Tamarit en apuros pero la oposición tiene liderazgo vacante

Por Gabriel Osman
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_MG_7378El martes 2 de marzo será la primera sesión del órgano de gobierno de la UNC, el Consejo Superior. Es la apertura del ciclo institucional y del año electoral en la casa de estudios que tendrá efectos diferidos a marzo de 2016. Es decir, éste será el año de acumulación para estrenar cuando en el inicio del ciclo 2016 –probablemente marzo- se convoque a la Asamblea Universitaria para elegir al próximo rector.
Todo esto dando por sentado que se convocará a la Asamblea siguiendo usos y costumbres, pero el rector la puede llamar para diciembre, por ejemplo; está dentro de sus prerrogativas. Ya lo hizo alguna vez el ex rector Jorge González, ante la airada crítica de la entonces oposición y hoy oficialismo. Tamarit es el que convoca e irá por la reelección, y anticipar el calendario puede complicar a la oposición, quitarle más tiempo aún del que ya ha malversado. Además, a un súper pragmático como el rector, los archivos no lo intimidad.
El rector tiene un año difícil y deberá sobrellevar el fin de ciclo del kirchnerismo al que él adhiere. La postergación del comienzo de actividades del Consejo Superior –no hubo sesión en febrero- es indicativo de las complejidades de este año, que se inició con la muerte del fiscal Nisman para signar el último año del kirchnerismo. (En reconocimiento de Néstor, habría ya que hablar propiamente de cristinismo).
Pero la tormenta Nisman no ha cesado y amenaza con empeorar, por lo que la muerte del fiscal que preparaba la imputación de Cristina de Kirchner impactará igualmente. Para la primera sesión ya se preparan proyectos de declaración críticos contra el gobierno nacional.
Se añaden a estos momentos agónicos del régimen kirchnerista, activos políticos que Tamarit tuvo en marzo 2013 y que ya no tendrá en marzo de 2016. El gobierno nacional en otras manos y, en especial, Martín Gill en vez de estar en la Secretaría de Políticas Universitarias, será un simple diputado de la oposición, y el ministro Carlos Tomada ya no estará en el Ministerio de Trabajo y volverá a ser un ciudadano de a pie.
Estos dos funcionarios nacionales fueron decisivos para que Tamarit fuera rector. El primero, hilvanando acuerdos con el Ministerio de Salud de la Nación para reformas y equipamiento del Hospital Clínicas, que volcaron el apoyo de Ciencias Médicas a la candidatura del hoy rector; el segundo, suspendiendo dos veces los comicios normalizadores del gremio con más poder de fuego de la UNC, el de los no docentes, que luego derivó en el apoyo de la mayoría de los 13 consejeros de este claustro, consigna de encuadramiento mediante bajada por la federación que los agrupa, la Fatun.
Si no hay otra decisión intempestiva, el gremio estará normalizado el 23 de abril. Y si la alianza vallejismo-MUN gana, como se descuenta, deberá gerenciar un sinnúmero de planteos acumulados tras dos intervenciones y el lapsus que significó la fallida intervención de Aldo Esparza; con un improbable triunfo de la agrupación de izquierda El Colectivo, será peor todavía.
Tal vez la única buena noticia que le traiga a Tamarit los comicios de este año sea el probable triunfo del binomio para la Gobernación Schiaretti-Llaryora. El primero tuvo una buena relación con la ex rectora Carolina Scotto (más aún con la desaparecida vicerrectora Hebe Goldenhersch), que incidió, entre otras iniciativas, en el levantamiento del Parque de las Tejas, en la ex Casa de Gobierno, que permitió una continuidad urbana con la Ciudad Universitaria. Martín Llaryora, más aún, apoyó tácticamente la candidatura de Tamarit por su vieja amistad con Martín Gill.
Pero aun con las desventajas relativas apuntadas, Tamarit le saca hoy clara ventaja a la oposición, dispersa, con el ex candidato Alfredo Blanco ausente y en su conjunto con un liderazgo vacante. Salvo la Franja Morada, lejos lo más articulado de la oposición en la UNC, el resto sigue “esperando a Godot”.
Una versión corregida de un chiste de Fontanarrosa puede pintar este panorama. Un recluta trepado al mangrullo le reporta a su superior que viene un malón como de 101 indios. ¿“Cómo 101 indios, recluta”?, le reprocha su jefe, y el milico se disculpa: “Bueno, un indio adelante y como 100 atrás”. La corrección en este caso es que la oposición son sólo como 100 indios.