Macri evita mal clima en V. Allende

[dc]M[/dc]auricio Macri postergó sin precisiones calendarias su visita a Córdoba, prevista originalmente para hoy. El candidato a presidente del PRO inició la semana con la gran noticia de la incorporación de Carlos Reutemann a su escudería, pero corría el riesgo de cerrarla en medio de un escándalo, como se temía que pudiera ocurrir en Villa Allende.
El clima social en Villa Allende, desde el temporal del domingo 15, no es el mejor, y los macristas no querían que el candidato pueda exponerse a un mal momento.
Macri tenía previsto llegar hoy a Villa Allende, previo paso por la ciudad de Córdoba y antes de marchar a Villa Dolores, para lanzar la candidatura a intendente del golfista Eduardo Romero, quien debutará en el terreno político en las elecciones del domingo 29 de marzo.
Para lubricar las chances de Romero, Macri anunciaría una línea de créditos especiales para los vecinos afectados por el temporal y la inundación que tuvo como consecuencia.
Pero el malestar que existe entre los vecinos de Villa Allende podía llenar de piedras el camino de las buenas intenciones.
De hecho, días atrás un grupo de vecinos denunció que un camión con ayuda social enviada por el gobierno de la ciudad de Buenos Aires había estacionado frente a la casa de Romero, donde se planificó el reparto del material. Muy lógico, pero la hipersensibilidad social provocó esa reacción.
Tanto es así, que el miércoles varios partidos políticos (UCR, FAP, Es Posible y PO), tomando el reclamo social, pidieron al intendente peronista Héctor Colombo que decrete la postergación de la fecha de elecciones.
El porteño es, en todas las encuestas, el candidato presidencial con mayor intención de voto en la provincia de Córdoba, incluido el gobernador José Manuel de la Sota, por lo que arriesgarse a un traspié sería innecesario.
Para Macri, Villa Allende representa un desafío particular, porque allí puso de candidato a un amigo, y porque en esa ciudad el radicalismo, más puntualmente el negrismo, lo desafió con una lista propia, lo que aumenta las chances del peronismo para continuar en el poder. En Mendoza, el domingo pasado, la UCR ganó con el apoyo del PRO, que bajó su lista para no reducir las chances de su pretendido socio político.
Además, Macri pensaba recorrer Villa Dolores para apoyar al candidato radical Oscar Heredia, ex intendente de esa ciudad que quiere recuperar el poder.
En la ciudad de Córdoba, su agenda venía algo esquizofrénica, porque preveía reuniones con sus dos potenciales aliados, Ramón Mestre y Luis Juez, pero por separado. Mestre y Juez, se sabe, quieren el monopolio de la relación con el jefe del PRO.
Juez, ayer, ratificó su alineamiento con Macri, para despejar versiones de negociaciones con Sergio Massa, aunque reconoció que hubo contactos.
“Me llamaron desde el partido de Massa pero nosotros sostenemos a Macri como principal candidato. Es un tipo que sabe construir en equipo, que tiene respeto por el amor a instituciones, a la República y respeto por las leyes”, dijo, en su nuevo fervoroso macrismo, tan distinto de los insultos que le dedicaba hasta hace poco.