Durísimo documento de familiares de las víctimas de Once

“La tragedia de Once fue la consecuencia de la voluntad de enriquecerse sin importar las consecuencias. Actuaron con desprecio por la vida, creyéndose impunes. Hoy luchamos para que esa impunidad se termine. La corrupción no solo se llevó la plata del pueblo, esta vez se llevó muchas vidas. La cara visible de la corrupción es la muerte y su cómplice es el silencio. Para ser más claros, los empresarios y funcionarios corruptos mataron a nuestros seres queridos” Expresaron en un documento leído por el actor Héctor Bidonde en representación de los convocantes.
El texto continuó con durísimas imputaciones: “La Presidenta se acordó de nosotros, con un mensaje más hiriente que el propio silencio, con un abrazo solidario tardío. Nuestro dolor no es solo un momento malo de la vida, como expreso en su discurso, sino producto de la inacción de su propio gobierno, la masacre de inocentes no solo es un momento triste, es producto de la corrupción amparada por Jaime, Schiavi, Sícaro, Luna, Ochoa Romero y otros funcionarios de esta gestión”.
Luego se refirieron a los últimos anuncios en relación al servicio ferroviario, acusaron al gobierno de utilizar el tema como campaña electoral: “Mientras se montan campañas publicitarias gastando cientos de miles de pesos en spots y folletería, los usuarios siguen viajando igual de mal y la imagen que se pretende mostrar en televisión es muy diferente a la realidad. Basta acercarse a cualquier estación para comprobar que eso es así. Los desperfectos son cosa de todos los días y no solo en el Sarmiento. Los usuarios de cada uno de los ramales ferroviarios viven en estado de alerta. Retiro, Constitución, incluso Once no están tan lejos de repetir otro desastre de una magnitud similar a la de febrero.”
“En memoria de los mártires del 22 de febrero, aquellos que sintieron como se les iba la vida esa mañana sin entender porque, nos hemos encontrado esta noche. Pero también por nosotros, y por los que vendrán, por los que creemos que es posible un país justo, libre de delincuentes con cargos públicos, libres de empresarios enfermos de codicia, libres de sindicalistas entregadores de trabajadores. Levantemos una vez más nuestros carteles” concluyó el pronunciamiento leído en un escenario montado en la Plaza de Mayo.