UNC: sorpresiva convocatoria para normalizar gremio no docente

p08-1Se realizó la convocatoria a asamblea para elegir la junta electoral para las futuras elecciones del sindicato no-docente de la UNC. Fue por un acuerdo entre los sectores mayoritarios de la desnormalizada Gremial San Martín con la intervención que responde a la conducción nacional del sindicato no-docente. La asamblea será el 29 de diciembre, las elecciones serían el 23 de abril.
El cronograma político de la Universidad parece no tener final. Sorpresivamente, la Gremial San Martín parece tener una oportunidad de normalizar su conducción convocando a elecciones de comisión directiva.
Un acuerdo de última hora entre los sectores mayoritarios que conviven en el gremio no docente, el secretario general de la FATUN (Federación Argentina del Trabajador de Universidades Nacionales), Nelso Farina y el interventor del sindicato, Alberto Geraiges; tuvo como resultado un cronograma de elección que comenzará el día 29 de diciembre con una asamblea para elegir a los miembros de la junta electoral y concluiría el 23 de abril con la elección de la nueva comisión directiva.
El viernes al mediodía, el riocuartense Nelso Farina estuvo en Córdoba para la inauguración de la flamante sede del gremio no docente, construida en terrenos de la Ciudad Universitaria. Esta visita fue la oportunidad para avanzar en un proceso que dé por concluida la etapa que comenzó cuando la conducción encabezada por Aldo Esparza quedó sin quórum y, en consecuencia, paralizada.
La intervención del gremio más fuerte de la UNC fue decretada en junio de 2011. Hubo numerosos intentos de convocatoria a elecciones y todas fueron bloqueadas por oportunas impugnaciones tanto de sectores minoritarios del gremio como del Ministerio de Trabajo de la Nación. La causa eficiente de la última impugnación fue el veto explícito del por entonces candidato a rector Francisco Tamarit a Gerardo Fernández, quien había sido nominado como candidato a secretario general por un acuerdo entre las dos listas más representativas: La Agrupación Sanmartiniana conducida por Carlos Vallejos y el Movimiento de Unidad No-docente (MUN) encabezada por Jorge Di Marco.
Durante este extenso período de des-normalización, el gremio no-docente perdió gran parte de la influencia que supo tener durante su época dorada. Correlativamente, se fortaleció la filial universitaria de ATE, que creció en adherentes y capitalizó en alguna medida la crisis del gremio mayoritario. El padrón de afiliados a la Gremial San Martín era, la última vez que se intentó convocar a elecciones, de 2.026 (1491 activos de UNC, 85 de la Daspu y 450 jubilados).
Los voceros de las listas mayoritarias coinciden en que el acuerdo de convocatoria incluye la conformación de una lista de unidad entre ellas. Sostienen que es la mejor forma de recuperar posiciones en el entramado político de la Casa de Trejo y no seguir debilitándose en una confrontación desgastante. Aunque una lista de estas características tendría prácticamente asegurada la victoria, no descartan que sectores minoritarios puedan pretender ser de la partida y presenten listas propias.
De lograrse la normalización de la entidad sindical, el escenario universitario podría tener un condimento especial. El estado de acefalía permanente debilitó la representación de los trabajadores en la comisión paritaria. A causa de esto, las autoridades universitarias que hacen las veces de patronal pudieron cerrar acuerdos muy fácilmente. Una presencia sindical fuerte exigiría una mayor concentración del rectorado en las demandas no-docentes.
En el mismo sentido, los reclamos políticos históricos del sector, como el aumento de la representación en el consejo superior y los directivos perdieron en gran parte el impulso que tuvieron tradicionalmente. El fortalecimiento no-docente en el contexto de una convocatoria a Asamblea que podría abordar la reforma política seguramente producirá un reverdecer de estos objetivos. La nueva conducción seguramente pretenderá incidir en estos debates políticos como forma de legitimarse ante sus bases.
Por todas estas razones, el proceso de normalización de la Gremial San Martín será monitoreado de cerca por el rectorado de la UNC y observado por todos los actores políticos universitarios. De la fortaleza política de la conducción que surja dependerá el grado de autonomía política del sindicato.