, ese 1% es igual a $150, por lo que las multas oscilarían entre 15.000 pesos y $1.500.000 de pesos.

Política y año electoral
Menos el bloque de concejales de Unión por Córdoba, que generalmente no tiene grandes interlocutores para dejar expuesto con claridad sus posiciones frente a los proyectos, el resto de las bancadas opositoras hicieron una valoración del expediente en cuestión. Concretamente, la fuerza de Olga Riutort (bloque Eva Duarte) y el edil Estaban Dómina (Frente Cívico devenido en Compromiso Ciudadano) salieron a rechazarlo, argumentando incompatibilidades con la Constitución, mal encuadramiento jurisdiccional y dificultad de control, entre otras cosas.
Y no es casual que sean ellos: comenzó la etapa electoral de la labor parlamentaria, donde cada asunto es tema de campaña y oportunidad de posicionamiento. Más aún teniendo en cuenta que tanto la ex secretaria General de la Gobernación como el ex Ministro de Economía provincial disputan la interna peronista (aunque cabe la posibilidad de que ninguno termine jugando por dentro del PJ). Sin embargo, y también hay que decirlo, fueron estas dos fuerzas la más virulentas a la hora de analizar la gestión radical.