Las reacciones frente a Tsipras

Por Gabriela Origlia
Barcelona

GREECE-VOTE-ELECTION[dc]T[/dc]ibia fue la reacción de la mayoría de los  gobiernos europeos ante la victoria de Syriza en Grecia. La mayoría se encargó de recordar que Alexis Tsipras deberá cumplir los acuerdos con la Unión Europea. Los más evidentemente molestos fueron la alemana Angela Merkel y el español Mariano Rajoy, quienes ni siquiera lo llamaron y optaron por un telegrama. El líder del Partido Popular se pasó el lunes hablando de los “peligros” de un giro a la izquierda.

En la otra punta, claro, se pararon los del PSOE, la Izquierda Unida y Podemos. Para ellos Tsipras abre la expectativa de que los votantes también en España opten por cambiar y abandonen a los candidatos que proclaman “austeridad” (un eufemismo de “ajuste”). Pablo Iglesias, líder de Podemos, directamente se animó a vaticinar que Merkel quedará “aislada”.

De todos modos, Iglesias enfatizó que la suerte electoral de su partido no depende del éxito de las políticas de Syriza y se encargó de señalar las “diferencias” entre países. «Nadie va a hacer los deberes de Podemos», apuntó. El sector moderó su discurso en los últimos tiempos pero la derecha española sigue pegándolo a Venezuela y pintándolo como un extremismo “peligroso”.

Alemania, a través del portavoz del gobierno, señaló que Grecia “ha logrado reformas exitosas en los últimos tiempos. Esperamos que el nuevo Gobierno mantenga este curso reformista”. El inglés David Cameron fue por la misma línea y expresó que  teme que la victoria de Syriza traiga “mayor incertidumbre para Europa”.

El FMI se sumó a las presiones. Si bien su directora Christine Lagarde, planteó que dialogará con el Gobierno griego, aclaró que el país deberá cumplir las reglas de la zona euro: “No se pueden hacer categorías para tal o cual país. Hay que poner en marcha la reforma del aparato del Estado y la recaudación de impuestos, la reducción de plazos judiciales… no son medidas de austeridad, sino reformas de fondo pendientes». Todo un menú al que Tsipras se opone.

El francés Francois Hollande  espera tener en Tsipras un aliado para reorientar la política económica europea que –hasta ahora- digita Merkel. “Francia estará al lado de Grecia en este periodo importante para su futuro”, indicó un comunicado oficial que también adelantó que el país tratará de “facilitar las discusiones y el diálogo para que Grecia recupere el camino de la estabilidad y el crecimiento”.