Legislatura: sorpasso de la UCR al Juecismo

KD9L5510A fines del año pasado, los legisladores de la Unión Cívica Radical solicitaron que se reconozca a su bloque como primera minoría en la Legislatura de Córdoba. El pedido fue diferido por Unión por Córdoba para la sesión de hoy. Las últimas fugas dejaron al Frente Cívico con 10 legisladores mientras el radicalismo mantiene 11 bancas. Fonseca dejaría la vicepresidencia primera en manos del Orlando Arduh. En la sesión de hoy se espera un cambio en la correlación de fuerzas de la legislatura provincial. Hasta el momento, el Frente Cívico era la segunda fuerza legislativa después de Unión por Córdoba. Esta situación se modificó a fines del año pasado cuando la legisladora juecista Marta Juárez decidió dar el salto al bloque kirchnerista. Desde ese momento, el bloque que lidera Liliana Montero quedó compuesto por 10 miembros, uno menos que el de la UCR que mantiene los 11 legisladores que obtuvo en las elecciones del 2011.
Durante el período en que ambos bloques tuvieron la misma cantidad de legisladores el criterio del peronismo parlamentario fue mantener al Frente Cívico como segunda fuerza ya que fue la el partido que le siguió en cantidad de votos. La fuga de Marta Juárez modificó esa situación de paridad.
La polémica se suscitó porque la legisladora Juárez abandonó el bloque del Frente Cívico un día después de la sesión especial en la que se renuevan anualmente las autoridades de la cámara. Esta picardía fue utilizada por el juecismo para argumentar que no se podía modificar en una sesión ordinaria lo decidido en una sesión especial. El radicalismo, por su parte, argumentó que se trataba de una maniobra evidente y que resulta ridículo tener en cuenta una cantidad de legisladores ficticia que ya no se corresponde con la realidad.
Pero la legisladora Juárez no es la primera deserción que tiene el Frente Cívico. La primera baja fue Rubén Borello que decidió romper con su bloque antes de asumir y formar el monobloque Consenso Córdoba (hoy cercano a Sergio Massa). Con esta baja, el bloque juecista quedó con 12 de los 13 legisladores que había logrado en las elecciones.
Luego vino la renuncia de José María Las Heras quien, habiendo sido electo legislador por el departamento Capital, presentó su renuncia enemistado con Luis Juez por las declaraciones de éste exigiendo la renuncia del presidente del Banco Provincia, Fabián Maidana. Al renunciar a la banca, fue sustituido por su suplente.
El tercer caso fue el del legislador Roberto Birri, quien en noviembre del 2013 anunció su separación del bloque del Frente Cívico. El socialista decidió escindirse en desacuerdo con la política oscilante de Juez y formar un bloque unipersonal. A partir de este momento el juecismo y la UCR quedaron con 11 legisladores cada uno.
La fuga de Marta Juárez hizo inocultable el desgranamiento político de lo que fuera la alianza Frente Cívico y dejó a su bloque en inferioridad de condiciones con respecto al radicalismo.
Si bien el reconocimiento de esta situación tiene un valor meramente simbólico, los radicales lo consideran importante ya que los posiciona como la primera fuerza de la oposición. Los efectos prácticos se reducen a un cambio de orden en las vicepresidencias (la primera para la primera minoría y la segunda para la fuerza que le siga en cantidad de legisladores), a una mayor presencia en las comisiones (2 por comisión para la primera minoría) y a la prelación en el orden de la palabra en el recinto.
Correlativamente, el proceso menguante del Frente Cívico refleja una crisis política. Los barquinazos de Luis Juez, que en pocos meses pasó del binnerismo progresista al macrismo ortodoxo están produciendo un lento desgranamiento en su estructura de alianzas.
Los juecistas se mantienen firmes en el criterio de considerar exclusivamente la cantidad de votos obtenidos en las últimas elecciones a la hora de establecer el podio de fuerzas políticas. Este parámetro fue adoptado por Unión por Córdoba cuando ambos bloques reunían la misma cantidad de legisladores, al inclinarse la balanza la situación cambiaría.
En caso de producirse la modificación, el juecismo amenaza con no integrar los espacios que le corresponden como tercera fuerza parlamentaria. En la sesión de hoy quedará en claro la nueva radiografía del poder legislativo provincial.