Farías-Calleri, primer set

2015-01-20_CALERI_FARIAS_web[dc]S[/dc]eñor conductor o transeúnte, si usted circula bordeando la Costanera  o avenida Ramón Bautismo Mestre (padre) viniendo desde la zona Norte, al llegar a la intersección del Puente Santa Fe, se va a encontrar con un pasacalle que reza la leyenda: “Emeterio Farías, el fútbol te extraña”. La misma inscripción se puede apreciar en el cartel colgado en el boulevard Guzmán al llegar a la calle/avenida Domingo Faustino Sarmiento, a una cuadra del Hospital de Urgencias, por el costado opuesto de la Costanera, o viniendo de barrio Juniors y General Paz mejor dicho. Hay más en toda la ciudad de Córdoba, en puntos neurálgicos, que no dejan de llamar la atención.

Hombre cercano al gobernador José Manuel De La Sota, el ex presidente de la Agencia Córdoba Deportes Farías parece intentar acomodarse después de haber dejado su cargo en ese “ministerio”, siempre intentando posicionarse en los púlpitos de mayor influencia. Empresario de la noche cuartetera también, los seguidores de Emeterio parecen aprovechar el silencio de enero que ronda en las inmediaciones del Estadio Mario Kempes para hacer valorar los grandes logros de su gestión. Y a pesar de que continúan en su cargo al frente de la Liga Cordobesa de Fútbol, estas expresiones tienen como connotación destacar algunos de sus alcances en esa función provincial, y en menor medida (o mayor), hacer mella en uno de los puntos débiles en la conducción del ex tenista Agustín Calleri, precisamente hoy presidiendo a la Agencia. Hay resabios políticos.

Fútbol de Selección para todos

pasacalle fariasEmeterio Rufino Farías asumió al frente de la Agencia Córdoba Deportes reemplazando al ex basquetbolista y DT de Atenas Medardo Ligorria (hombre de Juan Schiaretti, en ese entonces, gobernador de Córdoba) allá por 2011, coincidiendo con el tercer ciclo de De La Sota en la gobernación. A esa altura, el empresario del cuarteto, propietario de Radio Suquía (FM 96.5 y otras emisoras) ostentaba el para nada despreciable cargo en el Comité Ejecutivo en AFA y la dirección de la LCF. Sus contactos y proximidad al en ese entonces presidente cuasi perpetuo en AFA Julio Humberto Grondona (antes del “Todo Pasa”) le permitieron algunos logros inéditos por Córdoba: conseguir ser sede en la Copa América 2011 en Argentina; remodelación y ampliación del coliseo mayor (que fue rebautizado como “Mario Kempes”), albergar a la Selección Argentina por primera vez en la historia en Eliminatorias Sudamericanas (inolvidable duelo ante Paraguay, por 3 a 1), y organizar la primera edición del mentado “Superclásico de las Américas”  contra Brasil. Claro, en fútbol, Farías es “Maradona”. Y pensar que en el duelo ante Paraguay, hubo rispideces porque De La Sota armó un “palco político” con el líder del PRO Mauricio Macri, los diputados anti-K Jorge Sarghini y Claudio Rucci, además del ex humorista devenido a político Miguel del Sel, del PRO santafesino.  No olvidemos que por orden o  “sugerencia” de Don Julio, Farías no participo de ese meeting, a raíz de la pleitesía hacia el gobierno Nacional que se rendía, en los primeros años del “Fútbol para Todos”. Incluso Grondona ni siquiera vino a Córdoba a ver el partido. Insólito.

Farías fue suficientemente hábil como para convivir entre los tironeos y diferencias de la Provincia con el Estado; y seguir con la venia de Grondona, que por ejemplo, lo invitó a Perú días después, para presenciar en Lima el duelo ante la selección de ese país, por las Eliminatorias (1-1). Sin embargo, no habría más “favores” desde AFA, por imposición de Cristina Fernández de Kirchner para las provincias disidentes, motivo por el cual pudimos apreciar el Rugby y los Pumas en Salta y Mendoza, y duelos de combinados nacionales en provincias sin tanta tradición futbolera como Chaco (del jefe de Gabinete Jorge Capitanich), Catamarca y  San Juan. Sin arraigo deportivo pero bien genuflexas al kirchnerismo y a las prebendas del erario público, y por eso cada una de ellas premiada con la construcción de un Estadio Provincia, en motivo del Bicentenario de la Patria. El bautismo de esos escenarios tendría esa reseña.

Falencias polideportivas, llega Calleri

Está claro que Farías en lo que respecta al fútbol no tiene competencia de casi ningún grado. Por eso el provocativo pasacalle. En su mandato, el deporte federado, o mejor dicho, que no sea cercano a la pelota con gajos, no tuvo tanto incentivo ni fomento. Esa distancia o indiferencia a esas disciplinas. Pasó con el hockey y la chance de una cancha que nunca se concretó; en el tenis, la natación y el rugby fueron algunas experiencias poco productivas, por ejemplo. Precisamente la inauguración de una pileta olímpica en el Kempes es uno de los alcances de la gestión de Calleri, que fue elegido el 1 de abril de 2014. Nacido en Río Cuarto, el tenista que llegó a ocupar el 16ª puesto de la ATP (la FIFA del Tenis), miembro de Copa Davis, fue ubicado por su cercanía con su paisana y hoy “primera dama” Adriana Nazario (nacida en «El imperio del Sur») y esposa de De La Sota. Formaba parte del selecto y privilegiado núcleo de los “Nazario Boys”, a pesar de que en ese entonces era vocal de la Agencia en el mandato de Farías, y hoy ya preside el ministerio deportivo.

Cintura política

Farías también tuvo cruces con la barra de Talleres, denominada como “La Fiel”. Banderas, insultos y amenazas de violencia fueron parte de algunas pulseadas, cuando se destapó el manejo de los estacionamientos del Kempes por parte de los “inadaptados de siempre”. Pero genuino a su plasticidad y sus rápidos movimientos, consiguió que su gestión no se viera del todo salpicada por esa circunstancia no muy transparente. Y no olvidemos la “participación” de Hugo “Perico” Pérez como asesor del gobernador, en materia deportiva. El hombre de Radio Suquía supo neutralizarlo sin que le hiciera tambalear la silla, a pura acción. Y sin generar enojos de su superior.

Otra muestra tangible de la cintura política de Farías tiene que ver con ser tenido en cuenta con De La Sota, a pesar de su distanciamiento y a esta altura, antagonismo, con el rey del cuarteto en Córdoba: Carlos “La Mona” Jiménez, quien supo apoyar al gobernador en algunas apariciones propagandísticas en ese proceso. El ritmo del “mandamás”, por ejemplo, no se puede apreciar por Radio Suquía (cuestiones de fondo, puntualmente con el Súper Deportivo y Atenas, escenarios donde Jiménez no volvió a presentarse, y de propiedad de Farías). Suquía tiene domicilio en la calle Catamarca al 52, a cuadras nomás donde fue ubicado el pasacalle del puente que une Juniors con Sarmiento. Por cierto, si a De La Sota se le ocurre reflotar novedoso «Carnaval del Cuarteto», ya sabe a qué teléfono tiene que llamar, ¿no?

Calleri, a Tie Break

¿A dónde apunta el pasacalle? Al talón de Aquiles de Calleri. Después de tres años, el Mario Kempes no alberga fútbol de verano. Después de dos ediciones consecutivas, no hay Boca Juniors-River Plate en Córdoba. Ni clásico entre Belgrano-Talleres, como si ocurrieron desde 2012, que por momentos amagó con ser tradición. Ni triangulares, ni amistosos. En el gobierno de Calleri, solo se disputó el 20 de julio, el “Día del Amigo”, un duelo entre albiazules y “Piratas” (3-1 para el celeste) y nada más. De ahí el reclamo airado (mejor dicho escrito) más el ruego y bendición para Farías. El ex tenista continúa su proceso buscando promover otras actividades no futbolísticas, como el hockey, natación, actos solidarios y benéficos, que quizás aún no lograron impactar en la opinión pública. Cuenta con asesores en diversos rubros en su “gabinete” de vocales (Fabricio Oberto, Oscar Dertycia, la nadadora Goergina Bardach, Anahí Sosa, todos ex deportistas y que suelen figurar en los spots publicitarios del Defensor del Pueblo), sin embargo, en un enero inactivo, el hecho de tener un  “Kempes” sin funcionamiento lo pone al menos en el centro de los cuestionamientos para los que prodigan amor por el más popular de nuestros deportes.

De esa forma, Farías se hace fuerte. A pesar de que descuidó las demás disciplinas, solo su gestión en el fútbol lo ubica como indispensable en ese rubro, habida cuenta que el el Chateau es principalmente, un estadio de fútbol.  Calleri aún forma un proceso en plena transición. Disputan un set permanente, a puro tie break y sin match point. Uno apañado por De La Sota y el otro, con la bendición de Nazario, es decir, como un matrimonio con hijos de parejas anteriores. Una familia ensamblada, según nos informarán los asistentes sociales. Y va el primer set, apenas.