Delegados “miden” a Salerno en su debut al frente de la UTA

autobusesEl pedido de unidad que lanzó Ricardo Salerno, nuevo secretario general de la UTA, parte de una necesidad básica de todo dirigente: la de garantizarse mínimamente las condiciones suficientes para la gobernabilidad, en este caso, de un sindicato que su historia aporta innumerables ejemplos de internas nada disimuladas, traiciones y desconocimiento, desde las misma bases, de la autoridad conferida por su propio voto.

El ahora ex mecánico de Coniferal sabe que su triunfo por encima de Alfredo “Cuchillo” Peñaloza se explica por esas causalidades del atomizado funcionamiento del gremio de los choferes. Posiblemente sepa también que la mentada unidad de los choferes sea una utopía; no obstante, ya realiza gestiones internas para garantizarse la lealtad de sus colaboradores y de sumar a aquellos delegados díscolos u hombres que quedaron fuera de la conducción tras la derrota de la lista oficialista.

Salerno comenzó por Peñaloza. Pez gordo de la UTA que si bien quedó golpeado tras la derrota por una diferencia poco significativa, conserva las adhesiones de casi el 50 por ciento de los afiliados del poderoso sindicato que nuclea a los empleados del servicio de transporte urbano de la ciudad. Según trascendidos que ninguno de los dirigentes confirmará públicamente (por ahora), anticipan que la cúpula sindical apoyará una eventual candidatura del ex jugador de fútbol de las inferiores de Peñarol, en caso que resuelva postularse para la elección del nuevo cuerpo de delegados en marzo.

Peñaloza conservaría así los fueros para la actividad sindical y Salerno podría reducir al menos parcialmente el índice de riesgo que representa tener en la vereda del frente a un dirigente sindical con voto propio y apetencias políticas intactas. Ambos están al borde de jubilarse y es probable que está sea la última oportunidad para buscar la consagración en la carrera gremial o el olvido sin penas ni glorias.

Claro que la interna de la UTA no puede reducirse al principal dirigente opositor. Se sabe que cada delegado también tiene un juego propio que atender. Las alianzas que teja la conducción de ahora en adelante, la rapidez en la solución de los problemas que transmiten los representantes de los choferes o la escala de prioridades que se fije en los conflictos serán temas de alta sensibilidad.

Debut

De hecho, en el primer día hábil de gestión de Salerno, en pleno debut, los delegados de Autobuses Santa Fe sorprendieron con un paro durante buena parte de la mañana de ayer en cuatro corredores. El delegado Claudio Tórtolo explicó que la medida se tomó ante el incumplimiento de los empresarios con un grupo de 80 agentes que salieron de vacaciones sin cobrar la licencia correspondiente. La nueva conducción puso rápidamente el cuerpo en el conflicto, logrando el compromiso de pago de los responsables de la transportista.

La iniciativa fue leída puertas adentro de la UTA, y en especial por los delegados, como un indicador prematuro pero concreto de la capacidad de respuesta Salerno y compañía en el primer conflicto que no pudo resolverse sin dejar a pie a los usuarios, por más que el flamante secretario general había prometido que los paros o retenciones de servicios serían medidas extremas.

Un gesto necesario, que el secretario general también capitalizó. Apenas se destrabó el paro de cuatro líneas de Autobuses Santa Fe, Salerno intentó darle un contexto a la iniciativa sorpresiva de los delegados. Aseguró que debe entenderse en el plan de lucha contra la precarización laboral que prometió durante la campaña (y no una acción directa deliberada de los delegados, como suele ocurrir casi siempre).