Sorpresa: Justicia Legítima ahora exige asepsia política

2015-02-10_Enrique_Senestrari_webLa agrupación kirchnerista Justicia Legítima se expresó por distintos medios en rechazo de la marcha del silencio que se realizará el 18 de febrero a la que se sumaron fiscales y jueces federales como Guillermo Marijuan, Ricardo Sáenz, Carlos Stornelli y José María Campagnoli, además del titular del gremio de los judiciales, Julio Piumato. Pese a que la razón de la convocatoria tiene que ver con el reclamo por el esclarecimiento de la dudosa muerte del fiscal Alberto Nisman, el agrupamiento judicial oficialista consideró que se trata de un intento de desestabilización dirigido por sectores opositores.
El grupo que preside la jueza María Laura Garrigós y del que forman parte, entre otros, la Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, y el ex juez de la Corte Raúl Zaffaroni publicó en su página oficial un comunicado acusando a sus colegas de utilizar “la muerte violenta de una persona y colega con fines políticos o de posicionamiento personal”. La presidenta de Justicia Legitima arriesgó que “Bajo el objetivo de homenajear al doctor Nisman, lo que se está pretendiendo es medir fuerzas para demostrarle al sector progresista del Poder Judicial cuántos son y cuánto trabajo va a costar la reforma de la Secretaría de Inteligencia y del Código Procesal Penal”.
La filial cordobesa de Justicia Legítima, que cuenta entre sus miembros al fiscal federal Enrique Senestrari y a la jueza federal Liliana Navarro, fue todavía más lejos y acusó a los convocantes de pretender desestabilizar al gobierno. Además descalificó la denuncia formulada por el fallecido fiscal Nisman y la vinculó con servicios de inteligencia locales y extranjeros. Remataron imputando a los fiscales que adhirieron a la marcha en homenaje a su colega de inmiscuirse “de modo flagrante en acciones completamente ajenas a la función que les es propia, mientras que descuidan la que les corresponde”.
El propio Senestrari interpretó que quienes anunciaron su asistencia a la protesta “tienen problemas con el Gobierno nacional” y que es “aberrante que digan que es un acto neutral”. Hugo Vaca Narvaja, recientemente designado juez federal, consideró que “La marcha tiene un tinte político que no tiene que ver con la justicia sino en ir contra el Gobierno”.
El giro de Justicia Legítima hacia una pretendida asepsia política contrasta con su historia reciente y hasta con sus principios fundacionales. La propia web de la asociación declara que entre sus objetivos está “interpretar las necesidades sociales e intervenir activamente en las transformaciones sociales”, un enunciado de profundo contenido ideológico.
El accionar de este grupo de autodenominados “militantes judiciales” ha excedido largamente lo político-ideológico relacionado con el modelo judicial vigente. Por el contrario, ha protagonizado actos de alto voltaje partidario.
En oportunidad del debate generado por el proyecto de “democratización judicial” que promovía el kirchnerismo, se realizaron diversas manifestaciones de jueces y fiscales oficialistas que no solo ostentaban el apoyo a las iniciativas oficiales sino que reivindicaban la participación política de los operadores judiciales. De hecho, el slogan de la campaña de Justicia Legítima en esos momentos fue “Democracia o corporación judicial”, más propio de una agrupación partidaria que de un grupo con intereses académicos.
En un recordado acto en la Plaza Lavalle frente al Palacio de Justicia donde fiscales y jueces apoyaron los proyectos de ley del oficialismo. El secretario de Justicia Legítima, Jorge Auat dejo claro la motivación de la convocatoria: “No hemos venido a quejarnos de un fallo, eso es un episodio anecdótico. Hemos venido a sostener nuestras convicciones. Estamos planteando un cambio de paradigma, un cambio cultural para los tiempos que vienen”, dijo en esa oportunidad.
El escenario de esa actividad estuvo decorado por banderas de La Cámpora y Miles. También estuvieron los diputados kirchneristas Carlos Kunkel, Héctor Recalde y Remo Carlotto. En ese momento, los organizadores se mostraron muy satisfechos de compartir tribuna con destacados políticos del Frente para la Victora. Hoy hacen hincapié en la participación de referentes de partidos opositores en la marcha del 18 para demostrar sus acusaciones de excesiva politización.
En pocos meses, los activistas judiciales del oficialismo dieron un giro radical. De la reivindicación de la acción política pasaron a una actitud policial de denuncia hacia todo aquel que exprese una opinión disidente con el partido gobernante. Del activismo permanente dirigido a cambiar las estructuras del Poder Judicial pasaron a recomendar a sus colegas avocarse exclusivamente a sus “labores cotidianas”. Hoy resulta vidente que el kirchnerismo festeja la “vuelta de la política” con la única condición de que esa vuelta no sea en su contra.