Córdoba trajinada por candidatos K: sábado Scioli, ayer Randazzo

23-02-2015_08a10fdb171e9de3a765999f1f9a522eEn menos de 48 horas, los dos candidatos expectables del Frente para la Victoria pasaron por Córdoba. El sábado fue Daniel Scioli y en el día de ayer el Ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo.
Dentro de las mini tribus kirchneristas de nuestra provincia consideran que estos dos referentes están dando la pelea de fondo por la candidatura oficialista. En el nuevo escenario inaugurado por la denuncia y posterior fallecimiento del fiscal Alberto Nisman parecen diluirse otras alternativas que florecían en el cristininismo.
Si bien mantienen formalmente sus aspiraciones, ningún dirigente kirchnerista considera que las postulaciones de Julián Domínguez, Sergio Urribarri o Jorge Taiana lleguen al final de la carrera y tengan otra finalidad que otro fin que el del posicionamiento interno. Mucho menos vigentes están aventuras como la del ministro Axel Kicillof, quien fuera en algún momento vislumbrado como el candidato garante de la continuidad del modelo.
Si bien la de Scioli es la candidatura que, por lejos, más arrastre electoral le proporciona al Frente para la Victoria, el cristinismo duro no termina de confiar del todo en él. Cada movimiento dudoso del gobernador bonaerense con respecto al duro evangelio kirchnerista es seguido de algún hostigamiento público o exigencia de lealtad por parte de los ortodoxos de la presidenta.
En esta coyuntura, el gran beneficiado viene siendo Florencio Randazzo. El ministro se ha sabido dotar de una estética propia alejada de la desmesura de los sectores más extremos de su espacio pero al mismo tiempo aparece como un candidato más “puro”. En los últimos tiempos ha sido favorecido con una buena dote de publicidad oficial que, con la excusa de publicitar actos de gestión, ayudan a su instalación nacional.
Esa impronta tuvo la visita de Randazzo a nuestra ciudad. Su paso por los “Talleres Oeste” pertenecientes a Belgrano Cargas tuvo el pretexto del anuncio de nuevas formaciones para el trayecto Buenos Aires-Córdoba. El verdadero propósito es el intento de generar alguna red de apoyos en una provincia muy esquiva para el FPV, no solo por el estado de opinión negativo con respecto al gobierno, sino también por una candidatura casi hegemónica en el peronismo cordobés como la de José Manuel De la Sota.
Fiel a su estilo, el ministro Randazzo mixturó los anuncios de gestión con declaraciones del más granado cristinismo. “La marcha fue utilizada por dirigentes, por medios y por partidos opositores, es decir, muy lejos del objetivo que se había propuesto esta marcha y muy lejos del sentimiento” dijo en referencia a la masiva convocatoria del 18 de febrero. Además aclaró que la movilización del 1 de marzo, convocada en apoyo a la presidenta con el lema “La democracia no se imputa”, no es una “contramarcha” para medir fuerzas.
Además, no se privó de acicatear a Daniel Scioli con un latiguillo especialmente doloroso para el paladar ultra-kirchnerista: “el poder del multimedios apoya a Macri, Massa y Scioli”, dijo Randazzo equiparando al gobernador bonaerense con los dos principales candidatos opositores. La estrategia de asimilar a Scioli con los enemigos del gobierno, especialmente el Grupo Clarín, busca decidir al progresismo k, huérfano de paraguas nacional, de encolumnarse detrás de la candidatura del ministro.
A pesar de esto, Scioli aun cuenta con un desarrollo mayor en Córdoba. Tiene un candidato a gobernador “propio” y acaba de sumar el apoyo de Daniel Giacomino, el aspirante a intendente más conocido dentro del entramado kirchnerista local. Randazzo no adelantó ninguna definición en el escenario político local, aunque se espera que articule una plataforma propia en la provincia. El siguiente paso sería decidir si estructura una fórmula local “randazzista”, que amenace a Eduardo Accastello con una confrontación interna o elige acordar con el villamariense esperando que éste se mantenga más “neutral” en la compulsa interna nacional. En los próximos meses se develara la táctica del líder de “La Florería”, particular denominación de la agrupación interna del ministro.